miércoles, diciembre 31, 2008

Repaso del 2008

Lo que más me gustó este año:

Carson McCullers. El corazón es un cazador solitario
Jonathan Franzen. Las correcciones
Pedro Mairal. Hoy temprano
Enrique Vila-Matas. El mal de Montano
Cormac McCarthy. En la frontera
Roberto Bolaño. 2666
Jhumpa Lahiri. Intérprete de emociones

martes, diciembre 30, 2008

Julian Barnes. Hablando del asunto

Fotos de un día de Julian Barnes en Buenos Aires (o más de un día pero con la misma camisa). En la primera está con el intendente de la ciudad, pero que me maten si encuentran una foto parecida de Mauricio Macri (fuera de campaña, ya elegido) con un escritor argentino.





Sobre la novela. Es un triángulo, dos amigos y la mujer de uno, o bien un matrimonio y el amigo del esposo. La novela es relatada por los personajes a alguien que no contesta, al autor cabe suponer. Un relato oral. Como lo dice el título Hablando, talking, Talking it Over. De modo ortodoxo se presentan los personajes, luego se crea el triángulo y se resuelve a favor de los adúlteros. En el final el traicionado vuelve pero es engañado de nuevo (de otra manera) por la pareja, en rigor por la mujer. Los personajes están muy bien definidos con trazo grueso pero también fino. Uno es bancario o ejecutivo y tiene dinero, es tímido y aburrido, el otro es un inútil pero con título universitario en Letras y se gana malamente la vida dando clases de inglés, es pedante y también entretenido. La mujer es hermosa, inteligente; es pintora.

La novela es entretenida, pero -tiene un pero mal que le pese a sus admiradores- es light. No llega a ser muy profunda. Sobre todo en lo más importante que sería como se aman los adúlteros. Justo ahí no logra suspender la incredulidad del lector. No me convence la personalidad o los actos que conforman el adulterio.

Siento que quizás estoy muy exigente. La trama es buena, la prosa es buena, los personajes están bien hechos. Y fue lo mejor que leí esta primavera. Entonces ¿por qué esta falta de entusiasmo?

Calificación: buena, casi muy buena.
Ideal para regalar a ese pariente que lee dos libros por año.

sábado, diciembre 27, 2008

César Aira. La prueba

Es normal -común- que leyendo a Aira el lector pare a interrogarse, ¿qué es esto? ¿qué estoy leyendo? Bueno, el gaucho de Pringles lo hizo de nuevo: ¿qué es esta novelita? No tengo la menor idea.

Digamos al menos que se trata. Una adolescente -virgen en muchos sentidos- es abordada por otras dos, punks y nada virginales. Lenin y Mao son las chicas punk; acosan a Marcia para que las siga, o para que se una a ellas; Marcia con timidez adolescente no puede desprenderse de ellas y tampoco quiere del todo; es finalmente una púber llena de vergüenzas, por sobre todo la vergüenza de llamar la atención. Charlan un rato de cualquier tema, como chicos para ningún tema tienen la prudencia o la modestia de los viejos. Todo esto -que pasa en una o dos horas- sucede en el barrio de Flores, cuya geografía es detallada sin escrúpulos: calles y avenidas, supermercados, confiterías, calles oscuras o pobladas de jóvenes. Y entonces Mao y Lenin deciden probar su sinceridad; como típicos adolescentes ofrecen una prueba de amor. La prueba. Resulta imposible de resistir; entonces ante semejante acto de convicción Marcia se entrega, y huyen las tres. Un final feliz, aunque nunca visto (quizás en lisérgicas películas americanas). Fin.

Momentos bajos: algunos diálogos son un poco increíbles; admito que mi experiencia con adolescentes no es grande en los últimos tiempos, así que me suenen falsos no quiere decir mucho.

Apoteosis airana: de la galera del autor sale el apocalipsis, Apocalipsis Now, como si se abrieran las puertas al más allá y el infierno hiciera una pequeña excursión al barrio. Aira se desencadena, enloquece, y uno se queda con la boca abierta; es asombroso.

En resumen, inclasificable. Por la mitad no me gustaba, pero ese final a toda orquesta me hizo cambiar de idea.

viernes, diciembre 26, 2008

Amélie Nothomb. Diario de Golondrina

Novelita muy mala, insalvable. No vale la pena entrar en detalles.
Prefiero pensar un poco, ¿cómo es que llega a publicarse algo tan torpe en una editorial de prestigio como Anagrama? ¿cómo es que Nothomb, premiada y reconocida por la crítica y el público, permite que esto salga bajo su nombre?
Ha de ser una cuestión de contratos y de dinero.
Pero, ¿tanto vende un apellido conocido? Al parecer, suficiente, porque hay escritores -muchos- cuya obra ha descendido a los sótanos y siguen publicando.
Otro tema, el prestigio: parece que no se daña por una o varias estafas al fiel lector, o que no importa mucho al lado del cheque. O que no existe el fiel lector; dicen que solo uno de cada diez libros vendidos se lee. Para este ser uno de los nueve que no se abren es lo mejor que le puede pasar (a todos).
¿Qué sentirá un escritor que no logra publicar cuando se asoma a esta bazofia? Muy oscuros han de ser sus pensamientos.
Otro tema: estoy empezando a desconfiar de las novelitas cortas. De alguna manera se relacionan la breve extensión y la escasa calidad. Temita para investigar, o para que confiesen los editores; señores editores, ¿qué están tramando?

jueves, diciembre 25, 2008

Tonino Benacquista. Los mordiscos del alba

Pochoclera. De punta a punta respeta los cánones del género, a saber: mucha acción, pocos personajes, mucho estereotipo, reflexiones fáciles, intriga, resolución plena y una pequeña vuelta de tuerca en el epílogo, para recompensar al lector (espectador) que se quedó en su butaca hasta el final, porque como se sabe, en las pochocleras es de rigor que haya una sorpresita en el final.
También tiene defectos, por ejemplo la lectura del libro de memorias para explicar como se llega a la situación actual; al peor estilo Sherlock Holmes.
Aficionados al género, pueden intentarlo.
Otra cosa, el español es peninsular de penúltima o última generación... muchas palabras nuevas para mí.
Otra cosa, de vampiros, nada.

lunes, diciembre 22, 2008

Mario Bellatin. Salón de belleza

Bellatin nació en México, estudió en Cuba y publicó en Perú. Quizás en el centro de esas coordenadas encontró su lenguaje, un castellano neutro, de corrección escolar, en la sintaxis y en el vocabulario; el tono frío y desalmado ha de ser una elección suya, o su estilo simplemente.
La novela es brevísima. Cuenta como un peluquero travesti transformó su salón de belleza en un hospital de moribundos, "un moridero". Para agonizantes de un mal cuyos gérmenes se transmiten con el contacto íntimo, y cuyas manifestaciones primeras son llagas y estigmas. El narrador también se enferma. También cuenta que intentó tener muchos peces y peceras en el salón, y cómo murieron los pececillos. Cuenta algunas dificultades que tienen los homosexuales en la sociedad. Y termina el libro.
Habrá alguna alegoría -o más de una- en la historia, pero la narración es chata de principio a fin.
Calificación: regular tirando a malo.

sábado, diciembre 20, 2008

Andrea Camilleri. Privado de título

Este es un caso real, novelado como un folletín, con algo de documental. No hay un protagonista en especial guiando la investigación o siendo el centro del relato. Hay muchas transcripciones de documentos (periódicos, octavillas, etc) que son también obra del autor que eligió este método para hacer avanzar la novela.
Trata sobre un asesinato en una refriega entre adversarios políticos, y sobre el trato que tuvo después el caso, el trato periodístico, policial, judicial, social. En esos años se produce el ascenso y caída de Benito Mussolini; también tiene Il Duce algunas páginas dedicadas.
Eran tiempos peores que los actuales, y de mucha participación de los ciudadanos. Las acciones de las personas sí cambiaban la sociedad. Digamos, hoy estamos de acuerdo la gran mayoría en que nuestra forma de sociedad no está mal y que no hay que andar inventando la rueda ni buscarle el quinto pie al gato. Pero en esas décadas el futuro podía salir pato o gallareta, las revoluciones no eran un mito, estaban ahí mismo. Los países se reinventaban, la nobleza se abolía, surgían repúblicas, reichs; una nueva forma de gobierno no era una fantasía. Entonces, los ánimos estaban caldeados, no era para menos. En cada pequeño pueblo se repetía a escala la lucha intestina de toda Europa.
Y en esta novela combaten fascistas, socialistas, bolcheviques, nobles, comunistas, democristianos, populares, nacionalistas. Interesante resumen de época.
Calificación: bueno.

jueves, diciembre 18, 2008

"Fucking Giuliani"

The Wackness (imdb). Muy buena.
Ben Kingsley, película tras película, me parece un fenómeno.
Excelente.
















