jueves, septiembre 17, 2009

Leonardo Levinas. El último final




Alguna vez llegué muy temprano, cuando todavía era de noche. Un día granizó, durante más de media hora, después garuó. Yo me había refugiado junto al quiosco de revistas debajo de un alero largo. Reflexioné acerca de si la venta de diarios y revistas podía aumentar en semejantes circunstancias; mientras tanto leía una historieta. El quiosquero me dijo que vendía casi el doble de lo que se vendía cuando no llovía. Eso me sorprendió.


Calificación: malo.

1 comentario:

  1. Uf, qué prosa horrible. Las dos últimas oraciones parecen escritas por un chico de cuatro años. El verbo "garuar", puaj.

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