miércoles, julio 23, 2008

Pedro Mairal. Salvatierra

Estimado lector del blog, ante todo, sepa que si lee un par de comentarios sobre Salvatierra habrá invertido más tiempo del que lleva empezar y terminar este librito.

Como muchos escritores argentinos jóvenes o al menos no muy mayores, Mairal escribe con destreza, pero a favor suyo resalta brutalmente sobre sus colegas por la ausencia de pedantería, de sermones, de párrafos vacuos ornamentados como reflexiones. Hay algo más que facilidad en su prosa. Es excelente. Tiene la palabra justa en cada instante, y no se excede nunca.
En cuanto a la novela, el relator es Miguel Salvatierra que trata de sacar del abandono la obra de su padre fallecido: cuatro kilómetros de lienzo al óleo. Sesenta años de pintura. Salvatierra fue un artista inspirado que pintó antes y después de ir a su trabajo en el Correo, y no le importó nunca el destino de su pintura, y tampoco salir de Barrancales, pequeño pueblo a orillas del hermoso río Uruguay. Mientras avanza en esos trámites, el relator reconstruye la historia de la familia, las circunstancias del país se cuelan, y todo transcurre en un paisaje pueblerino, de brillante evocación. Aparece una intriga, porque no se encuentra uno de los rollos pintados. Esa búsqueda llena los últimos capítulos, y provoca lo poco que hay de acción.
Como se ve, la estructura de la novela es clásica y convencional: una familia, un paisaje, un país (en decadencia), una intriga, protagonistas, personajes secundarios. Hasta la resolución, donde se anudan los hilos sueltos, y hay un epílogo que contiene herencia y herederos, responde al esquema de la gran novela. Todo envuelto en la pintura de Salvatierra, como si el contenido de esas largas telas cifrase la historia del país, los paisajes de Barrancales, y la vida de la familia sin olvidar al propio pintor. Esto reflejo es muy bien llevado por Mairal; cada episodio y cada personaje resulta revelado en la pintura, en otra dimensión, artística desde ya, pero también más verdadera, más exacta. Así, el recuerdo de la hermana ahogada vive en el óleo con más presencia que en la memoria de Miguel, inevitablemente desgastada.
Y ahora, un defecto: ¡es muy corta! No porque tenga pocas páginas sino porque todo está resumido. No como una novela japonesa, donde se hace literatura de indicios. El estilo de Mairal es convencional, pero todos y cada uno de los temas que desarrolla en realidad no los desarrolla sino que los despacha en brevísimos capítulos. Un crítico dijo que es Un clásico aguado; no diría yo exactamente eso, más que desleído es ligero. El autor escribe con precisión, atrapa al lector y zas, pasó a otro tema. Una escritura de mariposa: un suspiro y me voy. No es disperso pero parece porque avanza muy rápido.

Calificación: muy buena, nos deja con ganas de más.

viernes, julio 18, 2008

Reginald en Rusia

Todo está mal con nuestro sistema de gobierno ─continuó plácidamente la princesa─. Los burócratas piensan solo en sus bolsillos, y el pueblo es explotado y saqueado en todo sentido, y todo está mal administrado.
─Entre nosotros ─dijo Reginald─, un gabinete es usualmente considerado depravado e inútil más allá de los límites de la concepción humana, para el momento en que ha estado en funciones alrededor de cuatro años.
Saki

martes, julio 08, 2008

Dai Sijie. Balzac y la joven costurera china

Desconozco de la China hasta la cantidad de mi ignorancia. No obstante me parece dudoso que haya chinos que en 1971 actuen en su vida, sin desviación alguna, como personajes de una película de Hollywood. Entonces, paso de la página tres pensando que el autor tendrá que remar mucho para devolverme la credulidad.

Y la novelita sigue, decididamente mala. Dos jóvenes de la ciudad haciendo reeducación entre los campesinos serían los protagonistas, y la hija de un sastre también, digo, serían -potencialmente- porque no llegan a ser personajes de nada.
Hay algo parecido a una trama (en el final la costurerita da el mal paso y los abandona) pero todos los episodios son absurdos, irreales bajo cualquier criterio. Todo lo que pasa es disparatado, gratuito. Los personajes son absurdos. ¿Ya lo dije, no? Quiero ser más concreto: todo es falso, en esencia y en circunstancias. Ni un renglón es verosímil. Ni clichés tiene.
Huyan de Dai Sijie, falso chino.
Lean estos excelentes libros, que también son sobre campos de concentración: Un día en la vida Iván Denisovitch, y El imperio del sol.

sábado, julio 05, 2008

Carson McCullers. Frankie y la boda


Frankie tiene 12 años, no tiene madre y su hermano va a casarse. Frankie está por dejar de ser Frankie, y será Frances Jasmine Addams. Esto, tan breve y tan intenso, pasa en un pueblo del sur, cuando está EEUU por entrar a la guerra. Todavía optimistas, inocentes.

La novela es muy corta, son los días de Frankie que está rompiendo el capullo, abre las alas, y no tiene paz. Lo de siempre, la pubertad.

Me gustó, aunque el tema mujercitas no me interese de por sí. Más me atrajeron los acompañantes, la negra Berenice, el pequeño Henry.