jueves, diciembre 15, 2011

John Crowley. El verano del pequeño San John

Junco que habla vive en Belaire pequeña. Cumple su segundo septenio de vida (los ciclos de 7 años son importantes) y se enamora de una chica. Una vez al dia.
Bien, poniendo negritas e itálicas intentaré aclarar lo que en libro se descubre de a poco: Una vez al día es una chica. Junco que habla, un chico.
Junco que habla relata su vida a un ángel (que graba la historia en cristales de ocho facetas). La vida de Junco que habla acontece en un futuro lejano y el cuento de su vida para él mismo no tiene misterios y, para nosotros es casi un acertijo (así han de ser los encuentros de civilizaciones). He aquí el quid de la novela: un integrante de civilización muy diferente relata su historia (que incluye una remota humanidad precedente). A priori el entendimiento puede ser imposible. Crowley toma ese desafío y lo resuelve maravillosamente, sin concesiones. Crea un planeta casi nuevo, un Tlön, y nos deja atisbar.
Es un libro de fantasía con toques de sf.

A favor: la prosa delicada o lírica. Las ideas del mundo nuevo, y el final del mundo viejo.
En contra: el final es un poco abrupto.
También hay una vuelta de tuerca sobre la inmortalidad que ni agrega ni quita.

Recomendable para lectores pacientes y que acepten la fantasía sin reparos. Hasta el segundo capítulo no me convencía pero después me atrapó.

Calificación: muy bueno. De paso sea dicho, estas ediciones de Minotauro de tapa dura son de lo mejor que se ha hecho.

Aquí, una reseña  en contra.Yo le diría que si quiere entender todo entonces lea The Da Vinci Code

Hay una idea interesante puesta en marcha en los tiempos anteriores (los nuestros). Se introdujo un cambio genético que impide procrear a menos que se tome un medicamento. Y los hijos nacen con ese cambio: solo son fértiles durante el período provocado. Obviamente bajaría la tasa de reproducción que es una necesidad imperiosa pensando de aquí a cien años hacia adelante (o a diez años). Crowley no dice como se implementó el cambio. Es impracticable modificar los óvulos de 3500 millones de mujeres;  que un agente exógeno actue y el cambio sea hereditario todavía es ciencia ficción (véase Lamarck, Darwin, etc). Pero no imposible.

2 comentarios:

  1. Una de las pocas obras que me faltan de leer de Crowley. Excelente y subvalorado autor. Buena reseña, directa y al punto.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Bueno, he de decir que es el primer libro de Crowley que leo y lo hice por la recomendación de tu blog. Tengo Pequeño grande en el Kindle.

      Eliminar