lunes, enero 23, 2012

Leopoldo Brizuela. El placer de la cautiva

Leopoldo Brizuela escribe muy pero muy bien, en la senda del castellano cincelado por la generación de los mejores aprendices de Borges.
El relato (corto) consiste en una larga persecución de un par de criollos por parte de un par de indios. La persecución toma tonos místicos o esotéricos. Y he ahí el problemilla, que no logra convencer al lector. La prosa perfecta, antigua, no logra darle verosimilitud a la historia; no porque sea increíble (si ese obstáculo es el corazón la literatura, la suspensión de la incredulidad) sino que falla en algo. Quizás las razones de la futura cautiva o del paciente cacique sean absurdas, o le falte sencillez a sus argumentaciones. Al menos a mí no me convenció. O tenía algún contenido alegórico que no supe descifrar.
Calificación: regular.

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