viernes, diciembre 31, 2010

Lo mejor del año 2010

Una vez más, el resumen anual. La selección no se limita a novelas, pero no tuve suerte con los cuentos.

Destacado del año
Neil Gaiman. El libro del cementerio

Lo mejor
César Aira. Cómo me hice monja
Gene Wolfe. La espada del lictor
James Salter. Años luz
Doris Lessing. El diario de una buena vecina


Me gustaron bastante
Andrea Camilleri. El olor de la noche
María Martoccia. Los oficios
Giuseppe Tomasi de Lampedusa. El Gatopardo
César Aira. El llanto
Jan Wolkers. Delicias turcas

miércoles, diciembre 29, 2010

Mario Bellatin. Damas chinas

Es el relato de un médico con muy pocos sentimientos acerca de su inapetente matrimonio, incluyendo a sus hijos. El menor no parece estar encaminado a ser un honesto ciudadano, y más bien será motivo de futuras embarazosas explicaciones. Muere cuando el padre le administra un calmante para controlar una intoxicación de estimulantes.
Todo esto en muy pocas paginas, tan pocas que las últimas del libro se completan con el relato de la aventura de un niño.
En resumen, un libro sin trama ni profundidad. Quizás de prosa atrayente pero nada más.
Calificación: regular. Fácil de leer; ¿es posible que la editorial no pida más que el cumplimiento de ese menesteroso requisito?

domingo, diciembre 26, 2010

César Aira. La fuente


-Para mí que bebe a escondidas.
-¡Es abstemia! No toca el coco. Te habrá dado esa impresión porque es muy corta de vista.

Esta novela corta se parece a muchas de las novelitas de Aira, pero tiene algunas novedades: el escenario es una isla improbable, solitaria e ignota, donde los pobladores llegan a tres mil, mas o menos, la cantidad que corresponde a un pueblo muy pequeño, o un barrio. Y se me acaba de ocurrir que estos habitantes no son otros que los parroquianos de Flores, o los vecinos pringlenses, trasladados y aislados propiamente dicho.

Estos incidentes no parecen tener ninguna importancia: registrarlos o no es una arbitraria simulación de azar, azar intencional, nada más. Y sin embargo, ¿quién puede decirlo? El eclipse del día de sol también es belleza pura, desnuda sin explicaciones. Todo tiene importancia en la mente.


No hay artefactos inventados.Las cosas imposibles que suceden son del género fantástico.

¡Realidad, realidad! ¡Qué grande sos, que omnipresente! Es imposible superarte con la ficción.


El relator aparece varias veces. Clásico.

¡Milagro de la novela! ¡Día de sol! ¡A pesar de todo!
Cuando se despertó esa mañana el viejo Fast, "el rápido", tuvo una visión proveniente del sueño, en la forma de una frasecita sin sentido: "I had not yet been anywhere that I can remember. The crickett sang all night." No era ésta, claro está, ni siquiera estaba en otro idioma; este es un caso extremo de equivalencia. Que lo descifre el que pueda.


Hay poca acción y mucha glosa. Hay humor, surrealista a veces. Hay además un ánimo festivo y optimista en el relato. los personajes y la escena están llenos de felicidad y paz. La amenaza final, cuando la hecatombe se acerca, tampoco cambia el tono, porque como todos ignoran la amenza, siguen contentos. La isla es, a priori, el sueño del burgués que palidece en la oficina: sol, pesca, arena, y paz, mucha paz y tranquilidad.

Hubo un chistecito que prendió entre los adolescentes hasta hacerse una muletilla insoportable. Consistía en decir, a propósito de cualquier cosa (el chiste estaba en meterlo donde menos tuviera que ver): "No, no llueve: llovió". Llegó un punto en que los adultos lo oían y se crispaban como pulpos embalsamados. Pero ahí estaba la gracia, por supuesto.

Las líneas anteriores, ¿no son una evocación del verso de Borges? "La lluvia es una cosa que sin duda sucede en el pasado." Por lo menos para mí fue inmediata la asociación. ¿Tendrá también Aira esas palabras rondando en su cabeza? "La lluvia es una cosa que sin duda sucede en el pasado." ¡Extraordinario!

Calificación: buena. No recomendable como primer lectura de Aira.

sábado, diciembre 18, 2010

César Aira. La costurera y el viento

César Aira está en París y soñó un libro maravillloso pero solo recuerda el título. Se lanza entonces a escribir. Delia Siffoni, costurera de Pringles, se remontará en los brazos del incansable viento patagónico, don Ventarrón, en medio de una aventura desquiciada, sorprendente o lisérgica.
Con mucha imaginación y humor Aira demuestra su talento para la narración. Los episodios se suceden y derivan, pero los personajes son al menos los mismos; en cuanto a la trama, inicialmente es: un niño se pierde y sus padres salen a buscarlo, la costurera en taxi, el padre en camión. Los vecinos quedan en Pringles comentando. La profesora Silvia Balero -cuyo vestido está cosiendo Delia- los persigue en un pequeñísimo auto azul.
Es un libro divertido, de humor absurdo.

A las cuatro, creo, empezaba el coro de los pájaros. Pero había uno, un pájaro, que era el que me despertaba en esos amaneceres de verano, un pájaro con el canto más bello y extraño que pueda soñarse. Nunca volví a oír algo así. Era un gorjeo atonal, locamente moderno, una melodía de notas al azar, agudas, límpidas, cristalinas. Las hacía tan especiales lo inesperadas que eran, como si existiera una escala, y el pájaro escogiera cuatro o cinco notas de ella en un orden que burlaba por sistema cualquier expectativa. Pero el orden no podía ser inesperado siempre, no hay un método así; el azar mismo debía contribuir a que se cumpliera alguna expectativa, la ley de las probabilidades lo exige. Y sin embargo, no.
En realidad no era un pájaro. Era el camión del señor Siffoni, cuando le daba manija.

La prosa no se aleja de lo acostumbrado en estos libros de Aira. Cuenta y justifica lo que va contando, ya sea el mecanismo del chisme en la sociedad pringlense, o los horarios del amanecer y el crepúsculo al sur del río Colorado. Además escribe en París, donde los mozos del café, como acá, ignoran su necesidad de pagar la consumición.
Calificación: muy bueno.

viernes, diciembre 10, 2010

Gustavo Alejandro Ferreyra. El amparo

Primer libro de un escritor no muy conocido, aunque su último libro ha ganado el premio Emecé.

Adolfo es un sirviente más en la casa del señor, desde hace años. Todos ellos viven en el ala de la servidumbre, cada cual tiene su pieza y sus tareas. De lo demás nada saben; la administración tendrá sus reglas quizás, pero nunca se han mostrado. El servicio debe ser impecable, y los encargados son rigurosos. No hay salario ni vacaciones, la recompensa diaria es no ser despedido, y los sirvientes más cercanos al señor son casi dignos patriarcas.

Se impone para describir esta novela el término kafkiano. Adolfo vive temiendo incumplir unas leyes que desconoce. Hace grandes especulaciones sobre indicios insignificantes. Recibe órdenes sin aviso y no tiene poder sobre nada ni nadie. Sin información, sin libertad, no vive, perdura.

El estilo de la prosa es bastante personal. Con claridad y sin embarullarse, Ferreyra describe desde cerca; la acción de la novela puede resumirse en pocas líneas pero los movimientos no son lo importante. Una vez más, Kafka. El último día, ¿está el agrimensor más cerca de entrar al castillo que el día de su llegada?

Adolfo se asustó, ya que -sin plantearse en estos términos y mucho mas confusos- lo asaltaron unos interrogantes: ¿qué sería de ellos si el señor muriese?, y subyaciendo en el fondo de su azoramiento, ¿puede morir el señor? A punto estuvo Adolfo de interesarse por la salud del señor mediante palabras que hicieran evidente su pesadumbre -esta era su intención-, no obstante no lo hizo porque, en el último instante, se dio cuenta de que hubiera sido una arrogancia. No podía pretender que el maître le comentase el estado de salud del señor.
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Calificación: bueno. Vertiginoso, no es.

domingo, diciembre 05, 2010

César Aira. Cómo me hice monja


Mi historia, la historia de “cómo me hice monja”, comenzó muy temprano en mi vida; yo acababa de cumplir seis años.


De un ligero relevamiento incluyendo a Palimp resulta que es esta una de las novelitas imprescindibles de César Aira. Como casi siempre las mayorías llevan la razón.

¿Algo objetivo para decir sobre esta obra?
  • Estos son los primeros recuerdos de una niña que más adelante será monja.
  • Esta es la autobiografía de César Aira entre los seis y los siete años.
  • Este libro es una novela corta de diez capítulos.


