martes, febrero 19, 2008

J. G. Ballard, Crash


Parece que en su momento esta novela gustó bastante. Hoy resulta incomprensible. Tampoco creo que pueda haber sido tomada en serio, aunque quizás sí. Apostaría que tuvo sus renglones de fama por manejarse en la frontera de la pornografía, esa zona donde habita el porno que ha sabido ponerse otra etiqueta, y que es aceptado en la biblioteca, que no hay que guardar en el último cajón del escritorio.
Como sea, de pornográfica, para el siglo XXI, nada.
Quizás fue otra versión del Marqués de Sade. De nuevo, para los estándares de hoy, toda esa sangre derramada no produce ninguna impresión.

En lo demás, es ridícula. Todos los personajes se la pasan apretando el pene contra el volante y eyaculando mientras se rozan las cicatrices de choques anteriores. Terminó la trama, no hay nada más.
Acá no dicen si les gustó o qué, pero si que la traducción "queda muy sudamericana". Me da miedo pensar que saldría hoy si la traduce Anagrama. Uf. Gracias Minotauro por todo lo bien hecho.

Anacronismos (el broli es de 1973)
1) Va la mujer a visitar al accidentado al hospital, enciende un pucho y le da otro al enfermo. Jajajaja, esa imagen es chocante.
2) Haciendo películas, toda la inversión se la llevan los escenarios, los dobles de riesgo, el maquillaje. Chau analógicos, hola bits.

3 comentarios:

  1. Con lo que me gusta Ballard y este no lo he leído... aunque después de tu reseña no sé yo...

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  2. yo lei Milenio negro, me pareci� una garcha

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  3. esto es una reseña?
    o talves no se le palma ni cn los autos

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