martes, octubre 30, 2007

You Kill Me

Amigos, prestadme oídos. No dejen pasar esta película. Téa Leoni, excelente. Pero la música y Ben Kingsley, superiores, geniales, extraordinarios; todos los premios para ellos.

viernes, octubre 26, 2007

apuntes sobre el blog

post totalmente off topic


Alexis Dziena es una actriz no muy popular por ahora. Actuó en Flores rotas; yo puse en este blog una foto de ella y en el tag de la imagen, en el alt puse su nombre y apellido; no la nombro más que ahí. Bueno, es una de las fuentes frecuentes de visitantes de este sitio.

Uno abre un blog no sabe para que, pero a veces le encuentra una razón de ser; otras veces lee por ahi como atraer visitantes; otras veces lee que hay centrarse, ofrecer contenido, y el público llega. Pero la verdad, no tengo idea de hacia adonde marcha el blog, ni para qué.

Es grande la popularidad del cine. Por eso parece inevitable al comentar cualquier libro mencionar las versiones que tuvo o tendrá en la pantalla; esa costumbre no me place, pero la he repetido.

Estoy por comentar un libro que se llama Los chicos desaparecen, donde las criaturas se desvanecen, en el aire, sin rastros, como Madeleine McCann desapareció. Se está filmando una versión platense, también. Ver noticia

lunes, octubre 15, 2007

David Toscana. Duelo por Miguel Pruneda

Anda uno por la vida con el oído atento a las recomendaciones, buscando pistas ciertas para encontrar buena literatura. Es bastante fácil encontrar recomendadores, todo el mundo tiene opinión formada sobre lo que sea incluyendo también libros y autores. Entonces hay que filtrar al recomendador, por ejemplo -y me voy a un extremo- cuando dice "no lo pude soltar hasta terminar, lo leí en dos semanas" listoooo, a otra cosa mariposa. La pista más cierta la da quien recomienda algo que me gustó y por las mismas razones, entonces posiblemente valga la pena seguirlo. También existe el criterio de autoridad, por ejemplo Fogwill recomendó como autor nuevo a David Toscana, entonces me animé a sacar este libro de la biblioteca.

Pero no hubo suerte. Hubo decepción. La novela insinúa y no concreta. Los personajes no son más que sus acciones. La trama se excede de sucesos casi inverosímiles; entiendo que esto no debe ser un obstáculo, pero todo suma (resta en este caso).

Si el protagonista vivió 30 años en la oficina, resulta raro que se revele tan exótico en este momento. Justo cuando el vecino decide embalsamar a otro vecino muerto de viejo; y justo quien debe escribir el discurso homenaje en la oficina trae a su novia para que se entregue al flirt. Y justo -también a Miguel Pruneda- se le da por investigar la desaparición de una niña (de hace 30 años); y también se ponen a develar la caída de un avión en el cerro.
Demasiadas cosas, todas sin mucho desarrollo y cuyo inicio es confuso o enigmático. Y luego todos, pero todos, los personajes (supuestamente mediocres burgueses todos) se ponen a representar escenas que podría relatar Cortázar para sus personajes parisinos, pero que no caen bien en el Monterrey que describe Toscana.
Los recuerdos de su niñez -al comienzo del libro- están muy bien narrados, y prometen lo que después no se cumple.

La prosa tiene un estilo propio. El tema es el hombre que cierra una etapa y no ha hecho nada memorable, y está apenado. Todo el libro está surcado de muerte: cadáveres, huesos, cementerios. En México la muerte es un asunto popular, ¿no? Hay una calle Degollado, otra Matamoros.

Dejadlo pasar, digo yo. Acá lo elogian de punta a punta.

sábado, octubre 13, 2007

Andrea Camilleri. La paciencia de la araña

Declaro que me gusta Camilleri y me gusta el comisario Salvo Montalbano. Esta novela cumple con cualquier expectativa: la intriga es original y razonable, todos los personajes siguen cumpliendo su papel (este libro es el último y uno más de la serie Montalbano), y el comisario descubre la verdad.

En verdad, todo resulta familiar: los policías, los caminos, los periodistas, las comidas. Creo que solo ha cambiado la moneda, ahora usan euros.
Un libro para disfrutar sin esfuerzo. Tiene encanto y gracia, como los anteriores. Apenas objetaría que al resolver el caso se extiende en aclarar lo que el desarrollo ya reveló (quizás para no dejar sin solución a lectores demasiado distraídos).

