sábado, julio 29, 2006

Carlos Gamerro. El secreto y las voces

Novela hecha con las voces de los espectadores y protagonistas secundarios. Los actores principales ya no están vivos.

Veinte años después Fefe vuelve al pueblo donde pasó las largas vacaciones de verano de su niñez, y "para escribir un libro o hacer una película" requiere de todos y cada uno el relato de los sucesos que llevaron a la muerte a Darío Ezcurra. Y con gran inocencia todos aportan sus recuerdos, que unas pocas veces se contradicen y en general tienen la precisión de una autopsia.

Cada capítulo es el relato de una persona, más unas pocas líneas que relatan alguna circunstancia actual. La voz, la oralidad del relato es lo más exacto que he visto en mi vida. Hay que conocer esos pueblos, y tener 40 años, para poder decirlo; y lo digo: la fidelidad es increíble.

Entonces, mediando la novela, está claro lo que sucedió con Ezcurra, y más clara está la calidad de los habitantes de Malihuel. Y las miserias -tanto trapito al sol- de estos argentinos se transforman en una sensación de molestia y desagrado. De veras, angustia leer esas vergüenzas, que nos corresponden como nación. Como pueblo grande.

Parece que en la novela solo queda ver como se desata el nudo y la víctima anunciada cae bajo el verdugo mientras la plebe se felicita por ser inocente. Parece que va pasar eso y nada más.
Pero el novelista revela un secreto -que con eficaz criterio ni siquiera había insinuado; y toda la novela se reescribe. Todos los personajes son mucho más de lo que parecieron en la primer lectura.
Y ahora el desenlace es mucho más sentido. Los últimos capítulos están llenos de emoción, tristeza y odio.

En conclusión, una enorme novela. Una crónica precisa y horrible, que nos estrangula y nos grita "¡vean! ¡sufran! ¡soy la verdad!".

Amélie Nothomb. El sabotaje amoroso

El sabotaje amorosoNovela en primera persona, o autobiografía de una niña. Hija de diplomáticos, vive entre 1972 y 1975 en el gueto diplomático de Pekín, después de haber dejado su primer hogar: la embajada belga en Japón.

Como otros relatos de niños -pienso en Mi planta de naranja lima, y El imperio del sol- el autor es siempre un adulto que recuerda y trata de olvidar que es mayor. O de disimularlo.

Los hijos de los diplomáticos forman una tribu -abandonados por sus padres que a su vez están en una isla cercados por la cortina de bambú del comunismo y desesperan de entender alguna vez a sus anfitriones. Y reeditan la guerra: que forzado por las circunstancias se traduce en aliados contra alemanes orientales. En ese ámbito, llega una italiana hermosa y fría. Que se llama Elena, y que es adorada por todos y amada por la relatora, sin límites.

La búsqueda del amante es ser amado, y Elena solo entiende de súbditos. Esa tensión sería el nudo de la novela. Pero claro, son niños entre cinco y once años, así que el lector no se conmueve porque estamos ya viejos para recordar o compartir esas angustias.
Pero por suerte hay otros contenidos muy disfrutables: las aventuras de los niños; los apuntes políticos.
Es floja cuando se interna en reflexiones que encima de no ser gran cosa, están contaminadas por la mezcla de visión infantil y relato adulto. Por ejemplo, se cita a Stendhal; no puede ser la criatura quien lo hace pero tampoco se identifica al escritor posterior que sería el que puede hacerlo (citar a Stendhal).
Pero son baches.
Los episodios infantiles valen la pena. Y termina con un epílogo necesario, exacto y brillante. Que nos hace cerrar el libro con una sonrisa.

Amèlie Nothomb. Cosmética del enemigo

Relato corto. Que consiste en un diálogo increíble entre una persona normal y otra que lo importuna con una historia descabellada. Por increíble quiero decir inverosímil. No veraz.
No hay relator mas que en unas pocas líneas. A través del diálogo se revela el pasado de ambos.
La prosa -o la conversación- es la de afectados intelectuales que charlan como si dictasen aforismos de precisión milimétrica.