Esta foto no es de la peli pero ya que estamos...

domingo, diciembre 14, 2008

César Aira entrevistado


Muy buena. Aira se muestra modesto, sencillo y de buen humor. De a ratos imita a Borges sin disimulo (igual el periodista no se da cuenta).
Dice que es mejor leer clásicos que novedades; pero en el final se deschava y comenta que la tendencia actual de realismo, sencillismo y facilismo no le resulta interesante.
Lástima que no afloja y no dice cual de sus libros le gusta más.

sábado, diciembre 13, 2008

César Aira. Las tres fechas

Este es un ensayo que comenta como cambia la lectura de un libro considerando el momento en que se lee y como influyen en esa lectura estas tres fechas: la de escritura, la de publicación y la de lectura. Sin pretender establecer axiomas o teorías comenta distintos casos. Sin duda los libros póstumos son casos a considerar. También las obras que pretenden suceder en años distintos al de su escritura. Los libros de ciencia ficción abundan en ucronías, anticipaciones y predicciones. A medida que pasan los años se leen con distintas precauciones.
En resumen, un libro bien escrito y sencillo, sobre otros libros. Ideal para lectores un poquito enfermos del mal de Montano.

martes, diciembre 09, 2008

César Aira. El tilo

Hubo una época en la cual se decía "los únicos privilegiados son los niños", así que con el cambio de discurso, lo que siguió tuvo que ser peor (lógica pura e irrefutable, lo que demuestra que ser amo de las palabras no es mal negocio). Y César Aira evoca su infancia, que aconteció cuando Perón era el protector de los hunildes y durante los años que siguieron. Todo esto en un pueblo de la provincia. Tiempos humildes, al menos comparado con los actuales. En esos años creo que empezó a llegar el progreso a esas comarcas. Viene al caso la referencia a la economía porque tampoco Aira ahorra reflexiones sobre la época.
Entretenido.
Como siempre, con muchas ideas. Como siempre, de prosa amena y agradable. Noto (en la redacción de Aira) que cada aseveración es inmediatamente amonestada o atenuada con una corrección. Y así va encadenando el relato. Oración tras oración se rectifica. Me animo a postular ese rasgo como característico.

Calificación: bueno.

domingo, diciembre 07, 2008

César Aira. El mensajero


Mínima obra de teatro, donde dialogan unos indios pampa sobre temas que se tocan en las tesis estudiantiles, y no creo que en otros ámbitos.
No me gustó, mas allá de alguna gracia.

CALFUCURÁ:
Es al revés. Es el dominio del malentendido el que me habilita para mandar. ¿Qué es el poder, al fin de cuentas? La habilidad para cambiar de tema.

sábado, noviembre 29, 2008

Jorge Luis Borges. El cómplice

El último libro de Borges es Los conjurados, de 1985. Y no tiene ninguna novedad ni maravilla; no se podía esperar una epifanía; ya estaba muy viejito Borges.
Pero el penúltimo libro, La cifra, de 1981, es brillante. Y algunos de sus poemas los veo como testamentos: conclusiones largamente pensadas que deja al mundo. Pienso en El ángel, también en Los justos, La fama, El ápice.

Pero quería decir otra cosa. En mi edición, la 6º, de Emecé, julio de 1986, el índice indica para la página 81, El júbilo. Y en la página 81 hay un poema que se llama Él cómplice. Entre paréntesis, fue recitado innumerables veces por Guerrero Martinheitz en su programa de radio; una maravilla.

El cómplice

Me crucifican y yo debo ser la cruz y los clavos.
Me tienden la copa y yo debo ser la cicuta.
Me engañan y yo debo ser la mentira.
Me incendian y yo debo ser el infierno.
Debo alabar y agradecer cada instante del tiempo.
Mi alimento es todas las cosas.
El peso preciso del universo, la humillación, el júbilo.
Debo justificar lo que me hiere.
No importa mi ventura o mi desventura.
Soy el poeta.


El asunto es durante años pensé que El cómplice y El júbilo eran dos poemas distintos, y que habían impreso uno, y en el índice puesto el título del otro. Buscando en la interminable internet me doy cuenta que hay un solo poema con dos títulos posibles. Y que El júbilo es la opción elegida por los editores. Digo, El cómplice no aparece nunca como título del poema de Borges. Pero a mí que no soy nadie, me gusta más.

Amable lector que tienes otra edición o las Obras Completas, ¿cómo aparecen estos versos?

jueves, noviembre 27, 2008

César Aira. Las curas milagrosas del Doctor Aira



Me gusta pensar que cada libro debe ser apreciado sin mirar al autor ni sus obras anteriores. Parece ser que para el caso Aira no es un buen pensamiento. Que los libros de César Aira -sesenta por ahora- deben ser vistos sin perder la perspectiva: ver la larga cadena de obras y la trayectoria que forman; como en el poema de Borges esa vasta algarabía de líneas es el retrato del autor. Para aquellos que se interesan en las ideas de los escritores esta novela tiene mucho material. Por algo el protagonista es el Doctor Aira, nada menos, que planea entregar su obra la mundo en forma de fascículos...

Hay muchísimas cosas que una novela no dice, y esta ausencia hace posible que en su universo restringido tenga lugar la acción. Con lo que la novela también es un antecedente del Milagro, porque justamente en virtud de lo que se excluye es que pueden suceder los acontecimientos de los que se ocupa la novela.


Por ahí lo nombraron a César Aira como El mago de Pringles. Y esta novelita parece un show de magia. Un autor con galera y varita capaz de sacar cualquier cosa de la chistera, una zanahoria, un conejo, un elefante. Esta novelita es disparatada, pero no aburrida, es como la magia, sorprendente por sobre todo.
Le habría pasado de todos modos porque había llegado la hora, pero en los hechos lo que desencadenó la revelación fue un incidente que vino a interrumpir sus trabajos editoriales antes de que los hubiera podido iniciar.

El Doctor Aira sabe realizar curas milagrosas, aunque nunca ha hecho una todavía.
Tiene una fama modesta y un archienemigo que trata de desacreditarlo. Está pensando como explicar sus conocimientos al mundo. Pero sin contar que puede realizar milagros en el resto de su vida es bastante torpe. Y la posibilidad de milagrear no la tiene desde que nació, sino que pensando en la estructura del universo razonó que hay una manera de reorganizar la realidad.
¿Se entiende la situación? Nunca hizo un milagro pero nadie duda que puede hacerlo. Es maravilloso.

Y en el final empieza a hacer el milagro. Una hora estima que le va a llevar devolverle la salud a un agonizante desahuciado. No contemos el final de la novela (aunque no puedo resistirme a decir que me recordó de inmediato a Le Guin, La rueda celeste).
El relator de la novela es omnisciente y cuenta desde el punto de vista de la mente del Doctor Aira; cuando hay episodios de acción (un par de veces) me gusta enormemente la narración.

Calificación: buena.

sábado, noviembre 22, 2008

Eduardo Mendoza. La ciudad de los prodigios

Esta novela empieza a todo ritmo y promete multitud de aventuras. Pero pierde el norte y no termina muy bien. El autor tiene una prosa hipnótica, con ritmo y armonía. Y cuando sigue de cerca la acción la novela es un encanto. Pero después de un tercio empieza a flaquear el argumento; cuando tiene que manejar el paso de las décadas no lo hace bien. Resulta forzada la aparición adulta del joven protagonista, que se llama Onofre y cuyos comienzos en la vida de los negocios turbios está magistralmente narrada; pero no su evolución hasta ser el hombre más rico de España.
Calificación: buena. Me gustó la prosa y veremos como encontrar más libros de Eduardo Mendoza. En algun blog que sigo es muy recomendado, ahora no me acuerdo en cual.

sábado, noviembre 08, 2008

Un poco de contracultura


Aclaro que sigo la definición de contracultura que da Jorge Bosch (profesor y decano), y que no tiene nada que ver con lo que dice la wikipedia (lo acabo de comprobar).

Tengo en mis manos un cuadernillo de cinco hojas producido por el Ministerio de Educación, y que ha sido entregado a todos los maestros, y que se llama Sugerencias para la lectura en voz alta. Parece que forma parte de una acción que se llama Plan lectura.
Y -diría Jorge Bosch- es un buen ejemplo de contracultura. Para abonar esa tesis voy a analizar apenas unos renglones.

A continuación copio uno de los ítems indicados como estrategias y sugerencias:

  • Los textos no deben tener moralejas ni contenidos religiosos, teniendo en cuenta el carácter laico de la educación. Evaluar siempre los gustos de los alumnos, su contexto cultural, y el respeto por los derechos humanos, la tolerancia y la defensa del espíritu democrático.



  • Como la primera oración trata de los textos a elegir, supongo que la segunda oración también trata de los mismo, aunque la redacción sea confusa.

