sábado, noviembre 11, 2006

Gabriel Báñez. Virgen

VirgenRecomendación mediante, de un escritor y periodista, con blog, me entero que existe Gabriel Báñez -escritor, editor y periodista, con blog (lamentablemente en letras blancas con fondo negro)-. Enterado pues, leo Virgen.

Es una historia de amor. Entre el cura a cargo de la parroquia de Ensenada y una chica belga que llega a la Argentina porque su madre es judía y huyen de la segunda guerra mundial.
Y la madre muere, y el padre de Sara no es el infeliz que parece y vuelve a Europa a luchar en otra guerra. Entonces Sara queda a cargo del padre Bernardo Benzano. El sacerdote es un estudioso de los milagros de la Virgen; de los perfumes que la envuelven; y también estudia el Mal.
Y la chica es milagrosa. Aparece la Virgen, los tranvías se niegan a marchar.
Pasan unos años, Sara se hace mujer, surge el peronismo en la Argentina. La vocación de Benzano flaquea tanto que se hace croto y desaparece. Los dos últimos capítulos los reservo.
Hasta aquí parte de la trama. La sociedad donde transcurren estos años es parte importante del relato. Ensenada: población barrosa, donde se recrea la revolución industrial. La inmigración, los prostíbulos, los orfanatos. La epopeya de los cabecitas negras, las ideologías importadas (fascismo, anarquismo), el catecismo católico. Los personajes son hijos de su tiempo, protagonistas de la crónica de esos días.
Están también los milagros, y el misterio de los milagros.

Báñez escribe una prosa cautivante. Decidió envolver su relato en aromas y perfumes. Así, entre miasmas, nieblas, bosta, vísceras, sulfuros y aromas del riacho, surge la ambrosía celestial que anuncia a la Virgen, el rocío del amor. Toda la novela está cifrada en olores.

Es una novela estupenda que integra lo general y lo particular. Una historia de amor, y un relato de ciertos años en cierto país. Pero la emoción máxima la produce el relato amoroso. Y más de un lector terminará lagrimeando. No estoy acertando con el elogio, voy de nuevo. Digo que me encantó, que la leí fascinado, apenas acordandome de respirar entre capítulo y capítulo.

El estilo a mí me recordó a Belgrano Rawson sin humor y a César Aira contenido. Escribe así:

Quiso moverse pero no pudo. Un ardor de luz le trituraba los huesos.

3 comentarios:

  1. Poniendo extractos, eh? ¡Te he pillado!

    :P

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  2. La leí hace dos años, acabo de enviarla a un amigo. Es una novela impresionante. Me emocionó. Años que no leía una novela así. Es mejor que Aira y Rawson, pero el tipo no hace piruetas mediáticas. Fijate. Abrazo, Er.

    Met.

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  3. Bañez es el mejor escritor contemporáneo de argentina

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