Daniel Mason. Un país lejano
Así
como Hollywood mezcla incas y aztecas cuando quiere transmitir
civilizaciones precolombinas, de semejante manera Daniel Mason mezcla
todo lo que se espera en una novela de pobres.
Algunos disparates: viven en un páramo, un desierto donde apenas llueve quizas un año y otro no, pero viven de la cosecha de caña. Si no se conforman con ser pobres campesinos pueden ir a recolectar caucho a los grandes ríos o ser buscadores de oro. El hambre los obliga a comer cactus pero ñandúes rascan el piso de las casas.
En cuanto a los personajes y la trama -pobres arrastrados por la correntada capitalista- no tienen brío ni mayor carisma.
Todo el libro es fácil de leer y los primeros capítulos prometen cierto suspenso.
Calificacion: mala.
Algunos disparates: viven en un páramo, un desierto donde apenas llueve quizas un año y otro no, pero viven de la cosecha de caña. Si no se conforman con ser pobres campesinos pueden ir a recolectar caucho a los grandes ríos o ser buscadores de oro. El hambre los obliga a comer cactus pero ñandúes rascan el piso de las casas.
En cuanto a los personajes y la trama -pobres arrastrados por la correntada capitalista- no tienen brío ni mayor carisma.
Todo el libro es fácil de leer y los primeros capítulos prometen cierto suspenso.
Calificacion: mala.





