domingo, junio 17, 2007

Virginia Woolf. Un cuarto propio

WoolfTanto repicar de la Gorodischer con "un cuarto propio" que viéndolo al pasar, fue inevitable estirar la mano y llevar a casa Un cuarto propio, a ver si nos entendemos mejor.

Explica Woolf que le pidieron una conferencia sobre Las mujeres y la novela, y en el primer capítulo hace una introducción. Noto enseguida influencias borgianas en la prosa:

Que una mujer haya maldecido una biblioteca famosa, es asunto del todo indiferente a la biblioteca famosa. Tranquila y venerable, con sus muchos tesoros guardados en su seno con triple llave, duerme con majestad y puede, por mi parte, seguir durmiendo así para siempre. Nunca despertaré esos ecos, nunca volveré a postular esa hospitalidad, juré indignada al bajar los escalones.

Voy a las primeras páginas y aprendo que estoy leyendo la versión de SUR, traducción de Jorge Luis Borges, primera edición en 1956, y segunda en 1980. Excelente fortuna.

En el capítulo primero evoca la construcción de las universidades. También cuenta lo mejor que habría podido suceder en su vida, y que ha sucedido: obtener 500 libras al año.
En el segundo capítulo consulta en alguna biblioteca o museo, sobre la vida de las mujeres antaño. En el tercero plantea la vida de una eventual gemela mujer de Shakespeare. En el capítulo cuatro, nos cuenta de Jane Austen, de Charlotte Brontë, y otras que no conozco. Hermoso y vívido retrato de como escribieron esas mujeres.
Capítulo quinto: sobre cómo escriben ahora las mujeres (supongo que será entre ambas guerras mas o menos). Porque las mujeres conocen algo que los hombres no: otras mujeres. Escribe sobre la primera novela de Mary Carmichael, Life's Adventure.
"A Chloe le gustaba Olivia", leí. Y me dí cuenta del gran cambio que eso significaba. A Chloe le gustaba Olivia, quizá, por primera vez en la literatura. A Cleopatra no le gustaba Octavia. Y qué cambio total hubiera padecido Antonio y Cleopatra, si eso hubiera pasado.
[..]
Porque si a Chloe le gustaba Olivia y Mary Carmichael sabe expresarlo, se encenderá una antorcha en esa vasta cámara1 en la que nadie ha penetrado. Todas son medias luces y sombras profundas como en esas cuevas sinuosas donde uno va con una vela, atisbando arriba y abajo, sin saber dónde poner el pie. Y empecé a leer el libro de nuevo, y leí como Chloe vió a Olivia poner un tarro en el parador y decir que era tiempo de volver a su casa y a sus hijos. He ahí un espectáculo que nunca se ha visto desde el principio del mundo, exclamé -y ya me puse a observar con curiosidad. Porque quería ver cómo se las arreglaba Mary Carmichael para captar esos ademanes no registrados, esas palabras sin decir o a medio decir que se diseñan, tan impalpables como las sombras de las mariposas nocturnas en el cielo raso, cuando las mujeres están solas, no iluminadas por la luz caprichosa y coloreada del otro sexo.

Capítulo sexto, con lo cual llega a 100 páginas: resumen, perspectivas y peroración.
[...]es preciso tener quinientas libras al año y un cuarto con una cerradura en la puerta si quieren escribir novela o versos.
[...]
La independencia intelectual depende de cosas materiales. La poesía depende de la libertad intelectual. Y las mujeres han sido siempre pobres, no sólo por doscientos años, sino desde el principio del tiempo. Las mujeres han tenido menos libertad intelectual que los hijos de los esclavos atenienses.
[...]
Por supuesto, ustedes deben proseguir teniendo hijos, pero, según parece, de a dos o tres, no de a diez o de a doce.


Es una falta de respeto resumir en seis palabras; allí voy: Un libro inteligente, sobre temas extemporáneos.

1. Tipeando esto acabo de descubir una pregunta, ¿será esta "vasta cámara" también La cámara oscura de un hermoso cuento de Angélica Gorodischer, publicado en Mala noche y parir hembra?. Noticia: están haciendo una película sobre ese cuento; ver IMDb.

1 comentario:

  1. pfffffffffff aprende a comentar libros o dedicate a otra cosa

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