lunes, noviembre 05, 2007

Guillermo Martínez. Infierno grande


En la reedición de 1999 -Ediciones Destino, Colección Áncora y Delfín- el autor corrigió "una multitud de detalles" y en sus propias palabras, "el libro, ahora, es sutilmente otro."
Veamos las diferencias, con respecto a la edición de 1989, Omnibus, Editorial Legasa.
De 22 dedicatorias, persisten 3: a mis padres, a Liliana Heker. ¿Cómo se habrán sentido quienes perdieron ese obsequio? por ejemplo, "a mis hermanos: Pablo, Patricia y Nora". ¿No lo merecían tanto quizás? Mejor pensemos que quiso presentar un libro más despejado.

En general, los cambios me parecieron para bien. Pero solo en un cuento apreciables; la mayoría, imperceptibles, para usar un adjetivo caro al autor.

Para Infierno grande, y Brindis con Witold, no encontré cambios.


Baile en el Marcone

tenía sobre todo unas tetas bárbaras.tenía sobre todo unas tetas impresionantes.



La víctima



acomodaba sus bolsos en el ómnibus.acomodaba sus bolsos en las gavetas del ómnibus.
Era tan fácil castigarla: lo nuestro no puede seguir.Lo nuestro no puede seguir.
Pero el no quería castigarla: Susana era lo único en su vida que había logrado poner a salvo.Pero Susana era lo único en su vida que había logrado poner a salvo.
Ella no podía haber dejado de quererlo.
Había sentido que la ignorancia de ella lo avergonzaba.Había sentido la impaciencia secreta de siempre.
de la colección Robin Hood y de las historias de su infancia; trató de hacerle ver lo módica que resultaba su vida diaria, que pequeño era el mundo en que se desenvolvían en comparación con la variedad inagotable de épocas y escenarios, con la infinita diversidad de universos y personajes de la literatura.de la colección Robin Hood de su infancia y los libros que había descubierto en la adolescencia.
Él empezó a sentir esa impacienciaÉl empezó a sentir esa irritación
Aún quedaba algo más; algo inconfesable.Aún quedaba algo más.
Pronto le resultó simpático el desdichado Peter.Pronto le resultó agradable el desdichado Peter.
una especie de cólera drástica,una clase de cólera drástica,
Chejov tenía razón, pensó Roberto, esto es lo que diferencia a la literatura de la realidad:¿No era exactamente eso, según Chejov, lo que diferenciaba a la literatura de la realidad?
solo había en el cielo una última claridad indefensa.solo había en el cielo esa última claridad indefensa antes de la noche.
¿A quién?, ¿a quién?, se preguntaba¿A quién?,se preguntaba
!Eso era! Si había asesinosEso era: si había asesinos
Ya sabía que ella no podía haber dejado de quererla.


El recuperatorio


Yo era (aún soy) algo tímido,Yo era ─soy─ algo tímido,
Adquiría una elocuencia inusitadaAdquiría una elocuencia imprevista
aquella muchacha me conmovíaaquella chica me conmovía
la muchacha no entregó su examen.ella no entregó su examen.
Estudiás bien el teorema de completitud y te presentás al primer turno, ¿sí?
Asintió con un gesto y pude ver, antes de bajar, que volvía a mirar por la ventanilla.
No supe más de esa muchacha.
Estudiás bien el teorema de Rice y te presentás al primer turno, ¿sí?
Asintió con un gesto y pude ver, antes de bajar, que volvía a mirar de esa forma ausente por la ventanilla.
De esa chica no supe más nada.


Deleites y sobresaltos de la sombreridad



que había de particular en esa muchacha,que había de particular en esachica,
que a duras penas se mantenía en equilibrio.que milagrosamente se mantenía en equilibrio.
me iba empujando hacia la muchacha.me iba empujando hacia la chica.
─la escuché decir de pronto.─la escuché decir.
los rasgos de esa muchachalos rasgos de esa chica
por ese sombrerito inexplicablepor ese sombrerito intrigante



Billete de mil



Wilde-Berazategui-EzpeletaWilde-Don Bosco-Bernal
caras aplastadas, el consabido cansancio de los ojos.caras aplastadas.
Trató de no acordarse que día era, trató de olvidar que era seis, seis de diciembre. Tarde. Nunca le habían gustado las fechas,Miró el reloj de la estación, tratando de no ver que día era: nunca le habían gustado las fechas,
Nací en el dieciséis,Nací en el diecinueve,
mejor olvidar que era seis,mejor olvidar que era seis de diciembre,
terminaría con agradecimientos, pero ellos esperaban más,terminaría en agradecimientos, él, que no quería agradecer nada, pero ellos esperaban más,
Don Pascual, pobre viejo, y seguir siendo jóvenes.Don Pascual, pobre viejo.
Pascual desvió la vista, se había acabado el espectáculo.Se había acabado el espectáculo.
preguntarse por qué, por qué el zapato sobre el billete. Le habían enseñado hace mucho, de pibe, a no hacerse preguntas.preguntarse por qué. Había aprendido hace mucho a no hacerse preguntas.
Bastaba decirle a la maestra quien se hacía la rata y ábrete frasco.Bastaba decir nombres a la maestra y ábrete frasco.
Por qué no se lo pedirá también a los demás,Por qué no lo pedía también a los demás,
te toman para el churrete,te toman de punto,
Y había aprendido a decir sí. Era fácil: símicabo, símisargento, síjuro.
de pronto el hiriente chirrido de los frenosde pronto el chirrido hiriente de los frenos
Algo se desmoronó dentro suyo. Ellos sabían. Ellos sabían.
Pensar en otra cosa, eso, contar los postes del teléfono, por ejemplo, un poste, dos postes, o mirar la nube, por qué no mirar la nubecita, no, mejor seguir contando postes, cuatro postes, cinco postes.
a ser un jubilado.a ser un jubilado inofensivo.
Escuchó de pronto el ruido secoEscuchó el ruido seco


