lunes, abril 23, 2007

Antonio Di Benedetto. Zama

"...He escrito muchas novelas, pero sólo rescato de ellas Zama, que me ha dado muchas satisfacciones..."

Di BenedettoNovela escrita en 1956, dividida en tres partes: Año 1790, Año 1794, y Año 1799; relata las desventuras de Diego de Zama, funcionario de la corona española en el Nuevo Mundo.
La prosa tiene un estilo propio, muy lejano al contemporáneo. No es fácil, hay que leer con atención para seguir al relator; pero a las pocas páginas ya estamos acostumbrados y nos atrapa el personaje y la historia. No es un estilo deslumbrante; más bien austero, cerrado. Pero atractivo.

Primera parte: Diego de Zama añora a su mujer, que quedó en su anterior destino (él es un empleado del Rey, un empleado público digamos) y no tiene los recursos para traerla; a un lugar por otra parte en la avanzada de la conquista y alejado de centros más civilizados (Santiago de Chile, por ejemplo). Además el Rey paga con atraso. En esa coyuntura Zama lucha por guardar la castidad, por recordar a su mujer, por mentirle cartas de esperanza; aparece una bella mujer blanca (raza blanca, porque también están los nativos, encomendados o esclavos o sirvientes) que quizás lo ayude, lo recomiende a la corona, pero con la cual juega a la seducción, al honor, al amor. En ese desesperar -atrasadísimo de sexo también- viola a una india, y nada sale bien. Parte su amor blanco y Zama se queda sin ser fiel, sin nueva mujer, y sin esperanzas de salir del pozo.
Lo resumí como un libro de acción, pero nada más lejos; está hecho de las cavilaciones, del discurso de Zama, de la oprimente miseria fronteriza; ni siquiera frontera, porque atrás hay algo, pero adelante, nada.

Segunda parte: ahora sin esperanzas, está totalmente quebrado, se debate en la miseria real. Tiene un hijo bastardo, pero solo por perjudicar a su amante; vive endeudado, no tiene para comer ni puede pagar un techo. Entonces, se la pasa tomando mate para engañar el estómago. Se comporta como un miserable con su secretario (valiente y honesto, que adopta a su hijo, se casa con la madre, como para reforzar la declinación). Desvaría. Y termina en el hospital.
Esta parte es un poco más floja quizás porque lo de pasar hambre nos parece forzado (siempre hemos comido bien en este paìs).

Tercera parte: de repente se enrola en una expedición a buscar un famoso bandolero que nadie conoce con certeza, aunque él dice que podría reconocerlo por haberlo tratado en otro momento. Se embarca sin ser soldado ni militar. Entonces, sapo de otro pozo, es recelado por la tropa y por el capitán. La expedición se mete en asuntos de indios, y finalmente es derrotada, masacrada. Y termina el libro con Zama a punto de ser muerto. Esta parte es de lo mejor; tiene un aura trágica y misteriosa. Es el momento de más emoción del libro. ¿Es el destino de Diego de Zama símbolo de algo más? ¿Todos podemos ser Zama? Vivir, intentar ser felices, morir.


Aquí, link a un buen comentario, de Diego Passamonte.

4 comentarios:

  1. Me quedé esperando comentarios finales, fuera de la trama, jajja.
    Me encanta la nueva estética, mucho más clara, más prolija. Me alegro que te hayas reconciliado con Blogger, y de esta manera. Che, ¿se sabe algo de Palimp? Hace siglos que no puedo acceder a lepisma.liblit.com...

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  2. Sí, salió un post medio soso. Me inhibí por la fama de la novela.
    La presentación es un tema 100% de blogger. Quedó bien. Igual, ahora es todo por rss, no?

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  3. ¿Inhibición por la fama de la novela? Aquí (Colombia) no es ni mucho menos famosa, ni siquiera conocida. Y debiera serlo. Tampoco Di Benedetto es reconocido. Y es una tremenda injusticia y una verguenza. ¿Ya ha leído sus otras novelas (el silenciero, los suicidas)? Me gustaría saber cómo las reseñaría. Saludos.
    PD: excelente blog, acabo de conocerlo y llevo dos horas leyendo reseñas.

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