sábado, julio 14, 2007

Luis María Pescetti. El ciudadano de mis zapatos

Novela escrita en primera persona, que cuenta los pasos iniciales del relator en la vida adulta, a saber: muerte paterna, primeros amores, vocación, frustración. Los capítulos 1 y 2 son extraordinarios. Santiago descubre la pasión amorosa, su padre muere. Conmovedor, tierno y sensible, el autor escribe con sencillez. Escribe como dice Borges que debe hacerse, como quien cuenta. Maravilloso comienzo.
Pero después se empantana, los capítulos se llenan de diálogos -transcripciones mejor dicho. La acción se demora y los problemas que se presentan no son menos comunes que los de cualquier vecino. Igualmente se deja leer. Hay un aspecto educativo, sobre la Industria del Cáncer, que suena verosímil y doloroso. Porque el padre muere de un infarto en medio del plan que la Industria del Cáncer había preparado para sus últimos días. También nos recuerda como se vivía en Argentina cuando ocupaba la presidencia Raúl Alfonsín.

En el edificio nos había tocado corte de luz, subí por la escalera. Llegué al depto. No había más cartas. Justo cuando cerré la puerta oí que arrancaba la heladera, había vuelto la luz. No estaba mal. El aire todavía fresco, ya tenía mi pasaje para Gesell, venía de estar en el pueblo, acababa de volver la luz. No digamos que era la vida que me sonreía, pero no estaba tan mal.

Por lo que cuenta estaba el país en uno de esos ciclos de achicamiento que suele tener (se van los mejores, empujados por la ambición, expulsados por la frustración). De hecho, Pescetti hizo carrera en el exterior.

A continuación un ejemplo representativo de gran parte de las páginas:
[...]
─Los puntos te los puede sacar un panadero con los dientes, no hace falta que sea Christian Barnard.
─Yo prefiero creer que me atendió Paracelso, no fijarme en gastos.
─Si no te cobró un mango, hijo de puta.
─Por eso... creo que ya está el agua.
─Está el agua, Cecilia.
─...esperen, que ya termino.
─Mirá que ya hace ruidito.
─Me falta un párrafo.
─Se va a hervir.
─Che ¿son manquitos ustedes? (se levantó a preparar el mate) ¿qué hacés Santiago?
─Al final ¿le hablaste a Carla? (preguntó Poema mientras cortaba un pedazo de torta).
[...]

Esta situación es bien argentina, tomar mate, charlar, comer torta. Es una novela de situaciones y personajes locales, no están globalizados ni conocen el castellano neutro.

Calificación: a favor. En estrellitas... no es fácil...





Luis Pescetti ha hecha una gran carrera como artista para niños; tiene un sitio que mantiene como cartelera y archivo: http://www.luispescetti.com/

1 comentario:

  1. Adoré las estrellitas; ¿por qué dos calificaciones, que difieren entre sí?

    ResponderEliminar