lunes, octubre 15, 2007

David Toscana. Duelo por Miguel Pruneda

Anda uno por la vida con el oído atento a las recomendaciones, buscando pistas ciertas para encontrar buena literatura. Es bastante fácil encontrar recomendadores, todo el mundo tiene opinión formada sobre lo que sea incluyendo también libros y autores. Entonces hay que filtrar al recomendador, por ejemplo -y me voy a un extremo- cuando dice "no lo pude soltar hasta terminar, lo leí en dos semanas" listoooo, a otra cosa mariposa. La pista más cierta la da quien recomienda algo que me gustó y por las mismas razones, entonces posiblemente valga la pena seguirlo. También existe el criterio de autoridad, por ejemplo Fogwill recomendó como autor nuevo a David Toscana, entonces me animé a sacar este libro de la biblioteca.

Pero no hubo suerte. Hubo decepción. La novela insinúa y no concreta. Los personajes no son más que sus acciones. La trama se excede de sucesos casi inverosímiles; entiendo que esto no debe ser un obstáculo, pero todo suma (resta en este caso).

Si el protagonista vivió 30 años en la oficina, resulta raro que se revele tan exótico en este momento. Justo cuando el vecino decide embalsamar a otro vecino muerto de viejo; y justo quien debe escribir el discurso homenaje en la oficina trae a su novia para que se entregue al flirt. Y justo -también a Miguel Pruneda- se le da por investigar la desaparición de una niña (de hace 30 años); y también se ponen a develar la caída de un avión en el cerro.
Demasiadas cosas, todas sin mucho desarrollo y cuyo inicio es confuso o enigmático. Y luego todos, pero todos, los personajes (supuestamente mediocres burgueses todos) se ponen a representar escenas que podría relatar Cortázar para sus personajes parisinos, pero que no caen bien en el Monterrey que describe Toscana.
Los recuerdos de su niñez -al comienzo del libro- están muy bien narrados, y prometen lo que después no se cumple.

La prosa tiene un estilo propio. El tema es el hombre que cierra una etapa y no ha hecho nada memorable, y está apenado. Todo el libro está surcado de muerte: cadáveres, huesos, cementerios. En México la muerte es un asunto popular, ¿no? Hay una calle Degollado, otra Matamoros.

Dejadlo pasar, digo yo. Acá lo elogian de punta a punta.

4 comentarios:

  1. Hombre, es que tú eres muy exigente :)

    De momento pasaremos del autor.

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  2. Supongo que leyó muy mal el libro... ¡Pensar que Pruneda es un burgués! No estaría mal que lo volviera a leer. Los recuerdos de la infancia sí se concretan, justo en el punto central de la novela. Vamos, no es una obra maestra de la literatura mexicana, pero tampoco es fácil estar de acuerdo con su percepción.

    Saludos

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  3. Quizás no compartimos el significado de "burgués". Aunque pobre, si Pruneda trabaja en una oficina y vive en un edificio, para mí está bien categorizado.
    Gracias por el aporte.

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  4. coincido con itocuaz,tu critica es buena, pero pienso que solo te enfocaste en criticar el libro y no en disfrutar la fluidez de la imaginacion volatil de Toscana, para mi ese libro es esplendido.

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