sábado, junio 13, 2009

Bohumil Hrabal. Yo que serví al rey de Inglaterra

Son las memorias de un joven y pobre, y de muy corta estatura, camarero checo, que comienza su carrera sirviendo en hoteles de primera categoría.
Luego los alemanes invaden Checa (segunda guerra, los nazis), justo cuando se casa con una chica alemana; conciben un hijo, los alemanes pierden la guerra y los checos toman revancha contra los colaboracionistas.
El tono es juguetón, báquico, y erótico. Claro, hay muchos banquetes, muchas chicas de la vida que atienden huéspedes y se amigan con los camareros. Y el tono se mantiene para describir lo que acontece cuando llegan los nazis. Entonces, describir con tono tierno y evocador, inocente, los afanes germánicos por lograr la raza superior produce un efecto devastador. Además los episodios son muy cómicos; la inspección prematromonial, la recolección del esperma oficial, cosas así.
Hay más avatares. Vendiendo estampillas robadas a los judíos por su mujer, el camarero logra tener su propio y magnífico hotel. También lo pierde todo al final y termina custodiando un solitario puesto en las montañas.

En esencia, un libro cómico lleno de ironía. Calificación, muy bueno.

La edición es muy buena, Ada Korn Editora. También la contratapa, aunque diga "He aquí un Kafka que ríe", irreprochable mención en tanto Kafka fue un escritor checo y no era muy risueño.

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