domingo, mayo 10, 2009

Julian Barnes. Amor, etcétera

Diez años después de generar un triángulo amoroso y resolverlo, Barnes vuelve a sus personajes, y a su esquema de novela coral. El resultado es mejor que la primera parte.
Quizás la edad del lector es importante; entender los avatares de diez años de matrimonio (e hijos) no es pan comido para solteros inocentes. Para quien ha pasado ese desierto, el paisaje matrimonial de Oliver y Gillian es como el arroz para los chinos.

Si en la primera parte el rasgo principal es el romance, en esta es el suspenso. Hay mucho suspenso porque Stuart arma su juego -un plan impecable- para dinamitar el matrimonio de su ex mujer y ex amigo. Pero Oliver quizás tiene una carta en la manga. ¿Qué pasará?

Calificación: muy bueno.

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