Y luego resulta que el malvado es solo una parte de la personalidad del bueno, que está dialogando consigo mismo sin notarlo...hasta el final, que es malísimo.

sábado, julio 22, 2006

La mejor ciencia ficción

La mejor ciencia ficciónAntología editada en 1976, correspondiente a Great Modern Science Fiction de 1973, recopilada por Forrest J. Ackerman.
Este fue mi primer libro de ciencia ficción. Y resultó afortunadamente bueno. Veamos uno por unos los diez relatos que lo componen.

Una cosa bella, por Norman Spinrad. Este no acertó en su anticipación; pero no importa porque es un relato hecho de ironía sutil, donde contrasta un japonés y un estadounidense. Muy bueno.

Lo que supimos por el periódico de esta mañana, por Robert Silverberg. Inquietante fantasía sobre un grupo de vecinos cualquiera atrapado en una anomalía entrópica. Mas o menos. O bueno en su género: la dimensión desconocida.

Setenta años de decpob, por Philip José Farmer. De lo mejor. Un casi final del mundo, que resulta un renacimiento. En 70 años Jackson Canute acompaña al planeta en la transformación más importante desde que hace 5 millones de años se levantó en África una nueva especie. 19.999 personas de cada veinte mil quedan estériles. A partir de ahí la humanidad se organiza de nuevo mientras sufre la despoblación. El autor cierta casi por entero en la invención del Viagra; "El HSG -un hipersexogénico- convertía en formidables amantes aun a los ciudadanos y ciudadanas de mayor edad. A veces se producían sin embargo infortunados efectos colaterales , como fallas o infartos cardíacos; el Gobierno intentó restringir el uso de HSG, pero cedió ante la avalancha de protestas." Conozco muertos que dejaron la piel en segundas lunas de miel; me pregunto que pasaría si las estadísticas de muertos en acción diera números realmente malos, y me contesto que se ocultarían o que la gente cerraría los ojos y con gran gusto viviría una mentira colectiva, de las varias que nos ayudan a vivir tranquilos.

La forma de la ciencia ficción por venir, por Frederick Pohl. Es un discurso dado en la 30ª Convención Mundial de Ciencia Ficción. Cero interés. Es un discurso, ¿qué hace en una antología?

Integrarse, por Milton A. Rothman. Como en la película de Spielberg, la primer IA, y sus dificultades para manejar las emociones. El robot en cuestión tiene una parte de su procesador en el auto "vinculada por radio", WI-FI quizás ;) y "...puedo hacer instantáneamente conexiones directas con todos los pricipales centros ordenadores. ...tengo en mi memoria virtualmente todo lo aprendió la humanidad." Es una fantasía sobre la emoción, y resulta un lindo cuento.

El cuento de ciencia ficción más corto que se ha escrito nunca, por Forrest J. Ackerman. Lo transcribo:

BOLETÍN
ESCOLAR
CÓSMICO

TIERRA: 0


Para cuando llegue a Fénix, por Thomas N. Scortia. Una especie extraterrestre se adapta a los hombres. Es un cuento muy corto de horror; eficaz.

Para siempre amén, por Robert Bloch. Muy bueno. El hombre más rico del mundo agoniza enfermo de cáncer y logra generar los primeros clones humanos, copias suyas; pero sus planes se desbaratan con una vuelta de tuerca sobre el final que pone los pelos de punta. La teoría del clon tiene algun desvío importante; no importa.

Ersatz eterno, por A.E. van Vogt. Corto y flojo.