Algunas sensaciones:
  • Estar leyendo algo maravilloso.
  • Que el autor tiene todo bajo control, que es amo y señor del relato en cada instante.
  • Sorpresa. O asombro para ser más preciso. ¿Cuánto tiempo puede un lector leer asombrado? Hasta el final.


En resumen, indescriptible.

martes, noviembre 30, 2010

José Bianco. Sombras suele vestir

Sombras suele vestir
Es un cuento sobre una familia que hoy se describiría como disfuncional, y en 1950 se describe como pobre, unida, orgullosa y desafortunada. Una mujer -Jacinta- se prostituye para pagar el inquilinato donde vive con su anciana madre (la señora de Vélez) y su hermano especial (Raúl). La parca se lleva a la madre. Bernardo Stocker, cliente fiel de Jacinta la lleva a vivir a su casa, y Raúl queda en el inquilinato hasta que a instancias de Jacinta, Stocker tramita su internación en un hospital psiquiátrico. Como Jacinta desaparece Bernardo se interna voluntariamente para esperarla pues piensa que es inevitable que visite a su querido hermano, y ambos hombres reposan en el pabellón de los pacientes menos insanos.
Ahora bien, mediante la intervención del socio de Stocker se descubre que el cuento -donde algunos sucesos quedaban en confusión- pertenece al género fantástico. Como alguno de Kipling y alguno de Henry James.
Calificación: bueno.

Las ratas
Se agíta bien una mezcla de Bioy, Borges, Ocampo, Mujica Láinez, Mallea y Sánchez Sorondo tal vez, y en un matraz florentino se procede a su destilación. Resulta la prosa milimétrica, incorregible e inerte de José Bianco (1908-1986), afamado secretario de redacción de la revista Sur durante muchos años.
Esta novela corta comienza con la noticia de un suicidio y el narrador que es hermanastro de Julián, el muerto, relata la historia de la familia. Es pianista y las reflexiones musicales no faltan. Los personajes se comunican tanto con lo que dicen como con lo que no dicen; además se tratan de tú, lo cual no ayuda a volverlos creíbles; en cierto modo son más personajes de libros que personas de carne y hueso. Con lentitud la historia de los Heredia se desovilla, y al final -superando las disgresiones, los anacronismos y las imprecisiones- el autor ha logrado el interés del lector. en ese momento, en el final, se produce una vuelta de tuerca bastante sorpresiva. Habría que volver a leer todas las páginas, ahora iluminadas por la verdad, para entender mejor los motivos de Delfín Heredia. Pero el lector decide que -aunque quizás algún episodio resulte muy distinto a lo entendido antes- dificilmente logre algo de placer desentrañando la psicología y el hilado fino de la trama. Entonces cierra el lector el libro para siempre.
Calificación: regular.

viernes, noviembre 26, 2010

Gene Wolfe. La espada del lictor

Esta es la tercera parte de la saga El Libro del Sol Nuevo, y sobre los dos anteriores opino:
I. La sombra del torturador. Excelente, intensísimo libro.
II. La garra del conciliador. Bueno, que funciona más bien como nexo a los siguientes y aporta un poco de contexto galáctico al Sol Nuevo.

Severian recorre Urth intentando devolver una gema milagros a sus custodios milenarios.
En ese trayecto le pasa de todo y recurren personajes de su pasado una y otra vez, excepto aquellos que van muriendo pues Wolfe no tiene problemas en que mueran mascotas, viejos, madres y niños, por simpáticos que sean.
Un universo completo se deja entrever. Por ahora la historia de Severian es una gota en un océano, una vida pedestre en un universo tan vasto como el tiempo, y quizás más.

—Se dice que ya ha venido una vez, hace mucho. ¿Lo sabías?
El niño negó con la cabeza.
—Entonces su tarea fue forjar la paz entre la humanidad y el Increado, y lo llamaron el Conciliador. Al irse dejó una reliquia famosa, una gema llamada la Garra.

Wolfe sabe narrar, y también sabe inventar. No solo historia, geografía, botánica y zoología y galáctica (si existiera esa ciencia); sabe inventar las palabras sobre las que funda su mundo nuevo. Algunas clases o profesiones de Urth: armígeros, exultantes, clavígeros, optimate. Algunos seres: zoántropos, alzabos. El color de la capa de Severian que es más oscuro que el negro: fulígeno. Hombres del espacio: cacógenos.
—Soy el Gran Maestro Severian, de la Orden de los Buscadores de la Verdad y la Penitencia, comúnmente llamada gremio de los torturadores.

En un tremendo capítulo Severian se encuentra con el mismísimo Autarca.

Calificación: excelente.
(*) Leído en el Kindle.

lunes, noviembre 22, 2010

Gene Wolfe. Cuando yo era Ming el inclemente

Siete páginas sobre el tema de El señor de las moscas, a saber, si hay que recrear la civilización hay que empezar por el principio, ¿quién manda y quién obedece?

¿No es un lindo título? Cuando yo era Ming, el inclemente. ¿A qué chico no le gustaría ser Ming el inclemente?

sábado, noviembre 20, 2010

Andrea Camilleri. El olor de la noche

Hermosa novela policial, excelente en su género. El comisario Montalbano está desaforado: abusa de la comida, se insolenta con sus superiores, se hace vándalo y gamberro por berrinche, desafía el paso de los años y pide con frecuencia que no le toquen los cojones.
La trama es buena y el misterio se compone y resuelve respetando las mejores costumbres del género, sin artefactos mágicos y con una aceptable cantidad de sueños inspiradores. No falta -y se agradece su aparición- una inteligente y turgenta señorita, ligerísima de costumbres, que coquetea con el comisario y además cita a Kafka (¿no será mucho, Camilleri?).
Desde otro punto de vista es quizás solo un episodio más de Salvio Montalbano, escrito para sus seguidores.

Calificación: muy buena.

sábado, noviembre 13, 2010

Isak Dinesen. Cuentos de invierno

Estos cuentos me gustaron mucho menos que Lejos de África. Los relatos carecen de unidad entre sí, y aun internamente; hay tramas que se desvían o desvanecen. La sensación general es la de una obra de una principiante con vocación y muchos libros leídos.
Los sucesos son bastante lejanos a nuestra experiencia contemporánea (hay párrocos, orfanatos, reyes) pero también las psicologías; un cuento trata de una mujer prometida a un joven que muere por lo cual se casa con el padre. Esta situación es bastante extraña pero quizás no tanto para Dinesen, y no le merece mayor atención; luego el relato no tiene un foco claro. Esa es la sensación que deja el libro, de relatos incompletos o simplificados.
Calificación: regular.
*Leído en el Kindle.

viernes, noviembre 05, 2010

Theodore Sturgeon. Regreso


Estos relatos se escribieron a mediados del siglo XX, y se nota. Un poco en el enfoque científico, y otro poco en los temas: mucha bomba neutrónica, mucha guerra fría.
El primer cuento es totalmente naif y muy anticuado. Pero los demás tienen algo más que ingenio; Sturgeon demuestra verdadera imaginación, y agrega en todos una dimensión humana. Por ejemplo el romance en Tiny y el monstruo, donde un perro aprende a leer y sus dueños se enamoran -arquetipicamente quizás, pero con pleno acuerdo del lector.

Incluye El hurkel es una bestia feliz, cuento antológico.

Calificación: bueno.

jueves, noviembre 04, 2010

Kindle

Después de una semana de uso del Kindle, algunas conclusiones:
La "impresión" con tinta electrónica, la E-Ink, es tan buena como cualquier página de papel. La maniobrabilidad es buena, similar al manejo de un libro mediano.

En conclusión, la experiencia de lectura es muy similar al libro en papel.

Diferencia notoria: no se deja hojear; eso que es lo primero que hacemos con un libro, el reconocimiento general, estimando la duración, el peso, la tipografía y el papel, viendo si está dividido en capítulos, si tiene muchos diálogos o cursivas, buscando párrafos al azar para sospechar que nos gustará o para encontrar líneas inadmisibles y rechazarlo. Eso no es posible. No tiene avance rápido ni equivalente. Pero puesto el lector a leer página tras página, el Kindle y el papel ofrecen la misma experiencia.