    Los textos no deben tener moralejas
    O sea, no deben tener lo que se encuentra en las moralejas, no deben moralizar, no deben distinguir entre lo bueno y lo malo, y no deben postular que existen comportamientos mejores que otros, no deben negar que "lo mismo un burro que un gran profesor". No deben aleccionar sobre comportamientos correctos e incorrectos, no deben postular la relación entre los actos y las consecuencias, no deben plantear la existencia de la reponsabilidad. Es tan feroz la imposición de la demagogia como manera de relacionarse con los alumnos que ni siquiera se permite la lectura de moralejas. No vaya a ser que se sientan criticados.


    ni contenidos religiosos, teniendo en cuenta el carácter laico de la educación.
    Como justificación de la censura es lamentable. Que la escuela no tenga nada que ver con la religión, ¿significa qué no puede nombrarse? ¿qué hay comportarse como si no existiese ni hubiese existido jamás?
    Son muchas más cosas las que la escuela no nombra que las que existen, ¿deben ser borradas de la lectura? Si esto no es orwelliano, ¿qué es?
    Supongo que en realidad el Ministerio piensa, como yo también pienso que sin i..., ni s..., ni m... [ponga aqui todos los templos que quiera], el mundo será mejor. ¿Debo abstenerme de nombrarlos para siempre? ¿Debo quitar de mi biblioteca antes de que la aborden mis hijos a ... y a ...? casi todo.


    evaluar siempre el gusto de los alumnos
    ¿No sería mejor evaluar el gusto de gente más preparada? Los maestros por ejemplo. Pero sería ir contra uno de los pilares de la contracultura, sería pensar que existen jerarquías y que hay obras artísticas superiores, y sobre todo pensar que hay personas con más capacidades que otras. La contracultura presupone que nadie tiene más capacidad de apreciar que otra (y menos que menos que haya diferencias que surgan del estudio), y como corolario, la seguridad de que nunca una obra puede ser mejor que otra.

    evaluar siempre el [..]contexto cultural [de los alumnos]
    Más allá de no leerles en alemán, ¿qué importa lo que saben al lado de lo que pueden aprender? Justamente es la escuela el lugar donde se aprende lo que no enseña la vida ni la calle. El contexto cultural de los chicos son los amigos y la televisión, ¿qué bueno pueden aportar a la elección de un libro? La literatura anterior a 1990 curiosamente no nombra a internet, ¿entonces no aprobaría esa evaluación?

    Evaluar siempre [...] el respeto por los derechos humanos, la tolerancia y la defensa del espíritu democrático.
    Sin hilar fino con consideraciones de mala fe, como sería decir que la tolerancia es una virtud (¿y las demás?), que antes de 1770 no puede encontrarse democracia en la historia de la humanidad y que los derechos humanos se conocen como tales con posterioridad a la segunda guerra mundial, sin hilar fino repito digamos que la literatura es más bien indiferente a estos conceptos a evaluar, y que solo se encuentran con facilidad en obras muy recientes, ¿qué hay que hacer entonces? ¿Ponerle mala nota a todas las historias de reyes, piratas, indios, etc, etc?


    Los resultados de la educación estatal en las últimas décadas hacen pensar que algo está muy mal en el sistema. Los órdenes de responsabilidad se corresponden con el poder, entonces, los políticos y los funcionarios son la cabeza del desastre.
    Este ínfimo cuadernillo gasta una página entera en la impresión de los nombres de todas los funcionarios relacionados con su creación. Este comportamiento tan típico da pena y vergüenza. ¿No pueden hacer mejor las cosas?

    domingo, noviembre 02, 2008

    Rudyard Kipling. La luz que se extingue


    Esta novela es la primera de las tres que escribió Kipling. Es muy corta y mucho más desarticulada que las demás. Tiene varios episodios pero los eslabones que los unen no son muy fuertes; entonces el pintor exitoso de la parte central es el estudiante de la primera parte pero la continuidad del personaje no está bien hecha.

    Tiene mucha intensidad en varios momentos, tiene descripciones de la naturaleza brillantes. Tiene algunas reflexiones sobre el arte, el público y la masividad muy interesantes.
    Lo más flojo es la historia de amor. Los personajes son demasiado orgullosos o altaneros.
    Pero el personaje de la basurilla, la sirvienta viciosa recogida del arroyo está muy bien hecho.

    Calificación: regular.

    sábado, noviembre 01, 2008

    Leonardo Sciascia. El día de la lechuza


    Esta novelita es testimonial. Fue publicada en 1961, y el autor reconoce haber quitado partes y omitido nombres para evitarse problemas. Así que suponemos que en su momento fue -como lo dicen- un verdadero balde de agua fría sobre aquello que no se nombra.

    Los Estados Unidos de América pueden tener, en la narrativa y las películas, generales imbéciles, jueces corrompidos y policías canallas. También Inglaterra, Francia (al menos hasta hoy), Suecia, etc., etc. Italia nunca los ha tenido, no los tiene, no los tendrá jamás. Es así.

    Pero en el 2008 ya nadie ignora que la mafia existe y esta revelación para nosotros que vivimos en otras regiones resulta un poco débil; aunque los argentinos podemos reconocer la familiaridad de ciertos procederes impíos.
    Como novelita es bastante buena. No es un mal complemento para agregar a la saga del comisario Montalbano. Serían los fieros abuelos de los paisanos de Camilleri.

    lunes, octubre 27, 2008

    Gabriel Báñez. El curandero del amor


    Realismo mágico sin atenuantes, ortodoxo. Pero muy bien escrito. [Puse pero porque no tengo mucha estima por el género].
    También es una evocación, con la mirada de la infancia, luego de la juventud, luego con la mirada amarga del fracaso de la mediana edad; luego los achaques y el final donde se insinúa que nada termina del todo, que la rueda sigue.
    También es una versión de la historia argentina, de los últimos cincuenta años, que pasaron alumbrados por el sol peronista.
    También es una alegoría familiar y edilicia del país; la república como familia y como casa, las mudanzas, las construcciones, las destrucciones.
    En fin, estoy contagiado de la vaguedad del relato.
    Cada tanto aparecen discursos: Perón, Onganía, Isabel, el gobierno que quiso tomar las Malvinas. Estos discursos, copiados, fieles, ¡son fantásticos! Son piezas maestras de irrealidad y creo que mejorarían cualquier texto de fantasía. Así que le dan un toque especial a la novela.
    El relato tiene un toque de humor, por el lado de la ironía.
    En concreto ¿de qué se trata? De la vida de Pepe, el padre del relator, que se mueve al compás de los avatares públicos de la república. Todo el relato en clave de magia, del realismo mágico de García Márquez quiero decir.
    Y muy cada tanto hay intervenciones de la familia del relator, y del mismo padre cuyo vida se cuenta; son distracciones oportunas y eficientes, nada de relleno.

    Soy sincero: llegué a la mitad un poco cansado o sofocado, y tomé aire un mes. Después terminé entusiasmado.
    Calificación: bueno. No creo que lo entienda del todo quien que no comparta las coordenadas patrias y temporales de Gabriel Báñez.

    sábado, octubre 25, 2008

    Cortázar-Dunlop. Los autonautas de la cosmopista

    Libro que llegó a mis manos muy recomendado. No le pesqué la magia; estaré un poco viejo o machacado por los baches de la prosaica vida del burgués, pero no me maravilló. No suspendió mi incredulidad; no entendí la gracia del viaje atemporal Paris-Marsella.
    Cortázar y Carol Dunlop deciden demorar 33 jornadas en llegar a Marsella. Se detendrán en todos los paradores, a razón de dos por día. Y lo hacen. Duermen en su furgoncito, o en los moteles. Hacen picnic o comen en restaurantes. Escriben. Comen y beben, hacen el amor. Siempre a la vera de la ruta. Sacan fotos (que están incluidas). Admirable vida de novios, estando Cortázar por los sesenta y ocho y Dunlop varios menos.
    Cortázar escribe como un porteño canchero, dialoga con el "paciente lector" y lo trata como un viejo amigo con el que compartieron jornadas juveniles y pueden hablar sin hacerse nunca lío entre tanta sutil ironía campeante: muy agradable de leer. Dunlop escribe como una mala imitadora del joven Cortázar de los años setenta.
    ¿Qué más? Se nota que se llevaban entre ellos muy bien.

    sábado, octubre 18, 2008

    Jonathan Franzen. Las correcciones

    De la contratapa,

    Ésta es la historia de los Lambert, una familia normal: Alfred, un ingeniero retirado al borde del caos mental y físico de un Parkinson terminal; Enid, su mujer, obsesionada con reunir en casa a sus tres hijos durante una última cena de Navidad; Chip, un ex profesor despedido por acostarse con una alumna, que emprende negocios turbios en Lituania; Denise, fría y juiciosa chef en un restaurante de moda ligada sentimentalmente a su jefe, y Gary, un banquero snob y paranoico atrapado en un matrimonio de pesadilla. El prodigio de esta novela es la secreta conexión entre el universo de los Lambert y el resto del mundo, la Norteamérica de los últimos noventa, un país irascible que se tambalea hacia un nuevo milenio.


    También de la contratapa y estoy totalmente de acuerdo.
    Las correcciones es una grandiosa novela tragicómica para el siglo que comienza, una obra maestra sobre una familia que se derrumba en una época en que todo tiene arreglo, todo puede corregirse. Este monumental reto estilístico, divertido, corrosivo y profundamente humano, esta imponente sátira social, confirma a Jonathan Franzen como uno de los más brillantes intérpretes de la sociedad contemporánea.


