martes, marzo 24, 2009

Annie Proulx. Un as en la manga


-Estamos en una parte única de América del Norte. Muchos hombres y mujeres buenos lucharon para crear sus hogares en esta vieja y dura tierra del panhandle.


El protagonista es muy joven, sale a ganarse la vida y a descubrir el mundo, como cualquier chico sin dinero. Y recala como localizador de terrenos para granjas de cerdos en una zona mas o menos detenida en el tiempo de Estados Unidos. Como su trabajo es relacionarse con la gente, los lugareños le cuentan mil y una historias remontandose diez, cincuenta años. A veces el autor toma las riendas y cuenta episodios mas remotos.
Y esa es la novela, una recopilación de cuentos de viejos sobre pueblos donde todos se conocen. Sin duda esas historias merecen una novela, pero esta es solo el rejunte de las historias sobre la cual debería modelarse. En el final hay un poco de acción localizada en el presente, tangencialmente en el chico que ha sido cautivado por la dura vida en las praderas de Norteamérica.

Calificación: regular.

Noticia: Viene Annie Proulx a Buenos Aires en el 2009, a la Feria del libro. Ojalá que los editores saquen de los sótanos Postales, o la reediten. Pero me temo que toda la actividad promocional va a versar sobre Secreto en la montaña.

sábado, marzo 21, 2009

Philip Roth. Patrimonio

Es una novela pero escrita como testimonio, quizás sea más o menos real, efecto provocado porque los protagonistas son Herman y Philip Roth. Relata el hijo. Resulta que el padre, de ochenta años, cae muy enfermo de golpe. Ese descubrimiento, que es mortal, que su cuerpo está en ruinas, está narrado con mucha potencia. Pero después la novela pierde fuerza al relatar los años anteriores de ambos, de su familia. Tampoco le sale bien cuando teoriza sobre la muerte, padres e hijos, herencia. El final -por suerte- es bastante medido.
Calificación: regular.

jueves, marzo 19, 2009

Daniel Guebel escribió

La respuesta al post anterior ¿Quién escribió esto? La respuesta la semana que viene, es Daniel Guebel, y es parte de la novela La perla del emperador.

Copié el texto porque me pareció un caso perfecto de doble homenaje. Daniel Guebel, el doble de César Aira, homenajeando a Jorge Luis Borges.
Esta novela ganó el premio Emecé del año 1991, y Aira fue uno de los jurados, ¿Qué habrá sentido al leer algo tan notoriamente inspirado en él mismo? ¿Influiría a favor o en contra a la hora de elegir el ganador?
La novela me gustó, es de aventuras con algunos baches en la trama. Es afectada y pomposa pero no molesta, porque desde el principio queda claro: es un artificio de falsas aventuras y la prosa es consecuente.


Dicho sea de paso, el veradero inventor del doble homenaje es Lalo Ranni.


Guebel tiene su sitio en al web, http://www.danielguebel.com.ar/ el cual necesita un rediseño urgente orientado a la usabilidad.

Acá mi opinión (no muy buena) sobre otra novel de Guebel, El terrorista. Noto con vergüenza que es un comentario embroncado. Perdón.

