domingo, abril 06, 2008

Cormac McCarthy. En la frontera

Una loba vino de México y mató un ternero de los Parham. Entonces el padre con sus dos hijos se dedica a sembrar de trampas el terreno. Y la loba a desenterrarlas, a comer los cebos. En seguida el lector está a favor del animal y sospecha que va a tener un final impiadoso. Porque el relato marcha diciendo "esto es así y no hay tutía, no hay literatura que valga, si es triste ni siquiera lo lamento, es lo que es". El hijo mayor es Billy, tiene 16 años. La loba cae en una trampa ideada por Billy. Entonces Billy, solo, ata a la loba, le cura la mano, y viaja a México para soltarla. Cruza la frontera. Un alguacil le confisca el animal, y lo entrega al reñidero para que sea una función especial: pelear con un perro tras otro hasta morir. Billy interrumpe y mata a la loba de un balazo. Lo dejan ir, y entierra al animal en la montaña.
Vuelve a su casa, encuentra la casa vacía, unos ladrones de caballos mataron al padre y a la madre. Con su hermano, salen a buscarlos. Cruzan la frontera, encuentran uno de sus caballos. Salvan a una chica que iba a a ser abusada por unos vaqueros.
Siguen las aventuras (pero de venturosas no tienen nada) de Billy y Boyd en la frontera, digamos, siguen las peripecias.
Finalmente, tres años después, el libro deja de contar, sin haberse alejado nunca mucho del comienzo.

Como novela de aventuras, en la tradición de Jack London, y emparentada con Annie Proulx, es muy buena. Sobre todo después de las primeras cien páginas que son demasiado secas. Demasiado.

Como novela de aprendizaje, de iniciación, es muy buena. Este sentido quizás sea el que quiso darle el autor, porque en el final, no lo voy a contar, hay algo que indica he aquí el verdadero cambio de piel, el fin de la infancia.

Como novela de frontera, es muy buena; algunas anécdotas salen de la trama principal, creo que ahí no le salió muy bien el tono a McCarthy; por ejemplo, la historia del hombre ciego.

La prosa es breve y seca, exageradamente en busca de su propio estilo, pero no perturba. Tampoco me parece deliciosa.

La historia es buena, los chicos son creíbles vaqueros, el desierto -aunque llueve demasiadas veces- es un buen protagonista.

3 comentarios:

  1. Pues creo que el mérito más indiscutible de cormac es su prosa, filosa, directa, machacante... decidida, contundente...
    aunque las historias de frontera... el fantasma de mexico... no sé si no termina convertido en un lugar común después del tercer libro que se lee del autor...

    no es un defecto, claro... pero como lector... bueno... acaba aburriendome un poco.

    Muy buen post.

    Un saludo, camarada.

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  2. Yo no he tenido la oportunidad de leerlo nunca. Pero con eso de que en esta historia, el protagonista y la loba se vienen para México, no me dejan más opción que buscarla y leerla, en cuanto me sea posible.
    Para mí siempre es un placer descubrir más y más sitios de gente lectora. En verdad de entusiasma saber que hay muchísimos buenos lectores dentro de la comunidad bloggera.
    Un abrazo y un saludo desde la Ciudad de México.

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  3. Tal vez comencé con la novela equivocada para leer a Cormac, yo empecé con todos esos hermosos caballos que luego se hizo un película.
    cuando agarré en la frontera había gran cantidad de elementos que parecícan conocidos, el caballo, la fuente con bollos antes de salir a campear, el desierto que a mi me parece lo mejor de Cormac y que pondero con el de Tizón.
    en casa tengo sin fecha para leer ciudades de la llanura que compré por cinco pesos y todavía no se acaban del saldo.
    dicen que el mejor libro es meridiano de muerte.
    saludos

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