    Y además la novela tiene suspenso creciente y un final redondo, con epílogo y todo.
    Calificación: muy buena.
    Leyendo esta obra me doy cuenta que lejos están los autores argentinos de hacer bien algo tan difícil pero tan simple en su intención: contar historias, retratar personas. Será por esa dificultad que salen del paso innovando; huyen.

    sábado, octubre 11, 2008

    Epifanía en la blogocosa

    Me entretengo con la blogocosa desde hace algunos años. No he encontrado más de una mente brillante -Leandro en Seikilos- y sí mucho pasatiempo. Que es lo que buscaba. Yo mismo liquido algunas horas escribiendo (mal) opiniones personales.

    Pero ha sucedido una manifestación del más allá, o un fenómeno milagroso. Algo -como mínimo- infrecuente. Pero basta de hablar, que se lleven el mérito los anfitriones, La Lectora Provisoria. Lean.

    miércoles, octubre 08, 2008

    Angela Pradelli. Amigas mías


    Conocía a Pradelli por notas como esta donde se anima a decir que el docente sabe más que el alumno y que hay que darle la razón. También por decir que si los chicos leyeran más tendrían mejor rendimiento en todas las materias. Opiniones tan minoritarias y faltas de demagogia no dejaron de asombrarme.

    Esta novela ganó el premio Emecé 2002. Se trata de pantallazos sobre la vida de cuatro mujeres, compañeras desde la infancia.

    A favor puede decirse que está escrita con fluidez.
    En contra pueden decirse muchas cosas más. El problema más grande es la falta de profundidad; el relato no supera el nivel testimonial. No hay manera de emocionarse, los personajes son apenas esquemas, el punto de vista del relator no pasa de la superficie nunca. Y otra cuestión: las cuatro amigas no comparten más que circunstancias -por lo que se cuenta-, y no hay un momento de empatía entre ellas. Al final hasta mata a una de ellas en plena juventud; ni con ese recurso toca la fibra sensible de nadie. Al menos no la mía. Y sí que soy de llorar con los golpes bajos y cursis.

    Calificación: regular.

    Amigo bebe

    "Amigo bebe, que la vida es breve" se deja leer en jarras hechas para turistas. Y es un buen consejo.
    Que viene al caso porque desvelado leí La aguja en el pajar de Ernesto Mallo pese a haberla abandonado en la página cincuenta por insoportablemente elemental; aviso: siguió así hasta el final.
    Empiezo con cierto reparo Las correcciones; en diez páginas hay más literatura que en toda la novela antes mencionada.

    Si tuviese un taller para pintar panzudas ánforas para turistas me animaría a escribir "Amigo bebe buen vino, bebe agua clara, la vida es breve, después no hay nada".

    domingo, octubre 05, 2008

    Jorge Accame. Diario de un explorador

    Cuentos que en la internet aparecen como propuestos para jóvenes lectores a partir de los doce años. Y no es una mala sugerencia.
    El estilo es lo más llano posible. Creo que el autor se esfuerza demasiado en ese sentido, en algun momento pierde la naturalidad.
    Cuentos sobre casos extraños, varios referidos a misterios de la naturaleza inexplorada. Los mejores crean cierta tensión, o al menos una expectativa, los más flojos no lo logran. Todos son narraciones cortas, sin moraleja ni explicación. El componente fantástico a veces es explícito, otras queda solo como una posibilidad. Creo que al autor le faltó voluntad de asombrar, o le sobró vergüenza de inventar sin fundamento. No se puede decir que recuerde a Poe o Quiroga, y es una lástima.

    Calificación: bueno.


    Jorge Accame ganó el Premio LA NACION-Sudamericana 2008, categoría Novela. Felicitaciones.

    Premio LA NACION-Sudamericana 2008: entrevista con el autor de "Estoy cómodo deformando el mundo"
    Jorge Accame describe su libro como "una historia siniestra" y afirma no querer limitarse "a un solo territorio literario"
    | Cultura | S?bado 20 de setiembre de 2008

    domingo, septiembre 28, 2008

    Eduardo Belgrano Rawson en adn*cultura

    Me encanta Belgrano Rawson; la entrevista no es muy buena de todos modos, una lástima.

    Entrevista | Literatura argentina
    El autor de Noticias secretas de América, que acaba de reeditar Seix Barral, habla de las lecturas de niñez, de su contradictoria relación con la obra de Borges, de la atracción que sintió de chico por las armas y el rechazo que hoy le provocan. Además, se refiere al contrapunto entre la ternura y la crueldad en su obra y a la violencia en el país. En una charla en que pasa revista a los temas más importantes de su vida y su obra, el escritor enumera las palabras que le producen un estado de fascinación
    LANACION.com | ADN Cultura | Sábado 27 de setiembre de 2008

    sábado, septiembre 27, 2008

    John Banville. La carta de Newton

    Hay que sacarlo todo afuera, como la primavera, cantaba Piero pero jamás podrán entender que quiso decir en las islas británicas, regiones notorias por amistades que prescinden de la intimidad en el comienzo para campear luego en el silencio

    Edward farfulló unas palabras y salió del cuarto. Bunny observó cómo la puerta se cerraba tras él y entonces se volvió con ansiedad hacia Charlotte.
    -¿Cómo está?
    Ojos encendidos, muriéndose de ganas de saber, dime, dime....
    Hubo un momento de silencio.
    -Oh- dijo Charlotte-, no... quiero decir... no está mal, ya sabes.
    Bunny puso la taza en la mesa y se sentó, su rostro podía muy bien ser un estudio de dolor y compasión, su cabeza se movía de un lado a toro.
    -Pobrecita de ti, pobrecita... -Entonces me miró a mí-. Supongo que usted sabe de qué se trata... ¿no?
    -No- dijo Charlotte instantáneamente.
    Bunny se tapó la boca con la mano.
    -Ay! Lo siento.
    Edward volvió con la botella de whisky.

    Novela corta de ingleses (irlandeses también). Señores que toman té, son más pobres que sus padres, viven entre la niebla, el rocío, el sol y la nieve. Jóvenes rubias de piel muy blanca. Honestidad y orgullo.
    El protagonista no consigue terminar de escribir un libro sobre Newton y desorientado pasa una temporada de inquilino en la casa de Charlotte. Donde vive su sobrina Olivia, de la cual se hace amante. Hay un niño de cinco años, y hasta el final no se sabe quién es su padre, quién es su madre. Porque al huésped no se lo dicen y obviamente él nunca lo va a preguntar.
    Son pocas páginas. Se trata de la vida intramuros de una familia donde las cosas no marchan muy bien y sobre eso no se habla.

    Calificación: bueno.
    No me pareció tan lírico como dicen que es Banville. Quizás la traducción no pudo con todo.

    domingo, septiembre 21, 2008

    Miguel Vitagliano. Los ojos así

    Trama
    Cuenta la vida de una familia porteña, durante treinta años mas o menos: los esposos, el hermano (luego cuñado, luego tío), el amigo deshonesto, la hija, el novio, el amante y apenas algun otro personaje. Porque cuenta las relaciones puertas adentro; del mundo exterior hay pocas referencias, laborales o políticas.
    Prosa
    El lenguaje del autor es absolutamente plano y veraz. No tiene ni una línea agradable al oído o al entendimiento.
    Personajes
    Comparten una esencia: la pobreza espiritual. Son infelices con vocación de serlo. Grises y desagradables.


    Buena literatura se puede hacer con cualquier tema, con cualquier enfoque, con cualquier prosa. Lograr un buen resultado depende del talento del autor.
    Esta novela no me gustó. No rescato nada. Sentí, o siento, que al autor jamás lo visitó la inspiración.

    sábado, septiembre 20, 2008

    Andrea Camilleri. La voz del violín

    Como no tenía sueño, se acostó con un libro, una novela de Denevi, un escritor argentino que le encantaba.

    Camilleri me cae cada vez más simpático.

    sábado, septiembre 13, 2008

    Lucrecia Martel en Ñ

    Si tuvieramos el valor de hablar de un elemento común en el cine argentino, diríamos que es la ostentosa falsedad de sus personajes. Hay una excepción. Son los provincianos de Lucrecia Martel. Leo este reportaje, y se me ocurre que en estas palabras hay una pista.


    No me paro así frente a mi propia vida. Yo creo... esto es muy católico y contrario al psicoanálisis, creo en la voluntad humana, muchísimo, y lo que no logro con inspiración divina, de la que tengo muy poco, creo que lo suplanto con voluntad humana, trabajo, esfuerzo, observación. No siento que algo sea difícil, sino que lo difícil es el camino.

    Mencionaba sus creencias contrarias al psicoanálisis...

    No sé si contrarias, porque la mayoría de mis ideas sobre el psicoanálisis son prejuicios.

    ¿No ha caído nunca en la tentación del psicoanálisis?

    No.


    Revista Ñ

    domingo, septiembre 07, 2008

    Wanted

    Wanted. Una estupidez, muy bien filmada.
    Me parece que hay una tendencia a dejar pasar cualquier cosa en cuestión de consistencia, con la excusa que proviene del comic. Me parece.