Y ahora algo importante: la posibilidad de acceder a una biblioteca muy muy grande. Hace mucho que quería leer los cuentos de Dinesen, imposibles de encontrar. Lo mismo con varias sagas de Gene Wolfe. Y le tomé el gusto. Me doy cuenta que desear un libro y obtenerlo es un trámite de minutos y casi gratis. Me parece que se va a leer más en estos aparatitos que en papel muy pronto, en un abrir y cerrar de ojos.

sábado, octubre 30, 2010

Daniel Pennac. La felicidad de los ogros

Primero, un trivia para francófilos:

-¿Dígame, Sainclair, en cuál de los Tintín un personaje sale de una habitación declarando a propósito de otro personaje: "Me lo pagará caro ese viejo búho"?
Sainclair me responde con una bella sonrisa de niño:


Novela policial bastante animada, donde el relator pasa de ser testigo cercano a sospechoso.
Pero el enigma sufre de revelacionitis, al modo de Conan Doyle, demasiadas largas historias surgen de la nada para explicar lo que fue pasando.
Hay que buscar el agrado de la novela en la familia que mantiene Benjamin Malaussène, sus medio hermanos Thèrèse, Clara, Jeremy y el Pequeño, más Julius el perro, personaje no menor. La madre se ocupa de otros asuntos, "desperdigada". También tenemos a Louna la hermana, a la bella Julia, y varios amigos. Todos ellos orbitan a Malaussène, Malo para las novias, que los cuida con dedicación y alegría, Nada fácil es criar cuatro chicos y darles felicidad. Benjamin cuenta a sus chicos buenas historias, que también son parte de la novela, con imaginación y humor.

Calificación: buena.

-¿Dígame, Sainclair, en cuál de los Tintín un personaje sale de una habitación declarando a propósito de otro personaje: "Me lo pagará caro ese viejo búho"?
Sainclair me responde con una bella sonrisa de niño:
-En El país del oro negro, el profesor Müller.

viernes, octubre 15, 2010

Roberto Bolaño. Una novelita lumpen

El título dice mucho. Es un aviso, una advertencia, un pedido de perdón anticipado: "lo que usted tiene en las manos no califica como novela".
Como muchos libritos, se relatan cuestiones de personajes que no hacen nada. Una chica trabaja (poco y mal) y mantiene a tres vagos. Miran televisión. Se prostituye un poco. Punto. Fin de la "novelita".

Del estilo de Bolaño -reconocible a través de todas sus novelas- no hay ni rastros.
Calificación: mala.

lunes, octubre 11, 2010

Rudyard Kipling. Amanecer malogrado

Esta antología tiene un prólogo muy bueno y está llena de cuentos magníficos. Pero, por sobre contiene Amanecer malogrado, que desde hace años y casi siempre me parece el mejor cuento del mundo. Trataré de explicar esta admiración.



Palabra de Borges, en 1969

Es decir, creo que los últimos cuentos que Kipling escribió están tan cargados como muchas novelas y aunque yo he leído y releído y seguiré releyendo "Kim", creo que algunos de los últimos cuentos de Kipling, por ejemplo "Dayspring Mishandled", o quizás "Unprofessional" o "The gardener", están tan cargados de humanidad, de complejidades humanas, como un libro como "Kim" y como muchas novelas.



Brevísimo resumen
Un hombre organiza una venganza durante toda su vida. Cuando llega el momento, desiste.

El relator se sitúa cerca del fin de la historia, recapitula los años anteriores e interviene, Manallace le cuenta la trama oculta y él le hace algunas preguntas; también asiste al final.


Resumen (pero no se puede resumir. Es un esquema de la historia.)
James Andrew Manallace se mueve en el ambiente literario y tiene cierto talento. Conoce a Alured Castorley que es un hombre despreciable. Durante la guerra (son compañeros de trinchera) una comentario ofensivo de Castorley sobre una mujer amada por Manallace lo decide a dedicar su vida a hundirlo en lo que más le dolería, el desprestigio. Mientras Manallace prepara su acto Castorley se labra una reputación como crítico y como experto en Chaucer. En base a las pruebas falsas preparadas por Manallace, nombran caballero del imperio a Castorley, que es esa época cae enfermo. Manallace está listo para desenmascararlo como farsante. Pero parece que la flamante Lady Castorley ha adivinado la trama y alienta la aniquilación de su esposo, mientras se entiende con el médico de la familia. Mientras Manallace duda sobre que hacer, Castorley muere.

La trama secreta se descubre en la mitad del cuento, cuando Manallace conversa con el relator que a partir de ese momento es un espectador que acompaña al lector. Es el relator que está allí y presenta imparcialmente los sucesos. Diversos confidentes le acercan versiones de la realidad.

Es un cuento creciente. Empieza relatando generalidades y muchos años, para terminar día a día, instante a instante. Empieza comentando sobre la literatura popular y termina con una caída de ojos. De la panorámica a la lupa. El lector siente que está observando un paisaje que se le cae encima, o que Kipling lo ha agarrado de la nuca y lo acerca la cara a los personajes, "mirá, más cerca, mirá más de cerca".

La literatura necesariamente simplifica. Los innumerables tintes de un bosque otoñal se describen con cantidad de colores que entran en una página escrita. En las novelas se encuentran muchos tonos de grises, y los relatos cortos son más dados al blanco y negro. Pero la ambigüedad moral en este cuento es incomparable.
-¿Cometí gran perjurio con él?
-No explícitamente… -respondí.

Es un cuento sobre la verdad y el engaño. ¿Cuánto sabe Castorley de lo qué está pasando? ¿Y su mujer? ¿Y su médico? ¿Quién es sincero con los demás?
Es un cuento sobre el fin y los medios, sobre la moralidad de los fines y de los medios.
Manallace ha preparado una venganza durante toda su vida, no ha vivido para nada más, pero por no permitir una traición ajena deja que su propia vida se desperdicie. Está dispuesto a revelarse como insuperable perjuro y desleal, pero no admite la pequeña inmoralidad de una mujer que quiere subirse a su carro vengador. Manallace necesita un mundo mejor aunque no para él. Manallace quiere ser Dios –fuera del mundo- pero eso no es posible. Es derrotado por su creación porque no es su creación, son seres humanos, no hay reglas, no hay premios ni castigos divinos.
Es un cuento sobre el destino. ¿Existe tal cosa? Algo de los caprichos olímpicos de Homero hay en esta historia.

Volviendo a lo importante, que es la emoción del lector.
Un hombre sin ayuda gasta su vida en levantar en secreto un edificio, una perfecta catedral. Antes de poner el último ladrillo la construcción se derrumba a sus pies, sin ruido ni polvo.

lunes, octubre 04, 2010

Gabriel Báñez. Hacer el odio

Este libro se publicó en 1985 y transcurre en los años anteriores. El protagonista -Damián Daussen- cursó tres años de seminario antes de abandonar la carrera. Ahora es sereno en un facultad. Vive en una pensión. Pinta esvásticas en las paredes, pero se acuesta con Raquel, una chica judía, y de a poco le pega cada vez más. En la pensión hay un provinciano que toca la guitarra y es activista. La policía se lo lleva pero no se sabe si vive o muere, ni donde se encuentra, está desaparecido.Damián no tiene sentimientos ni planes ni empuje ni nada; menos, futuro imaginable. Raquel queda embarazada y marcha a Israel. Hasta aquí la primera parte.
El libro entero peca de antigüedad. Quizás en esa época era común considerar un noviazgo por la calidad de las felaciones incluidas, quizás era común medir un hombre por su odio a los judíos. Las formas de la época siguen marcando el tono: Damián tiene relaciones con una escolar de 13 años, lo delatan a la policía que lo picanea y tortura solo por rutina; también lo liberan por reclamos de amistad. El comisario como autoridad divina es otra marca de época (pretérita).
Damián recibe consejos de un viejo relojero inválido, un tal Macías (este personaje será el protagonista de Los chicos desaparecen,pero aquí hace de viejo sabio y da consejos llenos de maldad).

La escritura de Gabriel Báñez me gusta, tiene un estilo propio que mantuvo a través de los años.

El título es feo, y la edición también (el tamaño incómodo, el papel barato).
Calificación: regular.

domingo, octubre 03, 2010

Reencuentros

Comienzan de nuevo algunas series. Se reencuentran los personajes y hablan de lo que hicieron en el intervalo. Que estuve en Irak o Afganistán, o en Suramérica buscando mariposas; mientras tanto el espectador observa la realidad. Se operó los ojos, la nariz, se sacó piel, tiene bótox por toda la cara, etc.

martes, septiembre 28, 2010

Dmitry Glukhovsky. Metro 2033

En el 2033 la superficie del planeta es inhabitable, y en la red del tren subterráneo de Moscú viven los últimos miles de eres humanos. Los recursos son escasos y entre cada estación la oscuridad y terrores desconocidos transforman cada viaje en una empresa de riesgo mortal. Además las estaciones están más o menos en guerra entre sí, y desde el mundo exterior humanoides imprecisos intentan arrasar con las personas. La unidad monetaria es la bala de Kalashnikov.

Es una novela de episodios que van formando una imagen global. Casi todo es acción, y cuando no, las alegorías resienten el relato. Darle a cada estación un rasgo de la humanidad es un recurso forzado, y aburrido. Hay sectas cristianas, otras comunistas, fascistas, estalinistas, trotkistas, revolucionarias, y así.

