sábado, febrero 19, 2011

Mónica Müller. El gato en la sartén

A los ventitres años (en 1971) Mónica Müller escribió esta novela, mucho antes de tener uno de los mejores blogs de la RA, mal que le pese a muchos escritores con blog (de la RA). Muchos años después (de 1971) es la doctora Müller, médica clínica homeópata.

Relata en primera persona una joven muy joven, pero ya casada y separada. Vuelve a la casa de sus padres por unos días -los padres salieron, no están, la casa está vacía- para repasar su vida y volver a nacer, es decir empezar sin lastres (quizás con cicatrices) una renovada existencia.
Y este repaso mas o menos ordenado resulta ser un canto elegíaco de todos los lugares comunes del paciente psicoanalizado, con pasión, fervor, y fe dignos de mejor causa. No queda tópico sin aparecer, y como era de esperar todo es culpa de los padres (el lugar común más rentable del psicoanálisis); algunas cosas no son culpa de los padres si no de los problemas sexuales de los padres. En fin, soberbias juveniles.
El libro está escrito con irreverencia por la prosa más ortodoxa, pero eso no impide su lectura sin tropiezos. Algún inevitable aire cortazariano hay; es de época.
Otra cosa, el analista la "guía" en productivas sesiones de LSD, o con LSD. El analista se llama Baruch. Esa terapia, ¿se sigue practicando?

El problema de todo este pequeño libro es la ausencia de carnadura de los personajes y de las escenas. En lugar de repasar tantas situaciones, hubiese sido más eficaz darle espesor a menos eventos.
Calificación: regular malo.

El blog que tanto me gusta es viejos son los trapos, La juventud es muy corta pero la vida es larga. Creo que está hibernando, o abandonado (del todo o casi).

3 comentarios:

  1. Tenía 19 años cuando lo escribí. Era una pendeja muy angustiada.
    Yo no lo calificaría como regular sino como malo. Lo terminé en un mes de un saque, escribiendo sólo a la noche, porque trabajaba todo el día. Ni siquiera corregí las pruebas!

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  2. Gracias por comentar. Muy honrado.

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  3. adoro este libro. Es un vomito constante de escenas de las que me siento cercana. Aguante.

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