    Otra cosa. Angelina Jolie ya pasó los treinta años y se nota. Tiene algunas arrugas; además, demasiado flaca. Pero cuanto mejor así que con la cara planchada por los cirujanos. Espero que aguante un poco más sin transformarse en una muñeca de cera.

    sábado, septiembre 06, 2008

    Beatriz Sarlo. Borges, un escritor en las orillas

    Casi no leo ensayos críticos sobre Borges; probé con este de Sarlo y la primera parte me gustó, luego muchas cosas no las entendí, y el final no me pareció muy profundo.
    Obviamente no estuve a la altura.
    Calificación para aficionados: bueno.

    miércoles, septiembre 03, 2008

    Google chrome

    Probé el browser de google. Hasta que me dí cuenta que sin adblock no es vida. Sigan participando.

    sábado, agosto 30, 2008

    Carlos Gamerro. Las Islas

    Los funcionarios cada tanto organizan cosas como "Campaña Nacional de Promoción de la Lectura y el Plan Nacional de Lectura" nada menos, o ponen carteles que dicen cosas como "Mi libro es más grande que el tuyo. Libros para hombres.", pero nadie cree que sirvan para nada, se hacen porque hay que mover la economía (la propia por sobre todo).

    Un estímulo mucho más eficiente es el transporte público. Obligado a pasar muchos minutos cada día, por un repetido paisaje de río de automóviles, o mucho peor, un conjunto monótono de caras de bragueta, en esas circunstancias, poner la vista en la hoja escrita es entrar en un oasis. Y cuarenta minutos después podemos decir que mientras nuestro cuerpo era transportado unos modestos kilómetros en realidad viajamos mucho más lejos.
    Sea esta introducción buena para explicar como llegué a la página trescientos de Las Islas. Digo que hasta aquí no me gustó.

    Porque la novela está escrita con bronca, en un frenesí furioso, y es desenfrenada. Pero estos atributos no hacen buena literatura en este caso. Cada suceso está forzado hacia la demasía. Es demasiado, dice a cada rato el lector. Entonces se va deformando lo que parece una novela de acción, pasa a otro género, a la sátira quizás; los sucesos se exageran y resulta un poco grotesco todo. Si Felipe Félix se relaciona con una chica, una señora madre en realidad, ¿es necesario que además sus hijas gemelas tengan el síndrome de Down? Después, muchas páginas después resulta que hay una razón buena, pero en ese momento, en la página 300 aparece como una exageración más. Porque hay por todos lados: por más que el viejo Tamerlán sea el epítome del déspota, y sus empleados acepten ser esclavos, no es posible construir una torre de treinta pisos donde todas las paredes sean de vidrio y desde el piso más alto se pueda ver hasta la planta baja. Estos excesos, y otros no menos importantes, le quitan credulidad al lector. Tamerlán es increíblemente malvado, ¿hacía falta que su papá sea carcelero en un campo nazi? Los otros excesos nefastos son los discursos gratuitos. Todos los personajes tienen su discurso para decir, que no aporta más que alargar los capítulos.
    Pero justo en la mitad de la novela aparece un personaje nuevo, el mayor X. Y se pone la cosa mucho más entretenida. Porque por donde pasa el mayor X la novela es perfectamente creíble. Es raro porque este personaje también está en el borde de todo: torturador, violador, casado con una de sus víctimas, enloquecido combatiente en Malvinas, autor de un diario insano, perdido para el resto del mundo, inventor de la leyenda del Tatú cordobés, y así. Gamerro se despacha con todo, no se guarda nada. Pero, ya lo dije, así como por donde pasa la familia Tamerlán la novela es un plomo, por donde pasa el mayor X es atrapante.
    También en la segunda mitad se evoca la guerra de Malvinas, y algunos sucesos están bien narrados, desde la tristeza que da esa guerra de perdedores. Y los combatientes que sobrevivieron también están bien pintados. Los soldados y los oficiales. Todos desbaratados por esos tres meses de frío y muerte. Cuando con sus FAL y sus FAP el grupito de Felipe Félix defiende la casa de la novia porque "vuelven los ingleses", en su locura, ese triunfo contra la banda de los malos, es una recompensa apropiada. Absurda pero victoria al fin. Y si en su fantasía es la revancha, que lo disfruten. ¿Qué culpa les cabe? Pobres soldados.

    Entonces termina el lector en lentos viajes toda la novela, y queda satisfecho.

    La catarsis es la eliminación figurativa de emociones especialmente pena y miedo, a través de la palabra. Este libro parece escrito con urgencia, en un rapto incontenible. Por su edad Carlos Gamerro podría haber combatido en Malvinas, pero no estaba reclutado; la ferocidad de la novela sale entonces de sus dotes de escritor y no de una experiencia personal; es razonable, y lo contrario hubiese sido atractivo pero improbable.

    domingo, agosto 24, 2008

    Enrique Vila-Matas. París no se acaba nunca


    Este libro es una continuación fiel de El mal de Montano ni en trama ni en personajes pero sí en esencia, a saber: agradable charla sobre escritores, libros, novelas, novelistas. Mucho Hemingway, mucho latino. Interesante.
    Un escalón abajo de su obra citada.

    viernes, agosto 22, 2008

    Pedro Mairal. Hoy temprano

    Empezemos por la conclusión: agradable libro de cuentos, la mayoría bastante buenos. La prosa es sencilla. Ni austera ni seca, pero jamás se sale de cauce. Todo lo que pasa se muestra con hechos o diálogos, nada de discursos. Me gusta.

    Hoy temprano
    "Salimos temprano" empieza un chico para relatar el viaje a la casa quinta de los suburbios con su familia. A medida que avanzan pasan los años, y en el mismo viaje se cuenta la historia de la familia y del país; este artificio ─igualar cincuenta kilómetros a cuarenta años─, cortazariano (si se me permite), no interfiere con el agrado que provoca la historia. Y ─tópico de Mairal─ se deja ver una república en decadencia detrás de la pequeña historia.
    En cuatro páginas se apuntan detalles exactos de su generación: desde el Matchbox como juguete selecto, hasta el Mc Donald's como posta de descanso. Vean los coches que aparecen: Peugeot 404, Renault 12, Rural Falcon, Ford Sierra, Taunus, Volkswagen, Escort.
    Muy bueno.

    Amor en Colonia

    También un viaje cortazariano, una pareja adúltera de clase alta se disimula entre la clase media que pasa el fin de semana en Colonia, para terminar siendo el reverso de lo que parecían en el comienzo. Repasa un poco los lugares comunes que se le atribuyen a cada segmento social: desde los muebles heredados del departamento de la Avenida del Libertador, hasta el espejo en forma de corazón con dos nombres tallados, Sandra y Rubén.
    Bueno.

    Amazonia
    Un ejercicio de estilo colombino.

    Y las sabandijas, Capitán, son maldición funesta y puntillosa; que no es de tierras de Dios que las haya tantas y tan crecidas y hostiles. A Fernando de Cobrijas posósele en las espaldas una mariposa que en lo grande y colorida hacía la ilusión de ver que le hubieran crecido al pobre unas alas azules como de ángel.
    Bueno. Muy agradable.

    Los héroes
    Un relato costumbrista, donde dos señores reviven un funesto accidente que tuvieron en su viaje de egresados.
    Poco original; si había una clave oculta para entender algo más no llegué a verla.
    Bueno.

    El nieto del viejo Pintos
    Una historia picaresca. Buena mezcla de lo prosaico y la magia casera. También es una linda evocación del tiempo de los curanderos.
    Muy bueno.

    Los caminos del amor
    Una pareja de cansados esposos lucha por transformar el acto sexual en algo más que un triste ejercicio. En ese intento cada uno por su lado se remontan al tiempo de juventud. Está narrado en forma apretada, con problemas de aliento, en cierta manera como el esfuerzo que están haciendo ellos. Y termina de forma genial. ¡Viva el amor!
    Cuesta un poco leerlo, al menos comparado con los demás porque casi siempre Mairal es un ejemplo de claridad.
    Muy bueno.

    Marcelino López
    La historia de un pobre muchacho que de a poco enloqueció, un peón de campo, un loco manso que terminó mal. El primer cuento de ámbito rural.
    Regular.

    El viaje de la profesora Bellini
    Una pequeña historia de gente sola, típica de ciudad. No tiene ni una sorpresa, es veraz como una foto.
    Regular.

    La vuelta
    Otro buen relato de sociedad, ahora los hijos de la clase alta. Además de la precisión con que esboza los personajes, este cuento termina con un final con una cierta vuelta de tuerca; si no deparó una sorpresa al menos construyó una expectativa.
    Bueno.

    La suplencia
    El primer trabajo de un chico cualquiera. El descubrimiento de varias verdades, no digamos como en el cuento de Borges donde un chico conoce en una noche la mujer, y la muerte (no puedo encontrar ahora en qué libro está, qué cuento es), digamos que en tono menor, de una manera fiel. El asunto es que de la variedad que hay en el mundo, el escritor elige mostrarnos la mediana, o sea, el comportamiento más habitual. Por eso suena tan verídico. En este caso, típica historia de oficina, de laburante del microcentro.
    Es más largo, la historia tiene bastante miga.
    Bueno.

