sábado, diciembre 27, 2008

César Aira. La prueba

Es normal -común- que leyendo a Aira el lector pare a interrogarse, ¿qué es esto? ¿qué estoy leyendo? Bueno, el gaucho de Pringles lo hizo de nuevo: ¿qué es esta novelita? No tengo la menor idea.

Digamos al menos que se trata. Una adolescente -virgen en muchos sentidos- es abordada por otras dos, punks y nada virginales. Lenin y Mao son las chicas punk; acosan a Marcia para que las siga, o para que se una a ellas; Marcia con timidez adolescente no puede desprenderse de ellas y tampoco quiere del todo; es finalmente una púber llena de vergüenzas, por sobre todo la vergüenza de llamar la atención. Charlan un rato de cualquier tema, como chicos para ningún tema tienen la prudencia o la modestia de los viejos. Todo esto -que pasa en una o dos horas- sucede en el barrio de Flores, cuya geografía es detallada sin escrúpulos: calles y avenidas, supermercados, confiterías, calles oscuras o pobladas de jóvenes. Y entonces Mao y Lenin deciden probar su sinceridad; como típicos adolescentes ofrecen una prueba de amor. La prueba. Resulta imposible de resistir; entonces ante semejante acto de convicción Marcia se entrega, y huyen las tres. Un final feliz, aunque nunca visto (quizás en lisérgicas películas americanas). Fin.

Momentos bajos: algunos diálogos son un poco increíbles; admito que mi experiencia con adolescentes no es grande en los últimos tiempos, así que me suenen falsos no quiere decir mucho.

Apoteosis airana: de la galera del autor sale el apocalipsis, Apocalipsis Now, como si se abrieran las puertas al más allá y el infierno hiciera una pequeña excursión al barrio. Aira se desencadena, enloquece, y uno se queda con la boca abierta; es asombroso.

En resumen, inclasificable. Por la mitad no me gustaba, pero ese final a toda orquesta me hizo cambiar de idea.

1 comentario:

  1. Hay una peli de esto, muy buena. Argentina. La primera frase es ¿QUERÉS COGER? Está muy bien, entretenida.

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