domingo, julio 29, 2012

Paula Pico Estrada


Monísima Paula Pico Estrada.

sábado, julio 28, 2012

Jesús Urzagasti. De la ventana al parque

¿Para qué sirve la Feria del Libro? preguntan por ahí. Para encontrar en el stand de Bolivia un par de libros de Jesús Urzagasti (Gran Chaco, 1941). Juzgue usted si sirve mucho o poco.

El cronista empieza a describir a vivos y a difuntos, en una o dos oraciones cada uno, y en sus encuentros reales e imaginarios, pues los vivos y los muertos circulan por igual. Además postula todos los cruces posibles y el relato está lleno de potenciales. Habría y hubiese son las conjugaciones dominantes por mucho.
El libro ocupa 78 páginas, dicen que tiene 40 personajes. El lector no retiene nada pero disfruta de la belleza de todas las frases. Urzagasti tiene eso que se llama estilo, que tantos desearán toda su vida sin lograrlo.
Los vivos y  las ánimas son de todo tipo y han vivido y muerto en Bolivia, en el Chaco, en alguna estancia argentina. Han hablado en quechua, en guaraní y en aymará. Han combatido en Paraguay. Fueron poetas. Amigas o amores. Laura, alta campesina. Sofía Esther. Sara Stefanía, porteña espigada. Y sospecho que se refiere a Sara Gallardo a la cual habrá preferido cambiarle el nombre. ¿Será como digo? 

De haber visto a Sara Stefanía en el monte, mi tío Jesús León no se habría acoquinado, preguntándose más bien con pasajera curiosidad quién será esta mujer tan alta y con semejantes botas de cuero, lo que hace la moda, señores. Y Sara hubiera cruzado el sendero respondiendo al campesino saludo de Jesús León que, huelga decirlo, por una inesperada emoción se volvía tartamudo a carta cabal. Más allá del buenos días no habrían ido, porque a mi tío más que el manjar blanco le encantaba fajarse a tiros, por algo le seguían diciendo el tigre de los llanos, aunque de tigre ya no tenía nada.

En las últimas páginas el autor se confiesa, revela su propósito. Salvar del olvido, rescatar de la niebla a todos aquellos que merecen mejor suerte que la nada inexorable. Y el lector termina el libro erizado.
Calificación: muy bueno.

viernes, julio 27, 2012

Un día como hoy en 1959

Lunes, 27 de julio. Come en casa Borges. Todo Buenos Aires, letrado e iletrado, se maravilla con el librito Enero de Sara Gallardo.
Borges, de Adolfo Bioy Casares, página 532.

martes, julio 10, 2012

Guillermo Martínez. Yo también tuve una novia bisexual

Dice el autor que escribe muy despacio, y que le cuesta mucho cada párrafo. Y se nota. Cada oración suena bien y tiene un contenido exacto.  El autor describe las situaciones usando la palabra justa y con perfecta sintaxis. Además es su estilo reconocible a través de los años.También hay otros escritores argentinos que comparten su ambición. Forman con o sin intención un grupo bastante definido.
Entonces, ¿de qué se trata este libro tan bien escrito?
Un escritor argentino es contratado por un semestre en una universidad de Alabama, EEUU. Viaja solo, y hace no mucho se separó. No se sabe más. Cada mujer que se cruza con él es  examinada como objeto sexual. En su primer día de clases se transforma en amante de una linda alumna con los mismos argumentos que se dan en las películas pornográficas, es decir, ninguno. Siguen unos capítulos eróticos. Luego un par de hojas de debate de mesa de café porque destruyen las Torres Gemelas y se miran con otros ojos a los extranjeros. Abren su correo, descubren su relación con la alumna, le piden que renuncie antes de echarlo. Y renuncia. Se va de EEUU. Listo, es todo.
Así contado parece una anécdota sin mucha miga. Bueno, lo mismo en el libro. Me doy cuenta que aunque parece de mediana longitud la tipografía es grande y el libro se deja leer en dos horas como mucho.
Calificación: decepcionante.

lunes, julio 09, 2012

Anaïs Nin. Pájaros de fuego

Cuentos cortitos del género erótico, casi todos desde el punto de vista femenino, unos cuantos sobre el descubrimiento de las lides amorosas. 
Calificación: Bueno.

jueves, julio 05, 2012

Craig Silvey. Jasper Jones

Empieza regular porque unos chicos de catorce encuentran un cadáver, una chica asesinada colgando de una cuerda y reaccionan de manera difícil de creer: esconden el cuerpo para encontrar ellos al asesino. Por más televisión que hayan visto estos chicos es difícil de creer, además sucede en los sesenta o setenta, en un pueblito de Australia.
Y el estilo del autor no ayuda demasiado, por ejemplo:

Parpadeo. Dos veces. y mis ojos se posan en la ventana.
Hay una avispa cartonera. Ahí mismo. Sobre el borde de las lamas de cristal. Parece ocupada en algo. Menea su trasero lenta y siniestramente.
Pero después de la página cien mejora o el oído del lector se acostumbra. Aparecen algunos episodios adolescentes bien contados, también los problemas matrimoniales de los padres del relator son creíbles. Hay un personaje que en el cine se llamaría actor de reparto y se roba el libro;  es un chico vietnamita, brillante y enclenque, pero juega al cricket como los dioses. Se relata en detalle el partido de su debut y el público y el lector quedan hechizados. Es el punto más alto por lejos.

La trama policial se resuelve de la peor manera, aparece un espectador oculto que revela todo, y hasta incluye una carta póstuma que sirve de evidencia a prueba de dudas.
Calificación: regular.

domingo, julio 01, 2012

Boris Vian. El lobo-hombre

No sé porque pero en los últimos años encuentro muy difícil que un libro de cuentos me guste muy mucho. Será porque a mi edad la atención no se deja atrapar en pocas páginas, o será una cuestión accidental.
Tampoco me gustó mucho este libro de cuentos. Tienen humor y crueldad, con bastante o demasiado surrealismo. El autor se mantiene siempre frío pero puede contar episodios tremendos.