Los mercaderes de Venus, por Frederick Pohl. Ocupa un tercio de la antología, y podría ser una novela muy corta. Sólida, tradicional. Aventuras en el espacio. Con buenos, malos, chicas lindas y final feliz. Y heechees! Bueno, en realidad no están, sino que estamos explorando sus túneles en Venus. Pero es una introducción excelente para esa brillante novela que es Pórtico. Si la saga heechee está entre tus favoritas, quizás no conozcas su primer capítulo; este es y lo recomiendo.

miércoles, julio 19, 2006

Mario Mactas. El amante de la psicoanalista

La historia es así: encandilado por Monólogos rabiosos, fue ver esta novela y comprarla ipso pucho. Corría el año 2000.
Pero me decepcionó. Y hasta lo escribí en algún foro con la desaprensión que da la impunidad. “rejunte de escritos a vuelapluma, sin la integración de tema o forma que se recomienda para las novelas”; algo así, pedante e infundado.

Dos años pasaron; relectura parcial para distraerme un rato (repaso de las partes eróticas que creía recordar; no eran tales); noto en mí cierto interés por la trama.

Otro año: relectura; es breve y en dos horas se despacha. Descubro que todos los personajes están delineados con plumín de artista. Que la vasta algarabía de líneas que dibuja la mano de Mario Mactas forma el centro de la novela: un impiadoso retrato de la vida porteña.
Creo ahora que es una fascinante novela corta, profunda y vital.

Se trata del callejón sin salida donde consume El Mosca -alcohólico y adicto a las mujeres, sin remedio- lo que le resta de vida, esperando muerto de miedo la implosión de su cuerpo, porque no puede hacerlo de otra manera. No puede salir. Está arrinconado entre su alienación y la de todos los demás. Incluyendo a la psicoanalista.

Desfilan entonces mujeres y alcohol; el retrato de su exmujer está pintado con la crueldad de un entomólogo. En cuanto a la ciencia del psicoanálisis... también. Y el ginecólogo Heiss... repugnante hasta dar miedo.

Si no la quieren comprar pero la pueden hojear, no dejen pasar la solapa y la contratapa. Deliciosas.

Creo que no me gustó su primer lectura porque al final la psicoanalista enloquece, y no me gusta la locura como recurso para generar acción. Es como meter a los sueños en la trama, injustificable. Pero bueno, es historia pasada, ahora la tengo siempre a mano en la mesa de luz.

Aquí escribe el autor sobre su novela; recomendable texto.

lunes, julio 17, 2006

Eloy Tizón. Labia

LabiaNovela en cuatro capítulos mas o menos relacionados. Siendo breve diré que no me convenció. Tiene un relato deshilachado, de vuelo lírico pero no muy alto; ese es el problema. Cuando relata sucesos, y personajes en acción, mejora. Cuando reflexiona cae en un pozo. Porque la prosa no alcanza para mantenerse por sí sola; montada en ancas de los acontecimientos mejora y cautiva.
Tiene recomendados cuentos, y apostaría por ellos.

domingo, julio 16, 2006

Una buena noticia

La editorial Alpha Decay en España y la editorial Claridad en la Argentina van a editar la obra completa de Saki. No es que estuviese enterrada la tremenda obra de Saki, pero merece más luz que integrar antologías y poblar mesas de saldos.

Swift, Wilde, Saki, ¡que tríada! Un podio.
Gracias imperio británico.

lunes, julio 03, 2006

Quim Monzó. Ochenta y seis cuentos

Ochenta y seis cuentosCinco libros componen Ochenta y seis cuentos (Uf, dijo él, Olivetti, Moulinex, Chaffoteaux et Maury, La isla de Maians, El porqué de las cosas, y Guadalajara).
Todos breves.
Todos ingeniosos.
La escritura es llana, amena y coloquial.
Algunos con fantasía, otros con sorpresa, otros con humor. Ninguno lineal. Todos tienen un salto, un movimiento telúrico, un imprevisto; del primero al último.
Quim Monzó resulta un inventor incansable.

Acá está elogiado como Dios manda.