Calificación: regular. Absolutamente pochoclera, si se entiende lo que quiero decir.
Pero las batallas son bastante buenas y en un capítulo luchan en la Gran Biblioteca, que es totalmente babélica y borgiana.

Detrás de la cabeza de Danila, que colgaba hacia atrás, se asomó una oreja puntiaguda y gris, y luego un gigantesco ojo verde que refulgió a la luz de la linterna. Morosamente, casi con timidez, el bibliotecario sacó la cabeza por detrás del moribundo brahmán, y sus ojos buscaron los de Artyom… Había que aguantarle la mirada. Seguir mirando, mirarle a él, directamente a las pupilas. Eran pupilas de animal, verticales. ¡Y qué extraño era reconocer en aquellos ojos terribles y monstruosos un apagado destello de inteligencia!
De cerca, el bibliotecario no se parecía en absoluto a un gorila, ni, en general, a ningún otro simio. Tenía hocico de animal de presa, cubierto de pelo; le asomaban de la boca unos colmillos que casi le llegaban a las orejas; y los ojos alcanzaban unas dimensiones que no se parecían a los de ningún otro animal que Artyom hubiera visto en la vida real o en ilustraciones.


sábado, septiembre 25, 2010

Sándor Márai. El último encuentro

Tiene cosas de novela rosa: prosa llena de lugares comunes, personajes psicologicamente impenetrables, y mucha escenografía: el emperador, condesas, guardias imperiales, cacerías, monteros, noches de nieve y luna, niñeras, cofias, osos, ciervos, escopetas, sables, carruajes, trucha, helado flambeado. Falta el amor; no hay una historia de amor ni grande ni mediana. Las novelas rosas pueden entretener, y si la pasión está bien llevada, emocionar. En esta novela el grueso del relato se compone de un discurso lleno de palabras bonitas y frases sentenciosas que así en montón valen... nada. Aburrimiento.

Calificación: regular.
Una faja roja comunica que cuarenta veces ha entrado a la imprenta.

Acá hay una reseña justa y divertida.

viernes, septiembre 17, 2010

Neil Gaiman. El libro del cementerio

El hombre Jack mata al padre, a la madre, al hermano mayor, pero el bebé gatea hasta el cementerio y es adoptado por los habitantes del cementerio, los muertos allí enterrados. Silas (que no está ni muerto ni vivo) será su tutor. Así comienza una de las mejores novelas de aventuras que leí en los últimos tiempos.

Hay muertos, y personas, una bruja, está Silas y la señorita Lupescu, y algunos seres más.
No le falta ni le sobra nada. Sobre todo no sobran explicaciones. Gaiman no explica casi nada, y logra la suspensión de la incredulidad de principio a fin.
¿Cuál es el elogio mejor para una novela de aventuras? Llevarnos a su mundo, sufrir con los personajes, y querer que no termine.

Calificación: excelente.

lunes, septiembre 13, 2010

Eloy Tizón. Velocidad de los jardines

Todas las oraciones proponen una metáfora, una imagen novedosa, una invención. A cada paso el escritor intenta deslumbrar; a veces lo logra plenamente, por ejemplo:

Era un niño difícil, y una vez había corrido descalzo por un sendero de barro y las hojas húmedas se adherían a sus plantas, y a la vuelta Eva había desempaquetado sus pies y los había besado.


Para intentar a cada paso una frase lírica, inteligente, nueva, aniquiladora, el autor debe tener un talento fuera de lo común, porque esa vocación lleva un enemigo íntimo: la afectación.
Y estos relatos oscilan entre la frase feliz, y la afectación pura.

No son relatos con trama ni con personajes muy claros; los hay pero abajo de las metáforas.
Hay apuntes que no se relacionan con la historia ni los personajes, ni con el paisaje. Totalmente gratuitos, su agrado depende por completo de la prosa. Y mucha veces quedan como relleno con poca gracia, por ejemplo:
Había salas de espera sin techo en las que llovía todo el día, y un hombre sentado leyendo un libro con agua hasta los tobillos.


Son relatos cortos. El mejor me pareció La vida intermitente donde empieza por un amor juvenil (¿hay algo mejor en el mundo?) descripto con mucho encanto, pero termina con un apunte lateral. Es decir, no hay una historia en el cuento y ni siquiera se queda con los personajes.

Calificación: regular. Pero en internet y en blogs amigos es muy elogiado. Entonces volví a leer los dos más destacados, y en efecto, el nombrado La vida... y Velocidad de los jardines son bastante buenos. Ambos son evocaciones de la juventud dichosa e inocente.
Algo más: demasiados adjetivos.

martes, septiembre 07, 2010

Neil Gaiman. Coraline


Coraline es una chica piola, y curioseando en su casa nueva, descubre un pasaje a otro mundo donde su "otra madre" intentará retenerla para siempre.

Es un buena novela de aventuras y miedo, donde Coraline es un buen personaje pero mejores son los monstruos del otro lado.
El relato es un poco infantil, pero asustará a los chicos, y a los grandes también.
Calificación: bueno.

viernes, septiembre 03, 2010

Top 2 de cuentos con gente alta


1. Los viajes de Gulliver. Un libro atrozmente genial.


2. La niña grande de papá. Está en el libro Las llaves del aire, de Le Guin. Es una historia tierna, triste y finalmente fantástica.




Por último, la increíble vida real:




Fuente

lunes, agosto 30, 2010

soy sumamente hermoso

- No estoy seguro. Soy sumamente ignorante.

El joven rió y me hizo una reverencia. - ¡Muy honrado! - dijo -. He vivido aquí tres años y todavía no he adquirido una ignorancia que valga la pena mencionar. - Parecía divertido, pero se mostró amable a la vez, y recordando algunos fragmentos doctrinarios del handdara entendí que había estado vanagloriándome demasiado, como si me hubiese acercado a el diciéndole «Soy sumamente hermoso».


Top 3 de novelas con lenguajes inventados

#1. Un clásico indispensable, Anthony Burgess, La naranja mecánica


#2. Ineresante, pero difícil, Sara Gallardo, Eisejuaz


#3. Estoy leyendo, João Guimarães Rosa, Gran sertón: Veredas

viernes, agosto 27, 2010

Murió Fogwill

Que la tierra le sea leve. Ojalá haya sido feliz.

Tiene cuentos excelentes, que están dentro de la buena tradición que tiene Argentina, pero son sus novelas los que lo ameritan como uno de los grandes.
Y quiero destacar que son únicas en este aspecto: los personajes. Fogwill construye los personajes de una manera distinta (pero no construye).
Veamos lo que no hace con sus personajes.
Nunca los pone a tirar frases literarias (a lo Saint-Exupéry).
Ignora la psicología.
No cree en revelaciones, iluminaciones, ni en personajes llegando a algún centro o final (a lo Borges).
Los personajes no son la suma de sus actos, ni sus acciones los definen.

Me cuesta explicarlo. Fogwill escribe como un espectador, pero es indiscutible que sus personajes son mucho más que lo que cuenta, han existido y seguirán viviendo. Fogwill accede a un momento de sus vidas, y parcialmente describe que pasa, desde ningún punto de vista en especial, quizás un poco aferrado a la dimensión temporal; el tiempo discurre parejo en sus novelas. La sensación de veracidad es aplastante. Sin costumbrismo ni entrando en detalles, de alguna manera logra suspender la incredulidad del lector por mucho más que el rato que dura la lectura. Tanto que hoy digo, ¿quieren un documental de argentinos y argentinas? Lean a Fogwill.

Siento que era muy inteligente. Que escribió pensando mucho.

lunes, agosto 23, 2010

Roald Dahl. Boy (Relatos de infancia)

Dahl cuenta con mucha sensibilidad lo que recuerda de sus años de niño. De 1920 en adelante, entre Inglaterra y Noruega. Cosas de colegio y de la vida.

