domingo, enero 11, 2009

Miguel Vitagliano. Cuarteto para autos viejos


I
Cerca del final hay dos páginas entretenidas: Don Mirco espía las piernas de su empleada que sube a la escalera con agrado. Y ese anciano medio pervertido e impotente que no aporta nada más ¡es el único personaje vivo!
De mayor a menor el autor presenta personas muertas en vida. Empieza por un señor que trabaja en un taxi y luego hace casitas con fósforos. Lo malo es el tono elegido para contar ese aburrimiento. Exactamente el del personaje: aburrido.
Los personajes no pasan de ser un montón de lugares comunes y frases hechas. Creo que en una charla de peluquería se ven más sutilezas que en esta novela.


II
La prosa desconoce la ambigüedad y la fantasía. Es un intento de transcripción de la actividad o razonamientos de los personajes, pero muy superficial, como si el autor no tuviera más entendimiento que ellos o recursos para describirlos.
No hay un renglón musical o agradable.
Copio algunas oraciones, casi al azar, que me parecieron ejemplificadoras sobre lo que tendría que sufrir el lector que se animase.

Dijo que Octavio estaba interesado en la maqueta y le pidió que se la mostrara.

Una mirada de ella bastaba para que él se paralizara sin animarse a ofrecerle de regalo una de sus maquetas.

El tratamiento la ayudó a clarificarlo.

Porque no es mas que eso, se dijo buscando convencerse.


Calificación: malo.

1 comentario:

  1. Me pareció un buen libro. No estoy de acuerdo con tu crítica.

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