martes, julio 10, 2012

Guillermo Martínez. Yo también tuve una novia bisexual

Dice el autor que escribe muy despacio, y que le cuesta mucho cada párrafo. Y se nota. Cada oración suena bien y tiene un contenido exacto.  El autor describe las situaciones usando la palabra justa y con perfecta sintaxis. Además es su estilo reconocible a través de los años.También hay otros escritores argentinos que comparten su ambición. Forman con o sin intención un grupo bastante definido.
Entonces, ¿de qué se trata este libro tan bien escrito?
Un escritor argentino es contratado por un semestre en una universidad de Alabama, EEUU. Viaja solo, y hace no mucho se separó. No se sabe más. Cada mujer que se cruza con él es  examinada como objeto sexual. En su primer día de clases se transforma en amante de una linda alumna con los mismos argumentos que se dan en las películas pornográficas, es decir, ninguno. Siguen unos capítulos eróticos. Luego un par de hojas de debate de mesa de café porque destruyen las Torres Gemelas y se miran con otros ojos a los extranjeros. Abren su correo, descubren su relación con la alumna, le piden que renuncie antes de echarlo. Y renuncia. Se va de EEUU. Listo, es todo.
Así contado parece una anécdota sin mucha miga. Bueno, lo mismo en el libro. Me doy cuenta que aunque parece de mediana longitud la tipografía es grande y el libro se deja leer en dos horas como mucho.
Calificación: decepcionante.

1 comentario:

  1. No leí esta novela todavía. Siempre le puse fichas a Martinez. Creo que desde el título propone algo nuevo. Título largo con el agregado de "también" debe traérselas, supongo. saludos

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