Un examen muy difícil



al principio siempre les parece difícil el examen. al principio el examen siempre les parece difícil.
Es curioso, yo no soy, nunca fuí,Es curioso, yo nunca fuí
muchas veces en el medio de una explicación, en el medio de una explicación,
siguen gritando, encantados, entre risassiguen gritando, entre risas
una muchacha judía de pelo largouna chica judía de pelo largo
Dulce muchacha, me espera Querida muchacha, me espera
esa manera famélica de mirarme, no a mí, solo a mis manos.esa manera famélica de mirar solo mis manos.
Siento de pronto una violenta necesidadSiento una aguda necesidad
un dulce arco de alivioun prolongado arco de alivio
Pero mi vista se aclara de pronto; Pero mis ojos reparan en algo.
Me levanto de un tirón los pantalones.Me levanto de un tirón el cierre.
Los voy a aplazar a todos. Pero... algo ocurre, escucho al doblar el pasillo un tumulto atroz. Y parece provenir Abro la puerta del baño y escucho, al subir la escalera, un tumulto atroz. Parece provenir
es mi querida alumna; es mi alumna dilecta;
los bailes, el comedor, las competencias deportivas... las competencias deportivas, el comedor, los bailes...
me susurra ella de pronto, inclinándose sobre mí aún más profundamente y por un momento me parece que sus pechos saltarán por fin a mis rodillas.me susurra ella inclinándose hacia mí aún mas pronunciadamente y por un momento me parece que los veré saltar por fin a mis rodillas.
su trasero, aunque un poco pequeño,su trasero, pequeño y apretado,
Hundo de lleno mi mano Extiendo de lleno mi mano
¡Y te comés las uñas! ¡Te comés las uñas!
cerrándosela blusa con violenciacerrándose con violencia la blusa
El viento reaviva en mi pantalón la vergüenza de la mancha.El viento reaviva en el pantalón la vergüenza de mi mancha.
en los supermercados, arriba de los colectivos. arriba de los colectivos, en los supermercados.


La timidez invencible del profesor Pipkin

el sueldo íntegro gastado en el traje nuevo.el sueldo íntegro que gastó en el traje nuevo.
un Círculo de Educadores Sarmientinosun círculo de educadores
su voz ha sonado balbuceantesu voz sonó balbuceante
grita la muchacha grita la chica
mira de nuevo a la muchacha mira de nuevo a la chica
El nunca tuvo una mujer así, nunca tendrá una mujer así. El nunca tuvo, nunca tendrá, una mujer así.
limpia la navaja con cuidado limpia la hoja con cuidado
dice de pronto y se sonríe dice con fijeza y se sonríe



Esa cuestión de orificios

Recuerdo claramente la primera noche que los escuché. Fue, también, la primera vez La primera noche que los escuché fue, también, la primera vez
Tardé apenas un instante Tardé todavía un instante
Ya no se escuchaba ningún sonido No se escuchaba ya ningún sonido
o esa manera leve de apartarse el pelo de la cara. o la manera de apartarse cada tanto el pelo de la cara.
si ella alzaba la vista si ella alzaba los ojos
Recién cuando escuché el desplomarse de la persiana volví a dormirme. Recién volví a dormirme cuando escuché el desplomarse de la persiana.
No fue así. Cada vez se hizo peor. No fue así.
mi seriedad provinciana y las lagunas de mi formación, las lagunas de mi formación y mi seriedad provinciana,
Sé que lo que voy a decir suena repugnante, es repugnante, pero quiero contar las cosas Quiero contar las cosas
que estuvieran siempre subidas las persianas aquellas. que dejara siempre algo subidas las persianas.
Me quedé, en fin, despierto.Me quedé, en fin, a esperar.
Entonces empezó a suceder. Empecé a oírla.
Y escuché los gritosY los gritos
Para decirlo de una vez por todas: Para decirlo del modo más simple:
me dejaba consternado, con la sangre ferozmente revuelta.me dejaba consternado.
un día, sorpresivamente, un día, inesperadamente,
por alguna perversa razón, por una razón inexplicable,
Unicamente hubo esto, Sólo hubo esto,
Todo esto me decía y sin embargo no conseguía borrar el fogonazo de esas manos hambientas.Todo esto me decía, pero no conseguía borrar la imagen de esas manos.
Yo había sabido, lo había sabido desde el principio; Yo lo había sabido, desde el principio;
algo impredecible y sin embargo inminente.algo impredecible, pero inminente.
sonó cuando terminaba de apilar los libros. sonó cuando terminaba de limpiar de papeles la mesa.
Al tercer día volví a escuchar Al tercer o cuarto día volví a escuchar

3 comentarios:

  1. "Muchacha" es una palabra impuesta, pese a Spinetta. Aún "chica" corre ese riesgo, aunque es mejor. La verdad es que entre nosotros no hay una palabra clara para designar a una mujer entre los 15 y los 25, digamos.

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  2. ¿impuesta, en el sentido de extraña? Coincido.

    Pero no hay que olvidar que Martínez es criado en Bahía Blanca, y en el interior -yo viví algunos años por ahí- la palabra muchacho es de uso inmediato para joven de más de 18. Creo que cambió a "chica" porque su propio oído después unos años en BA también cambió.

    ¡¡Muchas gracias por comentar y leer!!

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  3. "una clase de cólera" es peor que "una especie de cólera", qué suerte de pésimo cambio!!

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