Calificación: muy lindo. Me gustan los buenos libros que muestran la vida cotidiana de hace algunos años. En este por ejemplo, a Roald el cirujano le extirpa las vegetaciones de un corte, sin aviso y sin anestesia. Que escupa sangre tranquilo, ahora va a respirar mejor.
También hace justicia y cuenta como el arzobispo de Canterbury cuando era director de su escuela disfrutaba azotando niños. A él también le dió unos cuantos bastonazos.

lunes, agosto 16, 2010

Pierre Boulle. El planeta de los simios

De 1963, absolutamente naif como sf, pero muy entretenida.
Son casi cien páginas de sexo y violencia; el casi no es por el número sino por las escenas. Pierre Boulle quedó a un pasito muy corto de otra cosa, seguramente inaceptable para las editoriales, pero pienso que lo tenía en la cabeza: Pocahontas XXX.

jueves, agosto 12, 2010

María Martoccia. Los oficios



Martoccia es una destacada traductora. La mayoría de los personajes de esta novela son ingleses y todo el libro está en castellano, sin excepción; los diálogos entre ingleses y entre argentinos no se distinguen. ¿Cómo habrá pensado Martoccia ese aspecto? O no lo habrá pensado. Quizás jugar a ingleses y cordobeses no aportaría nada. Hay varias posibilidades teóricas. Como sea. la prosa es sencillísima y ajena a cualquier artificio incluso el de simplificar. El lenguaje de los personajes es en general el de argentinos de cierta edad bastante educados, no de clase alta por su posición actual pero en algún ascendiente, que se nota, por ejemplo en la naturalidad con que usa la palabra mucama.

El relato está armado con episodios de los británicos y sus descendientes en un pueblo o una zona de sierras que incluye varios pueblos; nunca una ciudad grande. El personaje que más aparece es Susie -que es adoptada, por lo tanto inglesa por crianza. Los capítulos son escenas de la vida normal. Visita al vivero del crota Milan. Un cursillo de enfermería en San Esteban. Hay unos cuantos ingleses ya muy mayores. Algunos personajes se conocen entre sí y otros empiezan a relacionarse. Melina y Clara son las hijas jovencítas de Susie y Néstor; pertenecen a los personajes más argentinos y parecen creer en alguna práctica esotérica con cierto asombro de la madre. El relator no cuenta más de lo que se ve, y a veces lo que piensa Susie. Quizás alguna persona no es quién parece, o algo está por suceder. Pero antes de cualquier revelación, la novela termina.

Pero no crean que Martoccia ha escrito como Beatriz Guido, desde el medio pelo. Se nota que cuenta de primera mano, y también sabe que el imperio británico no existe más, sin importar cuánto se festeje el centenario de la reina; para que quede claro trae desde las islas una jovencita a pasar unas vacaciones y hace notar que los ingleses en Córdoba son más una isla algo alejada, son una isla perdida en el tiempo,

Tengo algún pariente escocés y en mi experiencia no son raras las «amistades inglesas que empiezan por excluir la confidencia y que muy pronto omiten el diálogo». Así que el paisaje de scones y té, me resultó conocido.
Calificación: muy buena. Me encantó.
Además, comprado por 5 pesos, casi nuevo.

viernes, agosto 06, 2010

César Aira. La guerra de los gimnasios

Novela del ciclo "Barrio de Flores".
Ferdie Calvino se anota en el gimnasio de Chin Fu y descubre que está en guerra con el gimnasio de Hokkama. La guerra se manifiesta con ataques comando que destruyen las instalaciones y amenazan a los socios. Ferdie es actor de televisión, y su mamá tiene lebrosis: metamorfosis de la cabeza hacia la forma de liebre legibreriana, notoria por sus largas orejas. Eso y la pobreza no dejaron que Ferdie tenga mucha vida social. Entonces todos sus diálogos son acompañados de cierta perplejidad y desconfianza. Además en el gimnasio los momentos iniciales están llenos de hombres desnudos que comparten un protocolo desconocido para los novatos.
Y la novela sigue avanzando con episodios y reflexiones al modo de Aira que es capaz de hacer frases inteligentes sobre cualquier observación. El final es surrealista y fantástico o disparatado, como se quiera ver.

Esta vez la prosa de Aira es más clara que nunca; límpida, cristalina, etc, esos adjetivos. Pero la historia o historieta es menos entretenida, que en La prueba por nombrar otra novelita barrial.
Calificación: regular.

Esta lista de Angie es muy interesante: en qué página abandonó algunos libros. Página 6 para La guerra...

sábado, julio 31, 2010

Matilde Sánchez. El Dock

La primera sensación es el gusto de estar leyendo algo muy bien escrito. Con prosa medida, clara y armoniosa, en tono clásico, la autora comienza con la historia. Relata en primera persona una mujer joven, sin compromisos, acompañada por un médico asiático que también se maneja por el planeta sin restricciones ni sueños por cumplir. Resulta que ven en la televisión el ataque de un grupo terrorista al cuartel de El Dock, y ven agonizar y morir a una mujer que es una amiga de la relatora. Y acá comienzan los problemas de la novela, que son nada menos que los personajes y la trama. Una vecina de la muerta llama a la relatora para que se haga cargo del hijo (huérfano ahora pues nunca se supo el padre); y la relatora no explica su relación con Poli –la atacante muerta- pese a dedicarle muchos párrafos. Esa falta de explicaciones es un defecto porque no condice con el tono más o menos sencillo del relato. Al comenzar la segunda mitad aparece la historia, simple: fueron compañeras de colegio y amigas inseparables hasta que de a poco la vida las alejó.
En la segunda mitad pasan el verano en un pobre pueblo de Uruguay los tres. Mientras se van conociendo con el chico también se recorre un poco la historia de todos. Dije que el problema son los personajes, en efecto son cada vez menos creíbles. Tienen un aire a novela de principiante cuando al autor le falta calle y sus criaturas pecan de artificiosas.
La historia o el desarrollo de los personajes transcurre entre reflexiones y descripciones entremezcladas. Más de una vez me resultó inevitable recordar a Eduardo Mallea, y no precisamente en su vertiente entretenida (que no tuvo, creo). Un poco más aliviado, no digo que sea tal cual. Pero la similitud existe.
Calificación: regular.

martes, julio 20, 2010

Eduardo Mignogna, Cuatrocasas


Esta novela fue premiada por Casa de las Américas en 1976, cuando Eduardo Mignogna (1940-2006) estaba exiliado (salió de la Argentina amenazado por facciones armadas de tintes más fascistas que socialistas (valgan lo que valgan las diferencias)), y está dedicado a Salvador Allende. Anoto estas circunstancias para insinuar que, así como la censura no responde a los méritos literarios, tampoco lo hacen ciertos premios.

La lectura remite de inmediato a El llano en llamas (1953).

Víctor Pareja, solitario.
Disque me siente.
Me siento.
Me anduvo buscando. Y me encontró;
disque pida tomar lo que quiera.
─Si gusta un vermut. Vermut, pues. Estoy en deuda con usted.
Pido.
La silla cruje y me acomodo. Tuerzo el espinazo.
Lo miro:
Víctor Pareja, de oídas. Fugado del penal de Cuatrocasas una noche de Santa Rosa. Lo persiguió el Capitán Buitreras en persona, y es comentario de los guardias que fue linchado como Dios manda.
Pero ahorita Víctor Pareja está ahí y su intención es quedar a mano conmigo.


La acción se ubicaría en alguna parte de la costa argentina, bastante árida, y a donde llegan las petroleras a instalar pozos. Hay estancias pero improductivas (el sentido creo, es incluir estancieros explotadores, afrancesados, parasitarios e incestuosos para completar). También está el Salado pero el verdadero trayecto de ese río no se acerca a la geografía o la historia que se describe. Ese es el problema: la falsedad. El relato es un compendio de lugares comunes contra la modernidad(*). Sumado a a la prosa copiada de Juan Rulfo, no queda nada verosímil.
No obstante tiene un episodio donde se recrea el caso del asesinato en un cuarto cerrado que es bastante bueno y Mignogna deja ver que tiene talento para las tramas (como quedó demostrado muchos años después cuando escribió La fuga).

Calificación: regular.

(*) Juan José Sebreli, El asedio a la modernidad.

lunes, julio 19, 2010

¿Era necesario decir esto?


Saramago
A lo largo de varios años me he sentido fuera de juego por no compartir el gozo de la literatura de Saramago. Intenté con honestidad, lo aseguro, pero no pude encontrar en el portugués mucho más que una corrección literaria y una abrumadora corrección política que, en cada caso, lo condujo a rumiar alguna tesis sobre el mundo y sus habitantes y luego recurrir a una cáscara de ficción para demostrarla.

De manera que Saramago no me parece -eso tampoco le importa al mundo, si vamos al caso- de ningún modo un artista ni un escritor diestro y capaz de entretener. Tenía, además, la tentación de presentarse como un defensor de las causas justas, al menos desde su punto de vista, allí donde tuviera oportunidad y no faltaran cámaras y micrófonos.
Como se insiste de modo permanente en inflar la memoria de Saramago con frases grabadas que se entienden poco, artículos y exégesis, como un culto desaforado y bienpensante no para de crecer, tenía que decirlo.

Publicado por Mario Mactas el 16/07/2010 | Enlace permanente


Se resiste la voluntad a criticar un muerto reciente. A entristecer a sus deudos. Es el momento de mirarlo con buenos ojos y dejar para más adelante las opiniones contrarias. Creo. O lo siento.

