sábado, julio 28, 2012

Jesús Urzagasti. De la ventana al parque

¿Para qué sirve la Feria del Libro? preguntan por ahí. Para encontrar en el stand de Bolivia un par de libros de Jesús Urzagasti (Gran Chaco, 1941). Juzgue usted si sirve mucho o poco.

El cronista empieza a describir a vivos y a difuntos, en una o dos oraciones cada uno, y en sus encuentros reales e imaginarios, pues los vivos y los muertos circulan por igual. Además postula todos los cruces posibles y el relato está lleno de potenciales. Habría y hubiese son las conjugaciones dominantes por mucho.
El libro ocupa 78 páginas, dicen que tiene 40 personajes. El lector no retiene nada pero disfruta de la belleza de todas las frases. Urzagasti tiene eso que se llama estilo, que tantos desearán toda su vida sin lograrlo.
Los vivos y  las ánimas son de todo tipo y han vivido y muerto en Bolivia, en el Chaco, en alguna estancia argentina. Han hablado en quechua, en guaraní y en aymará. Han combatido en Paraguay. Fueron poetas. Amigas o amores. Laura, alta campesina. Sofía Esther. Sara Stefanía, porteña espigada. Y sospecho que se refiere a Sara Gallardo a la cual habrá preferido cambiarle el nombre. ¿Será como digo? 

De haber visto a Sara Stefanía en el monte, mi tío Jesús León no se habría acoquinado, preguntándose más bien con pasajera curiosidad quién será esta mujer tan alta y con semejantes botas de cuero, lo que hace la moda, señores. Y Sara hubiera cruzado el sendero respondiendo al campesino saludo de Jesús León que, huelga decirlo, por una inesperada emoción se volvía tartamudo a carta cabal. Más allá del buenos días no habrían ido, porque a mi tío más que el manjar blanco le encantaba fajarse a tiros, por algo le seguían diciendo el tigre de los llanos, aunque de tigre ya no tenía nada.

En las últimas páginas el autor se confiesa, revela su propósito. Salvar del olvido, rescatar de la niebla a todos aquellos que merecen mejor suerte que la nada inexorable. Y el lector termina el libro erizado.
Calificación: muy bueno.

2 comentarios:

  1. Estimado Ericz:

    Muy interesante, se me hace agua la boca. Me vino a la mente 'Pedro Paramo'. ¿Podríamos decir que Rulfo es una influencia de este autor?

    También se me hace agua la boca por lo del "manjar blanco". Si es el mismo que en Brasil se trata de un flan de coco muy dulce, bañado con mermelada de ciruelas. Ñam, ñam...

    Un abrazo
    G.B.

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  2. ¿Influencias de Rulfo? Diría que para nada.
    En Chile el manjar blanco es redondamente el dulce de leche. En Bolivia (acabo de googlearlo) es otra cosa, incluye arroz molido hasta hacer harina.

    Saludos cordiales

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