sábado, junio 30, 2007

Isak Dinesen. Lejos de África

Suscribo en cada letra y cada punto este extracto de la solapa.

Para Isak Dinesen, África fue, más que el espacio de una libertad, el escenario de un destino. Esa mujer orgullosa de su estirpe llegó a convertirse en una abnegada enfermera y una emprendedora mujer de negocios. África no la defraduó.
[...] Durante toda su vida la escritora conservó la memoria de esos años duros y fascinados como una especie de tiempo mágico donde pudo conjugar libertad y fatalidad, amor y desgracia.
Poseída por la pasión -y la necesidad- de Sherezade, Isak Dinesen nos cuenta un cuento que se prolonga a lo largo de páginas y páginas encantadas. El cuento de su vida en África y el cuento de la vida de los que la rodeaban -europeos o somalíes, kikuyus o masais-. En cierto modo y a pesar de todos los avatares de una vida que tuvo episodios de extrema dureza, Isak Dinesen nunca perdió la inocencia hechizante de quien tiene la pasión de contar. Reveses y malfortunas se suspenden cuando alguien comienza con "Había una vez...". Tuvo la suerte de vivir entre personas que sabían apreciar por encima de cualquier cosa los poderes de la imaginación. Esta Sherezade nórdica tuvo también el privilegio de fundir las más soterradas tradiciones fabuladoras occidentales con las tradiciones de pueblos a los que el colonialismo europeo introdujo de golpe -y despiadadamente- en la Historia. Y es curioso que esa mujer que posiblemente jamás dudó de que Europa tenía que ejercer una función cilizadora en África -y hoy sabemos bien hasta que punto la noción de civilización puede ser ambigua- pudo, sin proponérselo y merced a la limpieza de su mirada, mostrarnos como una cultura más fuerte y emprendedora podía terminar destruyendo y dejando sin raíces a otras, débiles y desarmadas.

Impecable traducción de Barbara McShane y Javier Alfaya.

¿Hay algo más melacólico y elegante que una jirafa? Este libro es una jirafa que se desliza en la niebla del amanecer.

Juan Carlos Martini. El agua en los pulmones

De un libro que prometía Tres novelas policiales leí solo la primera. Que no está mal, mirada desde los límites del género: la vertiente "dura" del policial o novela negra. Pero nada más.

Jostein Gaarder. El castillo de las ranas

Novelita bastante aburrida, seriamente perjudicada por la voluntad del autor de dar explicación psicológica a la trama de los sueños.
Se trata de la aventura de un chico en un reino de ranas y gnomos, renacuajos y salamandras. Pero todo lo que pasa tiene una clave psicológica correspondiente en la vida real del niño: desarraigo, muerte del abuelo, y así.
Las aventuras son bastante mediocres e increíbles; luego el autor gasta líneas en justificar los sucesos para que sean sueños perfectamente interpretados conociendo la historia de Kristoffer.
¿Qué puede disfrutar un niño -un lector- descubriendo metáforas oníricas? Nada. Un niño (un lector) disfrutaría las aventuras de otro si estuviesen bien contadas.
En cuanto a la novela como manual de los sueños y su significado, es elemental; quiero decir tan simple (o básica) que fastidia.

domingo, junio 17, 2007

Virginia Woolf. Un cuarto propio

WoolfTanto repicar de la Gorodischer con "un cuarto propio" que viéndolo al pasar, fue inevitable estirar la mano y llevar a casa Un cuarto propio, a ver si nos entendemos mejor.

Explica Woolf que le pidieron una conferencia sobre Las mujeres y la novela, y en el primer capítulo hace una introducción. Noto enseguida influencias borgianas en la prosa:

Que una mujer haya maldecido una biblioteca famosa, es asunto del todo indiferente a la biblioteca famosa. Tranquila y venerable, con sus muchos tesoros guardados en su seno con triple llave, duerme con majestad y puede, por mi parte, seguir durmiendo así para siempre. Nunca despertaré esos ecos, nunca volveré a postular esa hospitalidad, juré indignada al bajar los escalones.

Voy a las primeras páginas y aprendo que estoy leyendo la versión de SUR, traducción de Jorge Luis Borges, primera edición en 1956, y segunda en 1980. Excelente fortuna.

En el capítulo primero evoca la construcción de las universidades. También cuenta lo mejor que habría podido suceder en su vida, y que ha sucedido: obtener 500 libras al año.
En el segundo capítulo consulta en alguna biblioteca o museo, sobre la vida de las mujeres antaño. En el tercero plantea la vida de una eventual gemela mujer de Shakespeare. En el capítulo cuatro, nos cuenta de Jane Austen, de Charlotte Brontë, y otras que no conozco. Hermoso y vívido retrato de como escribieron esas mujeres.
Capítulo quinto: sobre cómo escriben ahora las mujeres (supongo que será entre ambas guerras mas o menos). Porque las mujeres conocen algo que los hombres no: otras mujeres. Escribe sobre la primera novela de Mary Carmichael, Life's Adventure.
"A Chloe le gustaba Olivia", leí. Y me dí cuenta del gran cambio que eso significaba. A Chloe le gustaba Olivia, quizá, por primera vez en la literatura. A Cleopatra no le gustaba Octavia. Y qué cambio total hubiera padecido Antonio y Cleopatra, si eso hubiera pasado.
[..]
Porque si a Chloe le gustaba Olivia y Mary Carmichael sabe expresarlo, se encenderá una antorcha en esa vasta cámara1 en la que nadie ha penetrado. Todas son medias luces y sombras profundas como en esas cuevas sinuosas donde uno va con una vela, atisbando arriba y abajo, sin saber dónde poner el pie. Y empecé a leer el libro de nuevo, y leí como Chloe vió a Olivia poner un tarro en el parador y decir que era tiempo de volver a su casa y a sus hijos. He ahí un espectáculo que nunca se ha visto desde el principio del mundo, exclamé -y ya me puse a observar con curiosidad. Porque quería ver cómo se las arreglaba Mary Carmichael para captar esos ademanes no registrados, esas palabras sin decir o a medio decir que se diseñan, tan impalpables como las sombras de las mariposas nocturnas en el cielo raso, cuando las mujeres están solas, no iluminadas por la luz caprichosa y coloreada del otro sexo.