Tecnología mediante, hoy en día es muy fácil escribir opiniones en internet; no hay que enojarse contra los escritos ofensivos, baladíes o tontos que sin duda son la mayoría. No hay que enojarse.

A continuación, mi inepta opinión sobre los libros más importantes de Saramago. Con prosa de empleado judicial relata invenciones sencillísimas y jamás acierta a crear un personaje o una escena entretenida.
Me aburrí tanto leyendo ese par de libros.

domingo, julio 18, 2010

El Zorzalito

Salió del nido una tarde de verano, dio un revuelo con sus alas todavía un poco inseguras, se sentó en la copa del aguaribay, emitió un silbido agudo que hizo callar atento a todo el monte, y después ensayó un gorjeo y luego un trino que salió lleno y limpio como el viento de la tarde entre las hojas.

El mismo extrañaba la potencia y agilidad de su garganta. La calandria, para oírlo mejor, voló hasta su rama en silencio. El zor­zalito entusiasmado había iniciado una magnífica sinfonía. El zumbido de la brisa, las quejas de las hojas, la orquesta rumorosa del amanecer, el aliento de la noche estrellada, el grito de los árboles bajo el sacudón de la tormenta, todas las hondas impresiones que había recogido en su nido, pasaron a su garganta y se vertieron en el silencio crepuscular convertidas en sonidos tan hermosos que la calandria creyó que ella misma nunca había entendido el monte hasta aquel momento...

Calló el zorzalito y se hizo un silencio armonioso en el monte. Y entonces un gorrión superficial que no entendía de música, exclamó bruscamente:

-Qué feo queda. Cuando hincha la garganta, parece un sapo.

Y la Calandria, el Jilguero, el Tordo, el Cardenal y el Boyero, que entendían de música, arrobados en su admiración, no dijeron nada.

El Zorzalito levantó el vuelo todo cortado, y se perdió a lo lejos convencido de haber hecho un papelón. Y desde aquel día ya no cantó jamás. Porque cuando el corazón le pedía canto, le venía a las mientes la imagen de la garganta del sapo y el alma se le caía a los pies, amargada para siempre por aquella primera y repentina desilusión...

Los que entienden, que alaben a los que valen, no sea que vengan los que no valen y se hagan dueños del mundo.

Leonardo Castellani (1899-1981)
Camperas. Bichos y personas

sábado, julio 17, 2010

Liliana Bodoc. El espejo africano


Este librito se lee en treinta minutos, y como literatura para adultos es el esquema de una historia y unos personajes que sería interesante desarrollar. Como literatura juvenil (a partir de 12 años, advierte la contratapa) imagino que es simplemente aburrido. Todas las desgracias de los personajes (esclavos, libertos) son presupuestas por la autora a partir de referencias que los chicos no pueden conocer.
En fin, demasiado breve todo el relato, en todos sus aspectos. Esa brevedad es incompatible con el tono épico con que inicia y finaliza.

Calificación: regular.

viernes, julio 16, 2010

El ego de los escritores

Quien pide a un buen escritor que nombre a sus pares o sus mejores, suele recibir por respuesta la mención de autores aún por descubrir, o de colegas notoriamente limitados. A mi modesto entender hizo lo mismo Rodolfo Fogwill, en estas líneas.

[...] ese seleccionado argentino donde, a falta de mejores, se nos suele poner a Pauls, a Kohan, a Piglia y a mí.

FOGWILL

Más sincero era Borges, que se remitía a José Hernández o Sarmiento, y luego, apremiado para que nombre alguno menos muerto, decía que había quedado ciego hace mucho.

viernes, julio 09, 2010

Jhumpa Lahiri. Tierra desacostumbrada


Calificación: muy bueno.

Estos relatos son crónicas o historias de vidas. Casi biografías.
Siempre sentimentales y optimistas.
Me gustaron y admito que soy sensible a las historias románticas.

Todos los personajes pertenecen a un ámbito próspero o han logrado prosperar estudiando y trabajando. Todos reconocen en la honestidad una virtud. No incluir inmorales o fracasados es tomado por algunos críticos como una limitación de la autora. No comparto ese criterio. Muy contento me dejaron las conclusiones implícitas: el esfuerzo y el estudio son recompensados. No digo que excluir decadencia y fracaso sea un mérito pero tampoco lo contrario.

Copio acertados comentarios de otros lectores:

De La biblioteca de Asterión

[...] asuntos cruciales: el amor, el parentesco, el trabajo, la identidad, el sentido de vida, la muerte.
[...]
Pero, quizás, la mayor virtud de la escritura radica en su capacidad para suscitar emociones. Cada una de las historias del libro provoca ternura, ansiedad, turbación, pesadumbre o bien nostalgia.


Comentario de Hadrian Bagration en ese mismo blog.

"Unaccostumed earth" de Jhumpa Lahiri es, sin embargo, un compendio de argumentos generacionales al que la autora nos tiene demasiado acostumbrados. [...] este volumen es estrictamente correcto, nada hallará en él el lector para que su lectura se vista de asombro. [...] "Unaccostumed earth" es simplemente un retroceso respecto de "Interpreter of Maladies"


Este libro media entre Intérprete de emociones (cuentos, punto alto) y El buen nombre (novela, punto bajo). Por la calidad de las historias y por lo interesante de los personajes; en ambos casos está a mitad de camino. También por la extensión de los relatos que se han alargado.

viernes, julio 02, 2010

Ejemplo de gracia para un crítico


En las humanidades, las formulaciones colectivas son, de modo casi invariable, triviales (¿hay, después del Pentateuco, algún libro digno de consideración escrito por un comité?).

Geroge Steiner. Presencias reales

lunes, junio 28, 2010

Miguel Delibes. Señora de rojo sobre fondo gris

Un pintor le cuenta a su hija la vida de su madre, "tu madre", o sea su señora esposa. Esta mujer ha sido un ser superior y el relato incluye la encarcelación de dos de sus hijos por motivos políticos, pero es por sobre todo un elogio continuo y desmedido. La buena prosa de Delibes transmite el cariño del esposo y los méritos de la mujer de tal modo que el lector también se enamora un poco de tan deliciosa mujer. Y cuando le toca enfermarse la novela se pone muy triste.


En el peor de los casos, yo he sido feliz 48 años; hay quien no logra serlo cuarenta y ocho horas en toda una vida.


Calificación: buena. Sentimental.
Recomendación de pelirrosa.

jueves, junio 24, 2010

Selma Lagerlöf. Ingrid Berg


Novelita muy corta que tiene una trama completa: una familia de la clase propietaria venida a menos, una niña huérfana, un joven estudiante y violinista que pierde la razón, un entierro falso, personajes que se encuentran muchos años después. Una historia de 400 páginas es despachada a toda velocidad. Esa síntesis impide la buena definición de los personajes y terminan pareciendo borradores de otro proyecto que llevaría otro tipo de esfuerzo. También los sucesos sufren por la economía de párrafos; sepultar un ataúd con un vivo adentro es para Víctor Hugo un capítulo inolvidable, pero Lagerlöf -no obstante hacerlo bastante bien- lo liquida en dos carillas
Finalmente el amor triunfa. Pero es todo absolutamente romántico. En el sentido más increíble de la palabra.

Selma Lagerlöf nació en 1858, murió en 1940 y ganó el Nobel de Literatura en 1909. Dí con este libro buscando La saga de Gösta Berling, libro del cual tengo las mejores referencias.

Calificación: regular.

sábado, junio 19, 2010

Enrique Vila-Matas. Dublinesca


No terminó de atraparme. Es como otros relatos de Vila-Matas que no tienen foco, ni en la historia ni en los personajes; no digo que no los haya pero su intensidad está en la sombra del discurso. En este caso el tema es como siempre la literatura y en particular el Ulysses de Joyce. El protagonista trata de no convertirse en un hikikomori después de haber cerrado su editorial y jubilarse (además los sesenta años no lo tratan sin achaques). Dos tercios de la novela le lleva decidirse y preparar un viaje a Dublín, para estas mismas fechas, junio , Bloomsday. El tercio dublinesco es más entretenido. Hasta hay algo de tensión, ¿volverá Samuel Riba a beber?

Después de dos años de abstinencia está confirmando una vieja sospecha: el mundo es muy aburrido, o lo que es lo mismo, lo que sucede en él carece de interés si no lo cuenta un buen escritor.


Calificación: buena. O regular.
Parece que el gusto que me dió leer El mal de Montano no se volverá a repetir, por más que lea y lea libros que en esencia son iguales.

lunes, junio 14, 2010

Efemérides del 14 de junio.

1986 - Jorge Luis Borges.