jueves, marzo 12, 2009

¿Quién escribió esto? La respuesta la semana que viene

Me urgió el deseo de probar de nuevo; quería que el fenómeno de esa satisfacción completara los atisbos de mi recuerdo. Pero me detuvo el pensamiento de que muy dificilmente el próximo servicio reuniría los méritos del anterior. Lo que habría de recobrar sería la memoria del reciente acontecimiento fugaz: una cima que alcanzaba únicamente para verla perderse nuevamente fuera de mí. "Si persisto", me dije, "lo que me espera es la degradación de la experiencia." Sin embargo, un impulso irresistible me forzó a verter el agua. Vi como caía, vi el vapor que se desprendía de esa fina cascada, y temí, al ver la forma de la espuma, y estuve a punto de arrojar por la veranda el cacharro, la vasija y el conducto. No obstante me contuve, jurándome que abandonaría el intento si el sabor no reunía el requisito de la excelencia. Probé apenas un sorbo, y debí reprimir el grito. ¡La infusión había superado la anterior frontera de la exquisitez! Sorbí con ansia, hasta que la hierba cesó de chirriar; ahora el aire entraba en mi organismo, pero venía cargado de la fragancia, que yo no podía soltar, ni siquiera para concederme otro servicio. Algo giraba en mi cabeza, como la oscura manivela de una máquina. Los miembros me pesaban. Era un ensueño, que me despolomó sobre la estera. Me sentí débil. ¿Y si el éxtasis de la bebida era efecto de alguna droga o veneno volcado en el agua? [...] Mis rodillas temblaban. Salí a la terraza. Las nubes se fracturaban. Un estilete dorado atravesaba el espacio. En esa suspensión los pájaros se agrupaban en círculos. Tal vez yo moría en el momento adecuado. Era la hora del vacío; mi respiración disminuía, pero no se apagaba: sonaba ronca, como el resuello de un tigre.


¿Quién escribió esto? También, ¿qué influencia reconoce en el texto?
La respuesta la semana que viene, más una pseudo reseña como siempre.

sábado, marzo 07, 2009

Borges por él mismo



Es muy bueno este recitado. Es extrordinario. Cada tanto se le escapa un entonación criolla; maravilloso.

Aquí se puede descargar

En este, Poema conjetural, Borges logra algo rarísimo (para él): conmover con la voz. Se puede oír acá.


Siento más de una vez la palabra "cosa". Es una palabra común, simple -al gusto de Borges-, y tiene el innegable mérito de rimar con rosa.



Solo una cosa no hay. Es el olvido.

Ir en coche a la muerte, ¡que cosa más oronda!

Si (como el griego afirma en el Cratilo)
el nombre es arquetipo de la cosa,
en las letras de rosa está la rosa
y todo el Nilo en la palabra Nilo.

Algo, que ciertamente no se nombra
con la palabra azar, rige estas cosas;

Pensando bien la cosa, supondremos que el río
era azulejo entonces como oriundo del cielo

los hombres compartieron un pasado ilusorio.
Sólo faltó una cosa: la vereda de enfrente.

Sube el sol. Ya han cambiado muchas cosas

Sus ojos, menos de hombre que de perro
y harto menos de perro que de cosa,
seguían al rabí por la dudosa
penumbra de las piezas del encierro.

Entre las cosas hay una
De la que no se arrepiente
Nadie en la tierra. Esa cosa
Es haber sido valiente.

lunes, marzo 02, 2009

Michel Houellebecq. Ampliación del campo de batalla


Sepan disculpar, pero esta novelita no me dió ninguna gana de pensar ni tres párrafos, luego, todo lo que sigue lo copié de acá http://elpitufoquejoso.blogspot.com, las negritas son mías.

no cuenta una historia específica "lineal" con tres actos, sino que son más que nada viñetas en primera persona que describen distintas situaciones (supuestamente reales) de cierto período de la vida del personaje/autor.

el resto son descripciones de algunas situaciones, en su mayoría girando alrededor del trabajo y sus compañeros (El personaje no tiene mucha vida social fuera de eso), sin demasiada conexión entre una y otra, aunqué sí sigue cierto orden cronológico.

Tal vez el problema que tiene es que es muy corta. Si vas a hacer un libro poniendo algunas situaciones rutinarias de tu vida, poné muchas o ninguna, porque sino queda como un poco seco, un poco "al pedo", ya que no hay una historia concreta que terminás de leer al final. Si ponés pavadas de tu vida, poné un montón, porque sólo dando suficientes "ejemplos" podés llegar a decirle algo al lector

Esta es claramente una primera novela, casi un demo grabado en un garage, un librito que no parece que le haya tomado demasiado tiempo escribir.