sábado, octubre 30, 2010

Daniel Pennac. La felicidad de los ogros

Primero, un trivia para francófilos:

-¿Dígame, Sainclair, en cuál de los Tintín un personaje sale de una habitación declarando a propósito de otro personaje: "Me lo pagará caro ese viejo búho"?
Sainclair me responde con una bella sonrisa de niño:


Novela policial bastante animada, donde el relator pasa de ser testigo cercano a sospechoso.
Pero el enigma sufre de revelacionitis, al modo de Conan Doyle, demasiadas largas historias surgen de la nada para explicar lo que fue pasando.
Hay que buscar el agrado de la novela en la familia que mantiene Benjamin Malaussène, sus medio hermanos Thèrèse, Clara, Jeremy y el Pequeño, más Julius el perro, personaje no menor. La madre se ocupa de otros asuntos, "desperdigada". También tenemos a Louna la hermana, a la bella Julia, y varios amigos. Todos ellos orbitan a Malaussène, Malo para las novias, que los cuida con dedicación y alegría, Nada fácil es criar cuatro chicos y darles felicidad. Benjamin cuenta a sus chicos buenas historias, que también son parte de la novela, con imaginación y humor.

Calificación: buena.

-¿Dígame, Sainclair, en cuál de los Tintín un personaje sale de una habitación declarando a propósito de otro personaje: "Me lo pagará caro ese viejo búho"?
Sainclair me responde con una bella sonrisa de niño:
-En El país del oro negro, el profesor Müller.

viernes, octubre 15, 2010

Roberto Bolaño. Una novelita lumpen

El título dice mucho. Es un aviso, una advertencia, un pedido de perdón anticipado: "lo que usted tiene en las manos no califica como novela".
Como muchos libritos, se relatan cuestiones de personajes que no hacen nada. Una chica trabaja (poco y mal) y mantiene a tres vagos. Miran televisión. Se prostituye un poco. Punto. Fin de la "novelita".

Del estilo de Bolaño -reconocible a través de todas sus novelas- no hay ni rastros.
Calificación: mala.

lunes, octubre 11, 2010

Rudyard Kipling. Amanecer malogrado

Esta antología tiene un prólogo muy bueno y está llena de cuentos magníficos. Pero, por sobre contiene Amanecer malogrado, que desde hace años y casi siempre me parece el mejor cuento del mundo. Trataré de explicar esta admiración.



Palabra de Borges, en 1969

Es decir, creo que los últimos cuentos que Kipling escribió están tan cargados como muchas novelas y aunque yo he leído y releído y seguiré releyendo "Kim", creo que algunos de los últimos cuentos de Kipling, por ejemplo "Dayspring Mishandled", o quizás "Unprofessional" o "The gardener", están tan cargados de humanidad, de complejidades humanas, como un libro como "Kim" y como muchas novelas.



Brevísimo resumen
Un hombre organiza una venganza durante toda su vida. Cuando llega el momento, desiste.

El relator se sitúa cerca del fin de la historia, recapitula los años anteriores e interviene, Manallace le cuenta la trama oculta y él le hace algunas preguntas; también asiste al final.


Resumen (pero no se puede resumir. Es un esquema de la historia.)
James Andrew Manallace se mueve en el ambiente literario y tiene cierto talento. Conoce a Alured Castorley que es un hombre despreciable. Durante la guerra (son compañeros de trinchera) una comentario ofensivo de Castorley sobre una mujer amada por Manallace lo decide a dedicar su vida a hundirlo en lo que más le dolería, el desprestigio. Mientras Manallace prepara su acto Castorley se labra una reputación como crítico y como experto en Chaucer. En base a las pruebas falsas preparadas por Manallace, nombran caballero del imperio a Castorley, que es esa época cae enfermo. Manallace está listo para desenmascararlo como farsante. Pero parece que la flamante Lady Castorley ha adivinado la trama y alienta la aniquilación de su esposo, mientras se entiende con el médico de la familia. Mientras Manallace duda sobre que hacer, Castorley muere.

