lunes, enero 23, 2012

Leopoldo Brizuela. El placer de la cautiva

Leopoldo Brizuela escribe muy pero muy bien, en la senda del castellano cincelado por la generación de los mejores aprendices de Borges.
El relato (corto) consiste en una larga persecución de un par de criollos por parte de un par de indios. La persecución toma tonos místicos o esotéricos. Y he ahí el problemilla, que no logra convencer al lector. La prosa perfecta, antigua, no logra darle verosimilitud a la historia; no porque sea increíble (si ese obstáculo es el corazón la literatura, la suspensión de la incredulidad) sino que falla en algo. Quizás las razones de la futura cautiva o del paciente cacique sean absurdas, o le falte sencillez a sus argumentaciones. Al menos a mí no me convenció. O tenía algún contenido alegórico que no supe descifrar.
Calificación: regular.

sábado, enero 21, 2012

Roald Dahl. Los mejores relatos


Varios relatos, la mayoría muy buenos y alguno un poco envejecido o ingenuo. Me quedo por mucho con los avatares conyugales de Mrs. Foster, que vive desesperada por no llegar tarde, jamás, y Mr. Foster es cada día más flemático. Sospecha la señora que su marido disfruta con su sufrimiento. Llega el momento de ir al aeropuerto, es el viaje más importante de su vida porque vuela a conocer sus nietos, hacia Europa donde vive su hija hace varios años. Y entonces... no hay que contarlo, ya lo leerán ustedes o lo han leído.



Las fotos son del matrimonio de Dahl y de su mujer.

martes, enero 17, 2012

Un par de best seller


Leí en un periquete algunos best seller que dejó la navidad en casa, por ejemplo un Stephen King, Carretera maldita.
Y digamos ya que para esto es el blog que resultó bastante flojo, sin mucho suspenso  ni miedo, y nada para destacar. Es una de las primeras novelas de King, que escribió como Richard Blachman cuando los editores desconfiaban de su prolífica pluma. No por la pluma sino por la facilidad de producción. Asuntos de marketing.
Calificación: regular menos.

Otro caso es La cura de Robin Cook que resultó muy malo, aun para las escasas exigencias que uno pone en un best seller de este tipo. Hay médicos, mafiosos, japoneses, científicos, policías, madres y vigilantes: todos carecen por completo de rasgos distinguibles, ni siquiera algún lugar común. La trama avanza sin ritmo hasta que lega a la cantidad de páginas que el editor le habrá sugerido; entonces se  detiene y se agrega un epílogo.
Calificación: sorprendentemente mala.