Muere en Ginebra, Suiza, el escritor Jorge Luis Borges.

1988 - Sara Gallardo.

Muere la escritora y periodista Sara Gallardo.

sábado, junio 12, 2010

Top 1 de novelas de fútbol

#1. El área 18,
de Roberto Fontanarrosa.

Muy lejos del naturalismo ramplón que rige el género "fútbol". Es literatura muy seria.
Inclasificable. Mezcla de épica, fantasía, humor, aventuras y fútbol, mucho fútbol.


viernes, junio 11, 2010

Giuseppe Tomasi de Lampedusa. El Gatopardo


En 1860 se forma el país Italia. La aristocracia vieja pierde supremacía en las manos de los comerciantes más prósperos. Es decir, hay dinero nuevo, mucho, y se multiplica con más éxito que el viejo.
La novela relata los dos años de inflexión que marcaron el principio del fin del príncipe Salina. Más un epílogo veinte años después.
Calificación: bueno+.
El estilo es directo y agradable. No hay una trama especial, sino que es casi una biografía. Tampoco es un tratado de cinismo, como quizás sospeche alguien que solo conoce la célebre cita "es necesario cambiar todo para que nada cambie". Es un libro tranquilo con toques de sensualidad.
El principado está en Sicilia, así que trata de los antepasados de los personajes de Sciascia, que a su vez precedieron a los de Camilleri.

[...] el herbario [...], una sorpresa perturbadora: había sido llamado por la Municipalidad, donde le dijeron que, si no pagaba veinte liras cada año, no le habría sido consentido nunca más vender sus hierbas medicinales.
─¡Pero yo este sen... este estramonio, estas hierbas santas hechas por el Señor las voy a recoger con mis propias manos a las montañas, llueva o no llueva, en los días y noches prescritos! ¡Las seco al sol, que es de todos, y las pulverizo yo mismo, con el mortero que era de mi abuelo! ¿Qué tienen que ver con esto ustedes los de la Municipalidad? ¿Por qué tengo que pagar veinte liras? ¿Así, por la cara bonita que tienen? ─las palabras le salieron entrecortadas de la boca sin dientes pero los ojos se le llenaron de auténtico furor─. ¿Tengo razón o no, padre? ¡Dímelo tú!
[...]
─Tiene razón, don Pietrino, cien veces razón. ¿Por qué no habría de tenerla? Pero si no le sacan el dinero a usted y a los otros pobrecitos como usted, ¿de dónde van a sacar para hacerle la guerra al Papa y robarle lo que le pertenece?
[...]
─Se lo diré ahora en cuatro palabras: dice que no hubo ninguna revolución y que todo seguirá como antes.
─¡Qué tonto! Y a ti no te parece una revolución que el intendente me quiera hacer pagar por las hierbas creadas por Dios, y que yo mismo recojo? ¿O tú también tienes estropeada la cabeza?

lunes, mayo 31, 2010

Éramos muchos y parió la abuela: el Book Trailer

Después de esta abominación estoy seguro que no pienso tocar este libro ni con la punta de los dedos. Que cosa tan horrible.

YouTube - Nunca confíes en mi (Book Trailer) - Alfaguara 2010

sábado, mayo 29, 2010

James Salter. Años luz

Nedra y Viri se han casado muy jóvenes y tienen dos hijas pequeñas. Desde ese momento y durante veinte años la mirada de Salter está sobre ellos. El tiempo es una rosa que se desarma en el viento y Salter está ahí, recogiendo momentos como pétalos.
Sus vidas son sencillas. Los chicos crecen, pasan las vacaciones en el mar o en el río, pasan inviernos y veranos, tienen amigos, tienen amantes, trabajan.
Cambia, todo cambia; todos lo sabemos (exceptúo a los menores de treinta del grupo todos). Pero basta ya de lugares comunes, diré algo que no saben todos:
Esta novela es magnífica.

Salter escribe en prosa lírica, y delicada. Nunca es frontal, y sus apuntes llegan al corazón.

Copio una parte para que quede claro.


Estaba silenciosa, era una paria, invisible menos desde el mar. Su cuerpo era de un color tostado oscuro. Sus pechos ocultos eran pálidos, había una delgada franja blanca alrededor de sus caderas, una franja no más ancha que una corbata. Sus ojos eran claros, su boca descolorida; estaba en paz. Había perdido su deseo de ser la mujer más hermosa de las fiestas, conocer a celebridades, escandalizar. El sol le calentaba las piernas, los hombros, el cabello. No tenía miedo de la soledad; no temía envejecer.
Permaneció horas donde estaba. El sol alcanzó su cenit, los gritos de las niñas se apagaban, el mar se volvió estaño. La playa nunca estaba vacía. Era espaciosa, infinita, había siempre figuras en ella, lejanas, como campamentos de nómadas. Vio riqueza en su mano; vio un prodigioso tercio final de su vida. Tres claros anillos, de treinta años cada uno, le ceñían la muñeca; viviría hasta los noventa. Había perdido el interés por el matrimonio. No había nada más que decir. Era una cárcel.


La novela se pone cada vez más triste. Viri y Nedra dejan de vivir juntos.

Moscas muertas en los alféizares de ventanas soleadas, hierbajos a lo largo del sendero, la cocina vacía. La casa estaba melancólica, engañosa; era como una catedral donde, en medio de la serenidad, hay algo falso, los santos están hechos con cera de florista, el órgano ha sido desventrado.


Viri bebió el té. Oyó las viejas uñas de su perro raspando el suelo. Hadji estaba sentado a sus pies, mirando hacia arriba, hambriento como todos los viejos. Era su perro, el que había corrido por la nieve infatigable, con sus patas fuertes, jóvenes, y las orejas plegadas, sus miradas agudas, su olor puro. Su vida había transcurrido en un soplo.


Además a los cuarenta y pico el autor pone a todos a envejecer seriamente.

─Cumplo cuarenta y cuatro ─dijo él─. Me temo que estoy empezando a aparentarlos.
─La parte fácil ya se ha acabado.
─¿Fue fácil?
─Estamos entrando en el río subterráneo ─dijo ella─. ¿Entiendes a qué me refiero?
─Sí. Lo sé.
─Lo tenemos adelante. Lo único que puedo decirte es que ni siquiera el valor sirve de ayuda.


─Sí, pero tú y Viri... dos personas que se separan es como un leño que se parte. Las mitades nunca son iguales. Una de ellas contiene el núcleo.
─Viri tiene su trabajo.
─Pero eras tú la que desempeñaba la parte sagrada. Tú puedes vivir y ser feliz; él no.


Las cosas que ella creyó imperecederas ─imágenes, olores, el modo en que él se ponía la ropa, los actos profanos que la habían pasmado─ se oscurecían ahora, se tornaban falsas.


La libertad de que hablaba era la conquista de una misma. No era un estado natural. Estaba destinada solamente a quienes lo arriesgaran todo por conseguirla, a quienes eran conscientes de que sin ella la vida consistía únicamente en apetitos hasta que te quedabas sin dientes.


Finalmente, llega la parca inevitable.

Entre quienes asistieron al entierro, Franca acudió sola. No estaba casada. Su cara y sus manos parecían desnudas, como depuradas. Era un ser sobrenatural, pálido y su rostro era el vivo retrato de la difunta pero más hermoso, más de lo que su madre lo había sido nunca. El presente es poderoso. Los recuerdos se marchitan.


Calificación: muy bueno.
Después de este libro y el anterior de los viejitos de Lessing, sería bueno encontrar algo más alegre.

Leí a Salter por este post sobre los cuentos y los lectores, cuya tesis comparto con fervor, y que recomiendo leer.
Entonces, ¿quién dice que el cuento es un género menor, quién lo discrimina, quién lo ataca, quién lo devalúa, quién lo ningunea, quién lo desecha, lo descarta, lo desoye, lo destruye, lo rehúye, lo desprecia?

¿Quién es el enemigo?

Respuesta: El lector.

http://lector-malherido.blogspot.com/2010/05/la-ultima-noche-de-james-salter.html


Aquí una crítica extensa y profesional:

Hermosa novela de autor norteamericanoSoplo de eternidad

AÑOS LUZ

lanacion.com | Suplemento Cultura | Miércoles 10 de enero de 2001

domingo, mayo 16, 2010

Dibujos cada más humanos, personas cada día más dibujadas

Las técnicas de animación en el cine -a pincel y con software- tienen como medida de su avance la expresión humana. Cuanto más se parecen esos dibujos a los rostros de las personas, más satisfechos están los animadores.
Pero resulta que una camada importante de actores está recorriendo el mismo camino en el sentido contrario. Demi Moore, Tom Hanks, Nicholas Cage, Jennifer Connelly y Jennifer Aniston, son notables ejemplos de caras plastificadas y endurecidas que no expresan nada.
Estas caras están infuyendo en la dirección: veo películas enteras que se niegan a ofrecer un primer plano, y no es porque sean películas de acción o las actrices demasiado malas, es por la vergüenza ajena que provocan esas máscaras.