    Cuadros
    Un escritor ciego y su asistente. Walbright y Elizabeth. Son amantes pero no esposos. Es un cuento de horror; porque se ganan la vida dando conferencias, y la mujer abusa de la ceguera del viejo con odio y crueldad.
    Por suerte para el lector Walbright es ciego pero no obtuso, y el cuento tiene un final feliz. Este cuento es de ingleses, y junto con Amazonia, los únicos que no llevan la marca de Argentina; los demás son bien argentinos.
    Muy bueno.

    La virginidad de Karina Durán

    Relato de personajes de clase media, casi una historia de aventuras adolescentes.
    Regular.

    Repaso este apunte y noto que Mairal tiene mucho ojo para encontrar y escribir los detalle de condición social, las diferencias visibles entre las agrupaciones o clases. Vocabulario, vestimenta, comportamientos, lugares comunes. Y no cae en caricaturas creo. Bien por él.

    martes, agosto 19, 2008

    Guillermo Saccomanno. El buen dolor

    Este libro está hecho de retazos, de partes que -breves como son- exculpan al autor de profundizar en sentimientos, paisajes, psicologías. En las primeras 50 páginas termina un relato, y después cuenta como le fue al autor, desde más de un punto de vista.
    Antes que una polifonía parece un recurso de comerciante que necesita estirar el producto, y en definitiva, la novela se diluye en episodios circunstanciales; si fuesen más cercanos entre sí daría la impresión de una obra de la voluntad de punta a punta. A mi me pareció más un rejunte; pero tantos libritos de autores argentinos contemporáneos me dan esta impresión que sospecho una grieta esencial entre los editores actuales y mi gusto personal, ya bastante petrificado por los años.

    lunes, agosto 18, 2008

    Graciela Schvartz. Señales de vida

    Primera parte, la autora recuerda su infancia y adolescencia, hasta los dieciocho años. Segunda parte, cuenta en que andan sus compañeros de escuela treinta años después, y que hizo ella en ese tiempo.
    Escrito en tercera persona intercalado con el monólogo interior del protagonista.
    Es un libro sobre una persona cualquiera, escrito sin ningún atractivo. Entonces, sin personajes ni prosa, no se me ocurre nada a favor.
    Calificación: reprobado.

    Quizás alguien que haya compartido el escenario juvenil de Irene, encuentre placer en reconocer esa época.

    domingo, agosto 17, 2008

    Murió Alexander Solyenitzin

    ElPaís.com tiene una nota titulada nada menos "Cien escritores en español eligen los 100 libros que cambiaron su vida" y me impresiona una ausencia: Alexander Solyenitsin.

    ¿Qué libro cambió su vida? Contesto yo: Archipiélago Gulag.

    jueves, agosto 07, 2008

    Tonino Benacquista. Saga


    Estuve leyendo autores argentinos, y al empezar Saga algunas palabras de la jerga peninsular me incordiaron un poco, pero solo hasta entrar en ritmo.
    Porque enseguida la novela se pone en tema; rápida y superficialmente presenta a los miembros del equipo protagonista -el relator es uno de ellos. Son cuatro, como los evangelistas, como Brigada A, como los jinetes del Apocalipsis; un número ideal para tener variedad y no dispersarse.
    Con prosa ágil, la trama avanza rápido, y los héroes en pocas páginas logran acometer la empresa.
    Se trata de esto, que copio de la contratapa:

    «Hagan lo que les dé la gana, con tal de que salga lo más barato posible». Esas son las instrucciones que una gran cadena de televisión da a un cuarteto de guionistas para escribir una comedia de situación que se emitirá a altas horas de la madrugada. Llegados del borde del abismo, unidos por una tristeza y un deseo de escribir similares, los protagonistas aportan al guión sus fantasmas y anhelos, hasta que los personajes cobran vida. La imaginación, la libertad y, finalmente, el delirio creativo se adueñan de la ficción. El resultado es Saga, un embrollo entre familias vecinas que al principio sólo siguen unos cuantos insomnes y algún desesperado. Sorprendentemente, el audímetro sube y el país entero cae rendido. Sin embargo, el productor decide despedir a los guionistas, quienes, para vengarse, urden una terrible venganza que desencadenará la cólera de todos los telespectadores.

    El encanto de la historia lo da una operación muy vista, innumerables veces, a saber: relata como los más humildes logran conquistar la cima, a fuerza de talento y actitud. En el cine es el momento en que giran las tapas de revistas mostrando al héroe en Hello, en Time, en Rolling Stone: conquistando el mundo, después de haberlo mostrado pobre y esforzado, humillado por los poderosos.
    Esa parte está muy pero muy bien lograda por el autor. Pero es también su límite. De allí, del argumento fácil, no logra pasar. Y a los personajes les pone circunstancias pero no carnadura.
    Hay varios episodios ingeniosos, por ejemplo se hace un rito urbano depositar los televisores rotos o viejos en la vereda del guionista que traicionó a los espectadores. Todas las noches pasan los basureros y levantan las tevés que durante el día vuelven a aparecer. Pero es un apunte agradable, no importa al centro de la novela. En verdad, no tiene centro. Y termina de cualquier manera, con dos páginas donde pone a estos guionistas en la ONU escribiendo la trama que protagonizan las naciones.

    Calificación: agradable best seller. ¿Se entiende el uso de best seller como adjetivo? Bueno, eso.

    miércoles, julio 23, 2008

    Pedro Mairal. Salvatierra

    Estimado lector del blog, ante todo, sepa que si lee un par de comentarios sobre Salvatierra habrá invertido más tiempo del que lleva empezar y terminar este librito.

    Como muchos escritores argentinos jóvenes o al menos no muy mayores, Mairal escribe con destreza, pero a favor suyo resalta brutalmente sobre sus colegas por la ausencia de pedantería, de sermones, de párrafos vacuos ornamentados como reflexiones. Hay algo más que facilidad en su prosa. Es excelente. Tiene la palabra justa en cada instante, y no se excede nunca.
    En cuanto a la novela, el relator es Miguel Salvatierra que trata de sacar del abandono la obra de su padre fallecido: cuatro kilómetros de lienzo al óleo. Sesenta años de pintura. Salvatierra fue un artista inspirado que pintó antes y después de ir a su trabajo en el Correo, y no le importó nunca el destino de su pintura, y tampoco salir de Barrancales, pequeño pueblo a orillas del hermoso río Uruguay. Mientras avanza en esos trámites, el relator reconstruye la historia de la familia, las circunstancias del país se cuelan, y todo transcurre en un paisaje pueblerino, de brillante evocación. Aparece una intriga, porque no se encuentra uno de los rollos pintados. Esa búsqueda llena los últimos capítulos, y provoca lo poco que hay de acción.
    Como se ve, la estructura de la novela es clásica y convencional: una familia, un paisaje, un país (en decadencia), una intriga, protagonistas, personajes secundarios. Hasta la resolución, donde se anudan los hilos sueltos, y hay un epílogo que contiene herencia y herederos, responde al esquema de la gran novela. Todo envuelto en la pintura de Salvatierra, como si el contenido de esas largas telas cifrase la historia del país, los paisajes de Barrancales, y la vida de la familia sin olvidar al propio pintor. Esto reflejo es muy bien llevado por Mairal; cada episodio y cada personaje resulta revelado en la pintura, en otra dimensión, artística desde ya, pero también más verdadera, más exacta. Así, el recuerdo de la hermana ahogada vive en el óleo con más presencia que en la memoria de Miguel, inevitablemente desgastada.
    Y ahora, un defecto: ¡es muy corta! No porque tenga pocas páginas sino porque todo está resumido. No como una novela japonesa, donde se hace literatura de indicios. El estilo de Mairal es convencional, pero todos y cada uno de los temas que desarrolla en realidad no los desarrolla sino que los despacha en brevísimos capítulos. Un crítico dijo que es Un clásico aguado; no diría yo exactamente eso, más que desleído es ligero. El autor escribe con precisión, atrapa al lector y zas, pasó a otro tema. Una escritura de mariposa: un suspiro y me voy. No es disperso pero parece porque avanza muy rápido.

    Calificación: muy buena, nos deja con ganas de más.

    viernes, julio 18, 2008

    Reginald en Rusia

    Todo está mal con nuestro sistema de gobierno ─continuó plácidamente la princesa─. Los burócratas piensan solo en sus bolsillos, y el pueblo es explotado y saqueado en todo sentido, y todo está mal administrado.
    ─Entre nosotros ─dijo Reginald─, un gabinete es usualmente considerado depravado e inútil más allá de los límites de la concepción humana, para el momento en que ha estado en funciones alrededor de cuatro años.
    Saki

    martes, julio 08, 2008

    Dai Sijie. Balzac y la joven costurera china

    Desconozco de la China hasta la cantidad de mi ignorancia. No obstante me parece dudoso que haya chinos que en 1971 actuen en su vida, sin desviación alguna, como personajes de una película de Hollywood. Entonces, paso de la página tres pensando que el autor tendrá que remar mucho para devolverme la credulidad.