Capítulo sexto, con lo cual llega a 100 páginas: resumen, perspectivas y peroración.
[...]es preciso tener quinientas libras al año y un cuarto con una cerradura en la puerta si quieren escribir novela o versos.
[...]
La independencia intelectual depende de cosas materiales. La poesía depende de la libertad intelectual. Y las mujeres han sido siempre pobres, no sólo por doscientos años, sino desde el principio del tiempo. Las mujeres han tenido menos libertad intelectual que los hijos de los esclavos atenienses.
[...]
Por supuesto, ustedes deben proseguir teniendo hijos, pero, según parece, de a dos o tres, no de a diez o de a doce.


Es una falta de respeto resumir en seis palabras; allí voy: Un libro inteligente, sobre temas extemporáneos.

1. Tipeando esto acabo de descubir una pregunta, ¿será esta "vasta cámara" también La cámara oscura de un hermoso cuento de Angélica Gorodischer, publicado en Mala noche y parir hembra?. Noticia: están haciendo una película sobre ese cuento; ver IMDb.

Roald Dahl. Las brujas

Muy recomendable. Para cualquier niño que mas o menos ya lea sin tropiezos, pero también para grandes.

En los cuentos de hadas, las brujas llevan siempre unos sombreros negros ridículos y capas negras y van montadas en el palo de una escoba.
Pero éste no es un cuento de hadas. Éste trata de BRUJAS DE VERDAD.
Lo más importante que debes aprender sobre las BRUJAS DE VERDAD es lo siguiente. Escucha con mucho cuidado. No olvides nunca lo que viene a continuación.

domingo, junio 10, 2007

John Cheever. Parecía un paraíso

literatura universal
John
Cheever

Parecía
un
paraíso
Una pequeña obra maestra de un gran autor.
emecé



Cheever tiene bastante fama y esto es lo primero que leo de él. Está escrita en tercera persona por un relator omnisciente, que parece entender el mundo y sus criaturas. Con los cuales arma una trama y una historia entretenida.
La novela es corta pero también parece un extracto de otra mayor, un resumen para jóvenes, una versión de Editorial Billiken. Porque hay sucesos y personajes que llevaría tanto tiempo describirlos aquí como leer el original. Por ejemplo, en un capítulo le cae con todo al psicoanálisis, representado por un empobrecido profesional, homosexual ferozmente reprimido; después de ese capítulo la terapia no vuelve a aparecer. Podría haber llevado varios capítulos de una extensa novela, pero Cheever trunca esa rama del relato. Y así todo; además lo reconoce el mismo autor al cerrar.
Pero esa es otra historia y, como dije al principio, este es sólo un relato para leer en la cama en una vieja casa una noche de lluvia.

La historia podría ser la relación entre el maduro Sears y la laguna Beasley, la cual empieza a ser rellenada con tóxicos. Es un negocio de la mafia. Sears intenta recursos legales destinados al fracaso, pero mediante una suma de eventos encadenados por el azar (y el arte del novelista) la laguna tiene mejor destino.
Pero no es esta sintética trama lo más importante, sino el montón de personajes y episodios que entran y salen. "Vidas cruzadas".
También la mirada entre irónica, preocupada y sabia del autor sobre la sociedad norteamericana es uno de los puntos altos. Y dos o tres capítulos sobre el amor. Pero también la actuación de los funcionarios municipales.

En fin, veo que está llena de aciertos. Una novela astillada en fragmentos brillantes.

lunes, junio 04, 2007

Sergio Bizzio. Planet

Sergio BizzioNovelita que parece escrita sobre la marcha. Sacando de la galera un idea sobre otra, pero no muy brillantes, mas bien para salir del paso, y cada tanto hay una línea graciosa.
No parece que la novela sea una sátira de nada, ni una burla al mundillo de la televisión. Más parece un subproducto de la misma, un retazo de guiones hechos de refritos. Así descripta, podría semejar una sátira pero la sátira es un género cuya ejecución necesita más talento que el objeto del escarnio. No sucede tal cosa.
Que Kapor (uno de los protagonistas, conocido actor argentino) refiera a Osvaldo Laport podría haber sido un elemento, pero no pasa del reuso de un nombre popular.
Como las telenovelas malas, cuando cada capítulo se deja ver, pero en conjunto la obra es reprobable, así esta novela breve merece ser calificada con dos estrellas, i.e. "dejadla pasar".