sábado, enero 29, 2011

Ursula K. Le Guin. Ciudad de ilusiones

Aceptable episodio del ciclo del Ecumen.

Hay dos cuestiones principales. Primero, la circunstancia de lugar. Transcurre en el planeta Tierra que ha recobrado el salvajismo después de miles de años de despoblación. Las comunidades son casi todas de cazadores que se visten con pieles curtidas pero cazan con rifle laser que han heredado. Nunca se menciona la fuente de energía que usan esos rifles, siendo al parecer inagotables.

El otro tema son las relaciones entre la realidad y la mente. ¿Cuantas verdades existen?
¿Cuanta verdad hay afuera de la mente que percibe? En esta novela hay mucho sobre lavado de cerebros, sobre hipnosis, telepatía, lectura de la mente, barreras mentales, etc. Esos artilugios son mas o menos fantásticos, pero el tema tiene aristas cotidianas, en los extremos de la vida útil del artefacto llamado cerebro: en la mente desde niños se dibujan los moldes o modelos donde será representada la realidad (este mecanismo asegura la velocidad de interpretación), y con el desgaste de los años el mecanismo de represantación es cada vez menos confiable, hasta que nos internan en un asilo, por nuestro propio bien.
Pero en el libro no hay más especulaciones que las necesarias para entretener.

Calificación: bueno, pero casi de los más flojos de Le Guin.

sábado, enero 15, 2011

Neil Gaiman. Los hijos de Anansi

El padre de Charles Nancy muere y Charlie, Gordo Charlie, viaja a su entierro. Dejó de tener tratos con él cuando su madre huyó de la casa, hasta Londres nada menos. Porque Charles tiene pavor a ser notado, y nadie lo ha hecho pasar tanta vergüenza como su padre, jocoso bromista, bailarín mujeriego y gran cantor. Es más, a su padre debe el apodó de Gordo Charlie, porque ese poder tenía su padre, el de convencer. Gordo Charlie no es gordo para nada.
Viaja Gordo Charlie al pueblo de su infancia, llega tarde al entierro, y se reúne con las ancianas que eran señoras grandes cuando él era niño. Según una de esas viejas, su padre era un dios y tiene un hermano gemelo que fue ahuyentado. Entonces, la realidad de Gordo Charlie empieza a admitir grietas.

La novela sigue, y cruza un caso policial con un ajuste de cuentas entre dioses más antiguos que los hombres. Además los gemelos, que son realmente distintos y díficiles de distinguir, conocen el amor; es también una comedia romántica.
Gaiman lleva la acción con mano diestra; quizás cerca del final aparecen demasiados elementos fantásticos.

Calificación: muy bueno.

domingo, enero 09, 2011

Lázaro Covadlo. Criaturas de la noche


Me gustó la tapa y tenía en el fondo de la mente el recuerdo de haber leído algo muy grato de Lázaro Covadlo o que es bien nombrado en algunos blogs que sigo.

Novelita que empieza a buen ritmo y finalmente abruma por su facilidad .Mal dicho, no abruma ni cansa, justamente lo contrario: superficial y ágil, es entretenerse un rato y antes de notar que no vamos ni para atrá ni para adelante, termina. Sesenta minutos de lectura muy fácil.

Repasé mis recuerdos y resulta que Covadlo tampoco me gustó antes, y me había confundido con Zarraluki. Mala suerte.

sábado, enero 08, 2011

Cambiando regalos de Navidad

Cuando se habla del libro electrónico se nombra a veces a los libreros como los próximos faroleros, gente con su oficio en extinción. Algo de eso hay, pero en el caso de Yenny/El Ateneo nadie los va a extrañar; que mal atienden por Dios. Ignorancia plena de otros idiomas (y están repletos de turistas), desinterés y altanería. Maleducados en una palabra. Hablo de las dos sucursales de la calle Florida y del Grand Splendid, y con varios años de malas experiencias.

En la calle Florida, justo enfrente, Cúspide es lo contrario. Demuestran interés y conocimiento.

Otra: en Distal hacen algo que nunca ví: en los estantes orientan los libros para que la leyenda del lomo apunte en el mismo sentido, es decir, algunos libros están cabeza abajo, pero solo se nota al retirarlos, mientras están acomodados, se recorren con la vista sin interrupción.