    Y la novelita sigue, decididamente mala. Dos jóvenes de la ciudad haciendo reeducación entre los campesinos serían los protagonistas, y la hija de un sastre también, digo, serían -potencialmente- porque no llegan a ser personajes de nada.
    Hay algo parecido a una trama (en el final la costurerita da el mal paso y los abandona) pero todos los episodios son absurdos, irreales bajo cualquier criterio. Todo lo que pasa es disparatado, gratuito. Los personajes son absurdos. ¿Ya lo dije, no? Quiero ser más concreto: todo es falso, en esencia y en circunstancias. Ni un renglón es verosímil. Ni clichés tiene.
    Huyan de Dai Sijie, falso chino.
    Lean estos excelentes libros, que también son sobre campos de concentración: Un día en la vida Iván Denisovitch, y El imperio del sol.

    sábado, julio 05, 2008

    Carson McCullers. Frankie y la boda


    Frankie tiene 12 años, no tiene madre y su hermano va a casarse. Frankie está por dejar de ser Frankie, y será Frances Jasmine Addams. Esto, tan breve y tan intenso, pasa en un pueblo del sur, cuando está EEUU por entrar a la guerra. Todavía optimistas, inocentes.

    La novela es muy corta, son los días de Frankie que está rompiendo el capullo, abre las alas, y no tiene paz. Lo de siempre, la pubertad.

    Me gustó, aunque el tema mujercitas no me interese de por sí. Más me atrajeron los acompañantes, la negra Berenice, el pequeño Henry.

    domingo, junio 29, 2008

    Cormac McCarthy. Meridiano de sangre

    En el campo, al comentar el estado de los caminos, es común decir "está golpeado". Claro que el camino estará desparejo, lleno de pozos o zanjas, pero nadie lo golpeó hasta dejarlo así. Los golpeados son los transeúntes que por allí les toque pasar, o las carretas, las calesas, los sulkis, los coches, nunca el propio camino. Esa expresión es una hipálage. De la prosa de McCarthy me surge decir, está golpeada. Porque no fluye ni discurre, ni se desliza en paz. Va el lector a los tumbos. Entonces, si el camino no está bueno, importa saber por donde nos lleva. Y Meridiano de sangre (btw, hermoso título) nos pasea por un paisaje feroz, donde el hombre es el lobo del hombre, donde no hay nada que decir y los discursos son decoraciones que algunos (el juez Holden, por ejemplo) le dan a su persona, pero no tienen relación con los sucesos. También en nuestras vidas primero están los hechos, después las justificaciones. Aquí hay solo hechos. Así, tanto vale ganarse el pan domando caballos como matando mexicanos. Que los apaches después de masacrar un poblado decoren con las cabezas de los bebés un arbusto solitario, colgando cada una de ellas por la quijada para que queden las bocas abiertas, no los hace buenos ni malos. Cada cabellera india sigue valiendo lo mismo, y por eso la banda de Glanton recorre el desierto despenando indios: por las monedas que pueda cobrar. Copio un impresionante ataque comanche.

    Una legión de horribles, cientos de ellos, medio desnudos o ataviados con trajes áticos o bíblicos o de un vestuario de pesadilla, con pieles de animales y con sedas y trozos de uniforme que aún tenían rastros de la sangre de sus anteriores dueños, capas de dragones asesinados, casacas del cuerpo de caballería con galones y alamares, uno con sombrero de copa y uno con un paraguas y uno más con medias blancas y un velo de novia sucio de sangre y varios con tocados de plumas de grulla o cascos de cuero en verde que lucían cornamentas de toro o de búfalo y uno con una levita puesta del revés y aparte de eso desnudo y uno con una armadura de conquistador español, muy mellados el peto y las hombreras por antiguos golpes de maza o sable hechos en otro país por hombres cuyos huesos eran ya puro polvo, y muchos con trenzas empalmadas con pelo de otras bestias y arrastrando por el suelo y las orejas y colas de sus caballos adornadas con pedazos de tela de vistosos colores y uno que montaba un caballo con la cabeza totalmente pintada de escarlata y todos los jinetes grotescos y chillones con la cara embadurnada como un grupo de payasos a caballo, cómicos y letales, aullando en una lengua bárbara y lanzándose sobre ellos como una horda venida de un infierno más terrible aún que la tierra de azufre de cristiana creencia, dando alaridos y envueltos en humo como seres vaporosos de las regiones incognoscibles donde el ojo se extravía y el labio vibra y babea. Oh Dios, dijo el sargento.
    Sobre el traductor: En el primer párrafo en el medio del pecho nos atesta un par de leísmos, pero es un golpe que se puede superar, aunque cuesta:
    La bebida le puede, cita a poetas cuyos nombres se han perdido para siempre. el niño le observa acuclillado junto al fuego.
    En la página 111 conjuga mal:
    [...] un número que Toadvine vería primero en una casa de baños de Chihuahua y después cuando rajaría el torso de un hombre colgado [...]
    En resumen, una gran novela de acción (o de violencia). Además de la sucesión pura, hay quizás una línea conductora, que sería la oposición entre el chaval y el juez, que además son los que cierran el libro, pero el final tiene un tono diluido, un poco gris. Lo que da más fuerza a la moraleja: no hay verdad fuera de la acción. Las explicaciones están hechas de palabras, o sea de aire, y se van en el viento. Acá un comentario más extenso, de Diego Zuñiga, desde Chile.

    jueves, junio 26, 2008

    Stephen Vizinczey. En brazos de la mujer madura


    De alguna manera en el imaginario popular Europa del este es una cuna de talentos, de artistas finos y originales; nada de esforzados trabajadores ni de perseverantes estudiosos. Nada de discípulos del mercado.
    Este prejuicio se cae a pedazos después de leer esta elogiada novela. Es un libro insoportablemente común. Común y malo. Superficial recuento de anécdotas. Cero erotismo. Ni un personaje, ni el relator siquiera llegan a formarse; hacen algunas cosas pero no se sabe como son ellos.

    Un párrafo típico. Donde el relator se separa de la que hasta el momento era la mujer que más había amado. A mi entender, pobrísimo.


    A los pocos días, Nusi y yo tuvimos una fuerte discusión. Me acusó de estar cansado de ella, y yo aduje que la amaba tanto como siempre, que el único problema que teníamos era su suspicacia. Pero no se dejó convencer y al fin reconocí que tenía razón y le propuse terminar.


    Es un libro que se liquida en unas horas y creo que el editor sabía de que se trataba, vean que novelas promociona en la solapa:

    lunes, junio 23, 2008

    Pasa esto

    A veces, los comentaristas insultan al dueño del blog porque disienten con su juicio. Pero siempre el disenso es en este sentido: el crítico dice que X no le gustó, luego el comentarista (que probablemente admira a X) se las agarra con el crítico.
    Cuando el crítico dice que le gusta Z nunca he visto a los comentaristas levantarse en armas contra el crítico (por más que aborrezcan a Z). ¿Cómo sé que odian a Z? Porque hay gustos para todos, X y Z, distantes o parecidos, van a tener admiradores y detractores. Bueno, si nadie los conoce no, hablemos de autores mas o menos conocidos.

    Los que quieren a X, saltan como leche hervida cuando lo desmerecen.
    Los que odian a Z, dejan en paz a los pobres infelices que lo admiran.

    domingo, junio 22, 2008

    Están majaretas [un exabrupto político]

    El amigo Palimp nos pone en autos.

    En España se aprobó una ley [el mal llamado Canon digital] que desafía la lógica cartesiana de punta a punta; de su aplicación, por año, cien millones de euros pasarán de los consumidores de ciertos productos, a un grupito de organizaciones, las que -obviamente- estaban atrás de la aprobación de esta ley. No son bobos esa gente.
    Ahora bien, es para pensar, el camino que hay entre el que vota y lo que luego hace el elegido con ese voto, no?

    Acá en Argentina se piensa parecido, que la libertad y la justicia serían concesiones del estado al pueblo, no el estado una organizacion creada para organizar la sociedad y que nada tiene que decir sobre la justicia y la libertad, ambos derechos propios de las personas. Pero bueno, acá somos los herederos de Mussolini; pensaba yo que España era un país más liberal.

    Otra derivación: después de entender esta barbaridad que han hecho los legisladores, ¿no te dan ganas de revisar un poco todas las leyes? ¿Cuántos buzones de este estilo habrán aprobado?

    sábado, junio 21, 2008

    Enrique Vila-Matas. El mal de Montano




    Por algún motivo que no recuerdo, Vila-Matas estaba exento de mis simpatías literarias. Y desde la solapa, me mira, afectado y mefistofélico, como un Christopher Lee petiso y gordo, mal peinado, muy mal peinado por Dios.




