martes, mayo 08, 2007

El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos

Ilsa: With the whole world crumbling, we pick this time to fall in love.
Rick: Yeah, it's pretty bad timing. Where were you, say, ten years ago?


El mundo se derrumba y nosotros nos enamoramosDiálogo de Casablanca (1942). Cuya traducción usa Eduardo Belgrano Rawson para titular un cuento, y también este libro de relatos cortos. Pero sin duda el autor no hizo la traducción parado en el siglo XXI, mas vale que la frase es tal cual la sintió cuando le tocó ver Casablanca, hace tantísimos años.
Este libro está hecho de los sedimentos que deja la niñez, y la juventud en la memoria. Alguien dijo- "la patria es la infancia"; yo digo que todo lo que vale la pena recordar está en la primera juventud. Belgrano Rawson no me desmiente y con recuerdos, nostalgia y memoria, escribe un libro muy muy bueno.
Tiene cuentos que son ficciones de estilo clásico, uno que sería apuntes de un viaje, textos que son añoranzas donde quizás aparece el autor -haciendo de novato guionista de historietas, preparando novelas-.
Las memorias de EBG incluyen la revista D'Artagnan, el Turismo Carretera, los militares, los peronistas, coristas cubanas, la familia Walsh, Borges, el cine y las películas, la muerte paterna.

La prosa es la de siempre, quizás una pizca menos cuidada que en alguna de sus novelas; sin dudarlo: brillante y original.
Este es un libro lleno de humor y de ternura, pero también de dolor. Y profundamente argentino.

Extracto de Días de ocio en la Polinesia
El más célebre visitante de Tonga resultó ser William Mariner, que arribó en el Port-au-Prince en calidad de grumete. Fue uno de los pocos que se salvaron de la masacre perpetrada por los locales a la llegada del barco inglés. Mariner, que acababa de cumplir catorce años, les cayó en gracia a los tonganos y pronto dominaba su idioma. Gracias a este chico británico, los tonganos descubrieron el misterio de las letras.
Esto fue el resultado de un episodio funesto. Parece que Mariner, podrido del cautiverio, redactó cierto día un S.O.S. para ser entregado al primer barco que pasara por Tonga. Finow, el rey de la isla, interceptó la misiva y se la mostró a otro cautivo británico. Éste se sintió en la obligación de revelar su significado. El mensaje de Mariner era simple: rogaba al primero que viera la carta que metiera preso a Finow y lo canjeara por ellos.
Finow escuchaba maravillado. Le resultaba increíble que mediante un truco tan burdo uno pudiera enterarse de tantas cosas. Trajo a Mariner de la oreja y le ordenó que lo repitiera. Mariner, con esmerada caligrafía, estampó el nombre de Finow I. El rey mandó buscar a otro inglés del Port-au-Prince y dijo que le echara un vistazo. Cuando el inglés pronunció su nombre, Finow miró el papel aterrado y hasta lo examinó del revés. Finalmente exclamó: "¡Pero esto no se me parece en nada! A ver: ¿dónde tengo las patas? ¿Cómo sabe éste (el inglés que estaba leyendo) que esas rayitas soy yo?". Durante el resto de la tarde Finow lo tuvo a Mariner escribiendo los nombres de todo el mundo para que los demás los leyeran.
Con el tiempo, Finow creyó que había desculado por fin el mecanismo de la escritura. Procuró explicarlo a su modo. Mediante aquellos garabatos era posible representar algo ya conocido por dos personas, digamos el remitente y el receptor del mensaje. Casi se fue de espalda cuando Mariner lo corrigió: uno podía escribir cualquier cosa, aunque el destinatario no tuviera la menor idea de nada. Ante tamaña revelación, el rey se acercó hasta Mariner y le deslizó en el oído el nombre de un antiguo adversario al que había despachado oportunamente. Mariner lo asentó en el papel, se lo pasó a otro inglés, éste leyó en voz alta el nombre escrito por Mariner y Finow, pálido como la gente que empalidece en los libros, cayó desmayado al suelo.

5 comentarios:

  1. No creí que viviría para ver el día en que aparecieran extractos en esta bitácora

    :P

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  2. You sabía que Palimp iba a saltar al ver esto, jajaja.
    Che, por segunda vez, ¿por qué no puedo acceder a http://lepisma.liblit.com? ¿Qué problema hay?

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  3. "vive y verás", dicen las abuelas.

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  4. uh,... empecé a leer y se me vino a la mente la escena esa, en el balcón, y no pude evitar q mi viernes a la noche se me arruinara con tanto romanticismo! (suspiro)
    tendré q leerlo... slds
    ((prosa menos cuidada en un libro de cuentos q en una novela? dónde se vio??seguro, o lo copiaste de algún manual de crítica literaria? ;) ))

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