sábado, febrero 24, 2007

Enrique Vila-Matas. Recuerdos inventados

"Primera antología personal" dice en la tapa así que supongo que será una selección de su obra hecha por el mismo autor.
El estilo es parecido en todos, y solo un relato me gustó mucho, Te manda saludos Dante, donde la fantasía no rompe el desarrollo del cuento.
A los demás les falta 5 para el peso. O en la trama, o en la prosa, o en el desarrollo; por momentos parece que van a ser grandes relatos...y se trunca la magia.
Pero me confieso un mal lector de cuentos, así que no recomiendo mis preferencias.

Jeanette Winterson. Escrito en el cuerpo

Novelita corta donde la primera mitad y algo más no pasa de ser la típica novela de europeos deambulando entre el sexo y el adulterio, que son los únicos mojones que dan asidero al regalo de la existencia; digo, que parecen que han recibido la vida como un regalo no pedido y que no saben que hacer consigo mismos.
Y toda la segunda parte arranca con una situación inverosímil, se arrastra entre relleno sin disimulo y termina con una sola noticia buena: ya no hay que leer más.
Así de cursi es

Me arrodillé en el suelo y le abracé las piernas.
-Dime lo que quieres y lo haré.
Me acarició el pelo.
-Quiero que vengas a mí sin pasado. Olvida las frases aprendidas. Olvida que has estado en otros dormitorios, en otros lugares. Ven como si nunca te hubiera ocurrido nada. Nunca digas que me amas hasta el día en que me lo hayas demostrado.

miércoles, febrero 07, 2007

blogger, media pila ponete

Si algun día blogger.com me deja pasar a blogger2 prometo categorizar todos los posts por autor referido. Mientras tanto pienso que pasarse a wordpress.com es un esfuerzo que no amerita. Otro gallo cantaría si tuviese que arrancar de cero.

David Foster Wallace. La niña del pelo raro

Diez cuentos, uno muy corto, el último muy largo. Todos están embebidos de la cultura estadounidense (en el sentido antropológico), así que muchas cosas se me escaparon, por ejemplo, Xanax, Letterman, casas encantadas, Ron McDonald, y así.
A los bifes: no me gustó.
Tiene parrafadas muy eficaces, pero entre medio relleno, y relleno del peor, el tedioso.
Es un libro bastante elogiado, y sin duda no es literatura chatarra. Como se autorefiere y da vueltas sobre sí mismo una y otra vez quizás a los aprendices del oficio de escribir no les fue indiferente; a mí, que no paso de lector, por sobre todo me aburrió (o me fastidió).

Los primeros veinte renglones del primer cuento, "Animalitos inexpresivos", relatan un episodio estremecedor. Luego, vidas aburridas y rebuscadas.