    El mal de Montano, premio Herralde, es una novela poco común. El relator es un escritor que escribe su diario, y escribe diarios ficticios que tratan de los escritores que escriben diarios, porque las novelas ya no se le dan. Y todos estos escritores están enfermos de literatura, un mal que consiste en ver a través del cristal o del espejo de la letra escrita. Montano no puede dar un paso sin relacionarlo con un autor o con un libro; no puede dar una respuesta ni hacer una reflexión sin tamizarla de literatura. Y así, con muy poco movimiento, con apenas dos o tres personajes (pero bien hechos), y multitud innumerable de referencias literarias Vila-Matas completa una novela extraordinaria, sin trama importante más allá de la confusión -típica- que se produce cuando al pasar de capítulo el relato pasa del personaje al autor que acaba de escribir ese capítulo; mecanismo francamente popular a esta altura.

    Entonces, muchas páginas llenas, repletas, colmadas, rebosantes de referencias librescas, conforman este libro.

    El relato es muy ameno, la prosa es muy agradable. Por sobre todo es grata al oído. Leer este libro es darse una panzada.

    Lo disfruté mucho.

    Enrique Vila-Matas, entérate: tienes un admirador más; un converso nada menos.

    martes, junio 10, 2008

    Marte rojo

    Este blog felicita a la NASA, a todos los ingenieros del mundo, y a los gobiernos que la financian. Y a los científicos también los felicitamos. Y a las universidades, y a los maestros que allí enseñan.

    Estamos viviendo una época extraordinaria.

    martes, junio 03, 2008

    Rubem Fonseca. El cobrador

    Otra vez Fonseca en este blog, sin que me haya anonadado, hasta ahora me gusta lo suficiente como para aceptar cualquier libro suyo en la pila. Este es un libro de cuentos, publicado en 1979.
    Este libro tiene un mensaje: el horror. La vida está llena de cosas horribles. Con o sin remedio, pero por doquiera levantes la vista, un espantajo puede surgir. La vida no es Disney, sepánlo todos. Este es el mensaje de Fonseca.
    En cuanto al contenido, en general, son cortos relatos de violencia, sin antecedentes, sin personajes, sin explicaciones.


    Pierrot de la caverna

    Un escritor lleva colgado del cuello una grabadora, no tiene ganas de poner en papel lo que tiene que decir. Y mientras avanza el cuento, se mezcla lo que queda en la máquina, lo que escribe, lo que no escribe. Este esquema del relator escritor que no puede escribir sin dudas se parece mucho a Diario de un Libertino, del 2005. Y no está mal, que haga mejores novelas con ideas y personajes ya publicados, más si son de él. Y si son de otros también.
    Sigo; el escritor relator es un libertino con tendencias paidófilas, y el relato cobra acción cuando tiene que resolver un problema bien concreto que tiene su novia.

    Sofía me preguntó si me casaría con ella cuando cumpliera los dieciocho. Faltaban seis años.
    Está preñada, digámoslo ya. Y el cuento deja de especular con lectores y escritores, para transformarse en el relato del aborto en una clínica de Botafogo.
    Muy bueno, y me gustó.

    "H.M.S. Cormorant" en Paranaguá
    De nuevo un escritor que duda sobre quién es él. Libros, papeles, un poeta invitado a recitar. El espectro de Byron rondando.
    Un poco confuso, y no me gustó.

    El juego del muerto
    Un cuento corto que empieza con amigos jugando y sin demasiada explicación se transforma en una historia de violencia y de odio. De nuevo una chica de doce años, ahora asesinada.
    Regular.

    Encuentro en el Amazonas
    Policial del subgénero "negro" que respeta los tópicos correspondientes. Una persecución por encargo, no sabemos por qué, ni para qué (claro, se sopecha que para cometer un crimen). El perseguidor sigue el rastro tratando de no llamar la atención, pese a lo cual tiene una cantidad de encuentros sexuales incompatible con el anonimato.
    Bueno, en su género. Con bastante color local. Por esos años yo viajé también en barcos parecidos, cada uno con su hamaca, su "red", haciendo de camarote, armario y litera. Lindo viaje.

    Camino de Asunción
    Un combate, descripto desde los detalles que le dan veracidad (como recomendaba Borges).
    Bueno, demasiado breve.

    Mandrake
    Un policial clásico. Investigador privado, policías honestos, un magnate corrupto con una hija hermosísima. El detective y su novia juegan al ajedrez en alto nivel; esto sí que es poco común. En cuanto a la trama -correcta- es de serie americana.
    Se pelean el detective y su novia.
    Berta tiró las piezas por el suelo. Era una mujer impulsiva.
    ¿Quién es esa mujer? Aborté, tuve un aborto tuyo, tengo derecho a saberlo.
    Es la hija de un cliente.
    ¿Cuántos años tiene? ¿Cómo yo? ¿O es que ya estás bajando? ¿Dieciséis? ¿Doce?
    Tu edad.

    Mandrake habla con su amigo policía.
    !Ah, León, estoy enamorado!
    Bueno, siempre lo estás. Berta es una buena chica.
    Pero es que es otra. La hija del senador Cavalcante Méier.
    Amigo, parece que quieres tirarte a todas las mujeres del mundo...
    Es verdad.
    Era verdad. Tengo un alma de sultán de las mil y una noches. De niño me enamoraba y pasaba las noches llorando de amor. Por lo menos una vez al mes. Ya de adolescente, empecé a dedicar mi vida a trincarme mujeres. Las hijas de mis amigos, las mujeres de mis amigos, las conocidas, lo que fuera, sólo a mi madre la dejé aparte.

    Bueno. Me gustó.

    Crónica de sucesos
    Tres episodios policiales. No llegan a ser cuentos, son relatos nomás.
    Buenos.

    Once de Mayo
    Es el relato de un viejito internado en una residencia de ancianos. Todos abandonados o sin familia, destinados a la muerte pronta, faltos de cuidados. Pero el viejito quiere amotinar la residencia. En el momento crítico se duerme, como se duermen los ancianos, sin poder resistirlo. Es triste. Y sórdido.
    Bueno.

    Comida en la sierra el domingo de carnaval
    Un joven va a conocer la familia de su novia, que resulta vivir en la mansión de su infancia, de donde se tuvieron que marchar cuando cayeron en la pobreza.
    Lleva a la novia a los yuyos y la viola. Se retira llorando sin entender por que.
    Bueno.

    El cobrador
    Decide que el mundo le debe, y que está harto de pagar, que quiere cobrar. Y pasa a la acción matando, violando. "El loco de la Magnum" según la policía. Hasta aquí una historia de violencia, luego se junta con una hermosa chica con plata, y juntos van a pasar del asesinato individual al terrorismo. Este paso es una falla porque un loco es creíble, pero que una nena mimada por la suerte lo acompañe no está bien. Porque no es un loco lindo, es un resentido feo.
    Bueno.

    jueves, mayo 22, 2008

    Carson McCullers. El corazón es un cazador solitario


    Examina durante un año a cinco o seis personajes, los más interesantes de la ciudad; un año importante para cada uno de ellos, durante el cual se relacionan haciendo eje en Singer, un sordomudo que sabe hablar pero prefiere callar y sonreír.
    Personajes
    Mick, una niña entrando en la pubertad.
    Singer, sordomudo, cuyo mejor amigo es internado (porque está un poco loco).
    Biff, el dueño del bar que no cierra ni de noche ni de día (su mujer muere este año).
    El doctor Copeland, negro marxista, médico enfermo de cáncer.
    Jack, anarquista o comunista, borracho.
    La familia de Mick, la familia de Copeland; uno de sus hijos se llama Karl, la otra Portia -destinada por su padre a iluminar el mundo, pero trabaja de sirvienta con la numerosa familia de Mick, que por su parte gambetea la pobreza -sin éxito (esto siempre es patético).

    Todo el tono de la novela es tranquilo, con la mezcla justa de acciones y reflexiones. Que así es como se crean los grandes personajes de la literatura: como la suma de los actos que el novelista nos deja ver, y algunas de las cosillas que le pasan por la cabeza.
    Es una novela triste; de todos los episodios que día a día suceden para cualquiera, estas historias toman los menos felices (supongo que es más fácil hacer literatura con las desgracias, que con la felicidad).

    Lo mejor: la relación de Mick con la música. Emocionante.

    Recomendación: muy bueno.
    Llegué a este libro leyendo esta reseña. De algo sirve la blogocosa.

    Lila Carson Smith era el nombre de nacimiento de McCullers, y publicó esta novela a los veinticuatro años.

    viernes, mayo 16, 2008

    Bien dicho

    El otro día, ordenando libros, encontré Los miserables. Qué maravilla, cuánto he disfrutado con esa novela. ¿Por qué un ser humano querría leer a Ruiz Zafón, o una novela mía, pudiendo leer a Victor Hugo?
    A mí no me entra en la cabeza.

    Rafael Reig

    lunes, mayo 12, 2008

    Andrea Camilleri. El miedo de Montalbano

    Tres relatos largos y tres cortos protagonizados por el comisario Montalbano conforman este libro. No son grandes casos y lo mejor está en algunos personajes habituales, Cantarella, Livia.
    Sin ser imperdible, mucho mejor que cualquier caso de Wallander, o de Pepe Carvalho, o de Isidro Parodi, sea esto dicho con ánimo de polemizar.