¿Qué prefiere el público? La pregunta es importante porque el gran caudal de películas irá por el cauce que determine la mayoría. Creo que los espectadores quieren caras bonitas y buenas actuaciones. Como mejorar a los actores no ha funcionado, la solución será dibujarlos.

sábado, mayo 15, 2010

Doris Lessig. De nuevo, el amor

Lindo título, en inglés también, Love, again.

Protagoniza Sarah, cerca de los sesenta años, cuyo marido murió hace muchos años. Se dedica a producir obras de teatro, en particular musicales; junto con sus socios lleva adelante un teatro de cierto prestigio.
Les toca armar una obra sobre la vida de Julie Vairon, mestiza de La Martinica, que vivió en Francia y pintó y escribió diarios íntimos, y por sobre todo produjo una obra musical sobresaliente; con esos materiales hacen una obra dramática que resulta maravillosa. Julie tuvo tres grandes amores, y se suicidó antes de casarse.
En medio de la comunidad que siempre se forma cuando se pone en marcha una obra, de alguna manera después de tantos años de frío Sarah se encuentra enamorada del joven y hermoso actor principal, que hace de la seducción permanente su estilo. Toda la compañía cae presa del virus del amor, en distintos grados, como lo aclara Lessing porque hay muchas formas de enamorarse. La historia y la música de Julie son el catalizador que despierta los sentimientos de todos. Luego Sarah pasa su atención amorosa a otro hombre -no tan joven-; está contagiada y no puede evitar el anhelo amoroso.
La novela trata de eso, del amor.
Como los enamorados no son jóvenes sin compromisos, hay muchos problemas de orden prácticos.
También hay: algunos homosexuales, nobles emprobrecidos que se casan con ricos para salvar la finca de la familia, té a toda hora (ese ritual, "a cup of tea", me cae muy bien), niños americanos malcriados y niños ingleses bien educados, juiciosos y limpios, una hija "inviable" (y cómo sufren sus padres -lo normal es bajar del nido y dejar sola a la madre que tanto dió por sus pichones). Es interesante la vida interna de la compañía teatral y los pasos que lleva estrenar una obra. También es una novela sobre música. Todos los personajes son verosímiles.

Calificación: buena.

martes, mayo 11, 2010

En la feria del libro


Demasiada gente, pero encontré lo que fui a buscar, un Kipling para niños que prometo leer con atención, y un Saki para regalar (porque ya tengo todos sus libros).

miércoles, mayo 05, 2010

Top 3 con espada rota.

#1

-¿Dónde ocultará el sabio una hoja? En el bosque. Pero... ¿si no tiene a mano ningún bosque...?
-Bueno, bueno -gritó el irritable Flambeau-. ¿Qué hará entonces?
-Sembrará y formará un bosque para ocultarla -dijo el sacerdote con voz opaca- ¡Un grave pecado!


El signo de la espada rota, uno de los mejores cuentos de Chesterton de uno de sus mejores libros, El candor del Padre Brown. Recomendación fervorosa de su blog amigo.


#2
No es oro todo lo que reluce, ni toda la gente errante anda perdida; a las raíces profundas no llega la escarcha; el viejo vigoroso no se marchita. De las cenizas subirá un fuego, y una luz asomará en las sombras; el descoronado será de nuevo rey, forjarán otra vez la espada rota.


La espada de Elendil, Nársil. Isildur cortó con ella el dedo de la mano de Sauron quitándole el Anillo. Los restos de la espada se conservaron en Rivendel. La espada fue forjada nuevamente y Aragorn le cambió el nombre, le puso Andúril. Con ella luchó durante toda la Guerra del Anillo.



#3
Un restaurante igual a todos en la ruta 7.

viernes, abril 30, 2010

Enrique Vila-Matas. Lejos de Veracruz

Calificación: regular.
Esta novela marcha por dos carriles. En el principal el relator escribe y escribe, pero sobre nada interesante (a diferencia de novelas anteriores donde escribía incansablemente sobre libros y autores). El segundo carril funciona salpicado sobre el primero; consiste en los sucesos de la vida de los hermanos Tenorio (relata uno de ellos, el único sobreviviente), y, decía, aparece en dosis repentinas y breves sobre lo que más abunda que es... nada en especial.
Entonces, tenemos un fondo no muy entretenido y de a poco se desenvuelve la historia, que está demasiado resumida; los personajes y las tramas no se forman ni presentan fundamento. Nada parece inevitable, y todo parece arbitrario.
Creo que Vila-Matas escribió con más oficio que pasión.

jueves, abril 22, 2010

Top 5 Día de la Tierra

Puesto Número 1.
Ursula Kroeber Le Guin.
Por gran parte de su serie sobre el Ecumen, y en especial el libro de los planetas Urras y Anarres, que se llama Los desposeídos. Imprescindible.

Número 2.
Kurt Vonnegut.
No tanto por Galápagos, que avanza un millón de años de frenética evolución, sino por El desayuno de los campeones, y una línea memorable, "Lo admito, era un burdel"

#3.
Postales, de Annie Proulx. Cincuenta años en la frontera entre la civilización y la naturaleza salvaje.

$4
Antártida, de Stanley Kim Robinson. Entretenidas aventuras en el último continente, y también mucho debate. Ahí creen en el Gotterdammerung del capitalismo.

#5
Wall-E


viernes, abril 16, 2010

Doris Lessing. El cuaderno dorado

Esta es una novela grande. También es una novela de ideas. Sus temas son los de un par de mujeres, o un par de arquetipos femeninos, que calculo habrán nacido en 1925. El casamiento, el divorcio, el trabajo, el dinero, el arte, el feminismo, la amistad, el sexo, los hijos, la falta de hijos, Stalin, la guerra, la bomba H, la militancia, la hipocresía, la verdad, la psiquiatría, la mentira, el orgasmo vaginal (con perdón), el clítoris (con perdón), el Partido Comunista.
No faltan sucesos de las colonias africanas, donde los blancos se preparan para combatir a Hitler, el gran demonio que sostiene que hay razas mejores que otras.

Me contaba que durmieron juntos, con poco placer por parte de ella y ninguno por la suya ─«a pesar de que me esforcé, te lo aseguro»─ durante unas semanas; de pronto ella se encontró con que estaba embarazada y esto fue el fin de las relaciones sexuales entre ambos. En suma, un matrimonio inglés nada fuera de lo común.


Así como la Unión Soviética no existe más, casi todas las cuestiones abordadas ya no existen, al menos en los mismos términos.
Otro tema: el adulterio, y las relaciones sexuales insatisfactorias. Si hay que creer en este libro, el siglo XX para los ingleses ha sido, sexualmente hablando, un desastre.

Después de haber leído varios libros de Lessing creo que hay un tema que le quita la paz, ¿cómo criar un hijo que no odie a sus padres? ¿cómo amar y respetar a un hijo, y no producir un mocoso malcriado y consentido? Ese tema preocupa a Doris; su generación no conoció el respeto o el cariño de los padres, luego ellos lo han dado todo por sus hijos ¡que se malograron por completo! Pobres madres, pobres padres.


Copio un párrafo que no es representativo, pero sobre un tema que me atrae: el esfuerzo que llevaba y lleva la administración de un hogar.
Y ahora he de hacer la comida para Michael. Extiendo la ternera que esta mañana golpeé hasta dejarla bien plana, impregno los trozos con yema de huevo y con el pan rallado que tosté ayer y que sigue oliendo a recién hecho -incluso está crujiente, pese a la humedad del aire-, y corto los champiñones en rodajas, que luego mezclo con crema de leche. Tengo una lata de gelatina en la nevera, que hago derretir y condimento, mientras preparo las manzanas al horno que han sobrado después de cocer las de Janet. Separo la pulpa de la piel, que aún está caliente y crujiente, la paso por el colador, la mezclo con crema de vainilla y, una vez batido el conjunto, hasta que se hace espeso, lo introduzco de nuevo en las pieles de las manzanas y pongo estas en el horno para que se doren.


Calificación: bueno. Es extenso y me costó terminar. En las 100 últimas páginas Anne Wulf intenta convivir con un americano con esquizofrenia evidente, y esa parte es bastante aburrida.

miércoles, abril 14, 2010

Respuesta: un contenedor de información.


Cada cajita contiene un cassette, que contiene una cinta magnética que almacena en forma analógica sesenta minutos de música.
En total, mas o menos, 3 GB por dm cúbico.