lunes, octubre 11, 2010

Rudyard Kipling. Amanecer malogrado

Esta antología tiene un prólogo muy bueno y está llena de cuentos magníficos. Pero, por sobre contiene Amanecer malogrado, que desde hace años y casi siempre me parece el mejor cuento del mundo. Trataré de explicar esta admiración.



Palabra de Borges, en 1969

Es decir, creo que los últimos cuentos que Kipling escribió están tan cargados como muchas novelas y aunque yo he leído y releído y seguiré releyendo "Kim", creo que algunos de los últimos cuentos de Kipling, por ejemplo "Dayspring Mishandled", o quizás "Unprofessional" o "The gardener", están tan cargados de humanidad, de complejidades humanas, como un libro como "Kim" y como muchas novelas.



Brevísimo resumen
Un hombre organiza una venganza durante toda su vida. Cuando llega el momento, desiste.

El relator se sitúa cerca del fin de la historia, recapitula los años anteriores e interviene, Manallace le cuenta la trama oculta y él le hace algunas preguntas; también asiste al final.


Resumen (pero no se puede resumir. Es un esquema de la historia.)
James Andrew Manallace se mueve en el ambiente literario y tiene cierto talento. Conoce a Alured Castorley que es un hombre despreciable. Durante la guerra (son compañeros de trinchera) una comentario ofensivo de Castorley sobre una mujer amada por Manallace lo decide a dedicar su vida a hundirlo en lo que más le dolería, el desprestigio. Mientras Manallace prepara su acto Castorley se labra una reputación como crítico y como experto en Chaucer. En base a las pruebas falsas preparadas por Manallace, nombran caballero del imperio a Castorley, que es esa época cae enfermo. Manallace está listo para desenmascararlo como farsante. Pero parece que la flamante Lady Castorley ha adivinado la trama y alienta la aniquilación de su esposo, mientras se entiende con el médico de la familia. Mientras Manallace duda sobre que hacer, Castorley muere.

La trama secreta se descubre en la mitad del cuento, cuando Manallace conversa con el relator que a partir de ese momento es un espectador que acompaña al lector. Es el relator que está allí y presenta imparcialmente los sucesos. Diversos confidentes le acercan versiones de la realidad.

Es un cuento creciente. Empieza relatando generalidades y muchos años, para terminar día a día, instante a instante. Empieza comentando sobre la literatura popular y termina con una caída de ojos. De la panorámica a la lupa. El lector siente que está observando un paisaje que se le cae encima, o que Kipling lo ha agarrado de la nuca y lo acerca la cara a los personajes, "mirá, más cerca, mirá más de cerca".

La literatura necesariamente simplifica. Los innumerables tintes de un bosque otoñal se describen con cantidad de colores que entran en una página escrita. En las novelas se encuentran muchos tonos de grises, y los relatos cortos son más dados al blanco y negro. Pero la ambigüedad moral en este cuento es incomparable.
-¿Cometí gran perjurio con él?
-No explícitamente… -respondí.

Es un cuento sobre la verdad y el engaño. ¿Cuánto sabe Castorley de lo qué está pasando? ¿Y su mujer? ¿Y su médico? ¿Quién es sincero con los demás?
Es un cuento sobre el fin y los medios, sobre la moralidad de los fines y de los medios.
Manallace ha preparado una venganza durante toda su vida, no ha vivido para nada más, pero por no permitir una traición ajena deja que su propia vida se desperdicie. Está dispuesto a revelarse como insuperable perjuro y desleal, pero no admite la pequeña inmoralidad de una mujer que quiere subirse a su carro vengador. Manallace necesita un mundo mejor aunque no para él. Manallace quiere ser Dios –fuera del mundo- pero eso no es posible. Es derrotado por su creación porque no es su creación, son seres humanos, no hay reglas, no hay premios ni castigos divinos.
Es un cuento sobre el destino. ¿Existe tal cosa? Algo de los caprichos olímpicos de Homero hay en esta historia.

Volviendo a lo importante, que es la emoción del lector.
Un hombre sin ayuda gasta su vida en levantar en secreto un edificio, una perfecta catedral. Antes de poner el último ladrillo la construcción se derrumba a sus pies, sin ruido ni polvo.

2 comentarios:

  1. Me gustó mucho que hayas escrito tanto de un solo cuento, y que ese cuento haya sido de Kipling.

    ResponderEliminar
  2. Me gustó poner algo más largo que el clásico "me gustó", "no me gustó". Gracias por leer.

    ResponderEliminar