La trama secreta se descubre en la mitad del cuento, cuando Manallace conversa con el relator que a partir de ese momento es un espectador que acompaña al lector. Es el relator que está allí y presenta imparcialmente los sucesos. Diversos confidentes le acercan versiones de la realidad.

Es un cuento creciente. Empieza relatando generalidades y muchos años, para terminar día a día, instante a instante. Empieza comentando sobre la literatura popular y termina con una caída de ojos. De la panorámica a la lupa. El lector siente que está observando un paisaje que se le cae encima, o que Kipling lo ha agarrado de la nuca y lo acerca la cara a los personajes, "mirá, más cerca, mirá más de cerca".

La literatura necesariamente simplifica. Los innumerables tintes de un bosque otoñal se describen con cantidad de colores que entran en una página escrita. En las novelas se encuentran muchos tonos de grises, y los relatos cortos son más dados al blanco y negro. Pero la ambigüedad moral en este cuento es incomparable.
-¿Cometí gran perjurio con él?
-No explícitamente… -respondí.

Es un cuento sobre la verdad y el engaño. ¿Cuánto sabe Castorley de lo qué está pasando? ¿Y su mujer? ¿Y su médico? ¿Quién es sincero con los demás?
Es un cuento sobre el fin y los medios, sobre la moralidad de los fines y de los medios.
Manallace ha preparado una venganza durante toda su vida, no ha vivido para nada más, pero por no permitir una traición ajena deja que su propia vida se desperdicie. Está dispuesto a revelarse como insuperable perjuro y desleal, pero no admite la pequeña inmoralidad de una mujer que quiere subirse a su carro vengador. Manallace necesita un mundo mejor aunque no para él. Manallace quiere ser Dios –fuera del mundo- pero eso no es posible. Es derrotado por su creación porque no es su creación, son seres humanos, no hay reglas, no hay premios ni castigos divinos.
Es un cuento sobre el destino. ¿Existe tal cosa? Algo de los caprichos olímpicos de Homero hay en esta historia.

Volviendo a lo importante, que es la emoción del lector.
Un hombre sin ayuda gasta su vida en levantar en secreto un edificio, una perfecta catedral. Antes de poner el último ladrillo la construcción se derrumba a sus pies, sin ruido ni polvo.

lunes, octubre 04, 2010

Gabriel Báñez. Hacer el odio

Este libro se publicó en 1985 y transcurre en los años anteriores. El protagonista -Damián Daussen- cursó tres años de seminario antes de abandonar la carrera. Ahora es sereno en un facultad. Vive en una pensión. Pinta esvásticas en las paredes, pero se acuesta con Raquel, una chica judía, y de a poco le pega cada vez más. En la pensión hay un provinciano que toca la guitarra y es activista. La policía se lo lleva pero no se sabe si vive o muere, ni donde se encuentra, está desaparecido.Damián no tiene sentimientos ni planes ni empuje ni nada; menos, futuro imaginable. Raquel queda embarazada y marcha a Israel. Hasta aquí la primera parte.
El libro entero peca de antigüedad. Quizás en esa época era común considerar un noviazgo por la calidad de las felaciones incluidas, quizás era común medir un hombre por su odio a los judíos. Las formas de la época siguen marcando el tono: Damián tiene relaciones con una escolar de 13 años, lo delatan a la policía que lo picanea y tortura solo por rutina; también lo liberan por reclamos de amistad. El comisario como autoridad divina es otra marca de época (pretérita).
Damián recibe consejos de un viejo relojero inválido, un tal Macías (este personaje será el protagonista de Los chicos desaparecen,pero aquí hace de viejo sabio y da consejos llenos de maldad).

La escritura de Gabriel Báñez me gusta, tiene un estilo propio que mantuvo a través de los años.

El título es feo, y la edición también (el tamaño incómodo, el papel barato).
Calificación: regular.

domingo, octubre 03, 2010

Reencuentros

Comienzan de nuevo algunas series. Se reencuentran los personajes y hablan de lo que hicieron en el intervalo. Que estuve en Irak o Afganistán, o en Suramérica buscando mariposas; mientras tanto el espectador observa la realidad. Se operó los ojos, la nariz, se sacó piel, tiene bótox por toda la cara, etc.