La señora Angila Zarco, rubia hasta la extenuación y parca en palabras, sirvió unos nada despreciables canelones en salsa, seguidos de conejo agridulce de la víspera, plato harto difícil de preparar, pues todo se basa en la exacta proporción entre vinagre y miel y en la adecuada amalgamación entre los trozos de conejo y la caponata (fritura de berenjenas, apio, alcaparras y tomate), dentro de la cual tiene que cocer la carne. Lo señora Zarco lo había hecho muy bien y, para acabar de redondearlo, le había espolvoreado una picadura de almendras tostadas. Además, es bien sabido que el conejo agridulce recién hecho es una cosa, pero si se come al día siguiente es algo muy distinto, pues gana mucho en sabor y aroma. En resumen, Montalbano se chupó los dedos.


Como curiosidad, La paciencia de la araña es el título de un disco de rock del año 1998, del grupo argentino Los Caballeros de la Quema. La Quema es un barrio, donde antaño se quemaba basura en la ciudad de Buenos Aires.

jueves, octubre 11, 2007

Doris Lessing ganó el premio Nobel

Angélica Gorodischer ha de estar contenta, se me ocurre.

Lo que sigue es el texto de una entrevista publicada, en 2005, en LA NACION. Muy buena.


Salvaje, rebelde y coqueta

sábado, octubre 06, 2007

John Cheever. Crónica de los Wapshot

Excelente libro.
Con toda honestidad Cheever escribe un relato que respeta los cimientos de la novela: contar una historia, desarrollar personajes.

Leander tiene dos hijos que salen de su casa y de su pueblo, a triunfar o al menos a trabajar y enriquecerse. Entre paréntesis, la sociedad estadounidense, sí que es optimista. Son lo menos fatalista que hay. Cada uno es responsable de si mismo, de sus éxitos y fracasos.

Entonces, los hermanos Washpot y el padre mayor son los protagonistas, pero toda la familia también. Hay por doquier ancianas deliciosas, Justine, Honora, Sarah. Hay jóvenes llenas de feromonas, Rosalie, Melissa.
Hay capítulos donde el relato remonta generaciones para atrás, pero la mayoría corresponden con el siglo XX. Uno de los hijos trabaja de programador para el gobierno, usando tarjetas perforadas (yo también tuve mis tarjetas perforadas, pero no viene al caso).
Es una crónica y un retrato de época. Hay mucho juego de clases, personas que suben, que bajan, nuevos ricos y portadores de apellido empobrecidos.

Estaba en el armario cuando oyó que Moses y Rosalie subían las escaleras y él iba diciendo:
-¿Qué puede haber de malo en algo que a los dos nos hará sentir contentos?
Honora cerró la puerta del armario cuando ellos entraban a la habitación.
Lo demás que Honora oyera -y oyó muchas cosas- no nos concierne. Esto no es un informe clínico. Sólo consideraremos el dilema de una anciana dama -nacida en la Polinesia, educada por la señorita Wilbur, filántropa y samaritana- llevada, sólo por su búsqueda de la verdad, al interior de un estrecho armario en una tarde de lluvia.

Esta es su primer novela (1957), y ganó el National Book Award.
Traducción (muy buena) de Maribel de Juan.

miércoles, octubre 03, 2007

Marcos Herrera. Ropa de fuego

Este libro ha ganado un premio. En la editorial lo llenan de elogios.

No me gustó. Pretencioso en la prosa, fallido en la trama, inverosímil en los personajes. Desparejo y sin rumbo.
La desgracia mayor es el desvarío y la inconsistencia que forman los protagonistas y la trama. Cuando hacen cosas, lo hacen de la nada, perfectamente podrían haber hecho lo contrario. Si un personaje es cortazariano en una hoja, en la siguiente es chandleriano, en la otra es de Saer, y así. Renglón a renglón parece una novela, en conjunto es un mezcla sin cuajar. Un revuelto.

En la revista Teína, Rubén A. Arribas lo dice mejor que yo, en una sección que se llama Libros que no.

¿Cuándo podremos demandar los lectores a las editoriales por publicidad engañosa?

lunes, octubre 01, 2007

Gabriel Rolón. Historias de diván

Los "ocho relatos de vida" que componen este libro están basados en casos reales.

Mi opinión: como literatura, horrible.
Tuve un pariente -murió ya- que fue un psicólogo reconocido. No conozco más de esa ciencia. Me cuesta creer que el psicoanálisis sea algo parecido a esto que leí; tiene que ser algo más. Más real, más humano. Tiene que ser.

Empero, llegué al final. Fue como ver Gran hermano. Una narración mal hecha, sobre asuntos mediocres; más allá de ser fácil de leer/seguir por tv, saber que son casos/participantes "reales" (aunque sea entre las comillas de ocultos guionistas, directores), esa bajada: "reality", de un modo misterioso nos alienta a soportar escenas y relatos que jamás aguantaríamos en ficciones, donde hay un autor a cargo de la invención.