sábado, marzo 18, 2006

Henning Mankell. Asesinos sin rostro. Los perros de Riga.

Novelas que responden por completo a su género: el policial. El protagonista es un policía honesto (como buen sueco), de cuarenta y pico, recién divorciado, y una vida que pierde sentido. Hasta muere su mejor amigo.
Las novelas no plantean desafíos ni intrigas deducibles, sino que se acompaña a Kurt Wallander en su trabajo, donde laboriosamente se resuelven los casos. Hay cuestiones políticas y sociales de "candente actualidad" como el avance de la droga, la desintegración de la URSS y la globalizacion.
No responden al policial negro. Es naturalismo estricto.
La prosa no deslumbra en ninguna aspecto. Tampoco la trama. Henning Mankell
He aquí la reseña de Pedro Jorge Romero sobre Asesinos sin rostro. Que debe leerse antes que Los perros de Riga y que además me gustó un poco más.

El 90% de todo es basura

La existencia de una enorme cantidad de basura en ciencia-ficción es un hecho verificado y lamentable. Dicho esto, el hecho no es más pronunciado que la existencia de basura en todos lados.

Theodore Sturgeon



Vía Alt1040

Lo raro es que siento haber leído cf exactamente en esa proporción, 90/10. Pero en todos los demás géneros supe orientarme mejor.

miércoles, marzo 15, 2006

María Esther Vázquez. La memoria de los días

La memoria de los díasMaría Esther Vázquez ha publicado una veintena de libros (dos en colaboración con Jorge Luis Borges) entre volúmenes de poesía, ficción, ensayos, reportajes y biografías.

Este libro -subtitulado Mis amigos, los escritores.- corresponde al género memorias. Escribe sobre Borges, Bioy, Silvina Ocampo, Mallea, Mujica Láinez, Silvina Bullrich, Beatriz Guido, y Sara Gallardo, entre otros. Desde la perspectiva del amigo cercano y afectuoso; con respeto y con veracidad. Con pudor también, porque a los amigos se los cuida.

Para quienes tengan interés en conocer sobre la vida de estos escritores (todos muertos ya) este libro les va a gustar.Incluye preciosas fotografías. MEV tiene una prosa muy amena, clara y eficaz. Leer su columna Instantáneas en el diario LA NACION siempre fue un placer.

Pero en este libro hay algo más, un asunto nada pequeño. La muerte y la vejez. La autora ha visto ya un montón de personas muriendo, viejos seniles, desmoronados sus cuerpos y sus mentes. Y no puede sacar esa visión de su horizonte. Hacia allá va, sin remedio (vamos todos). Y lo dice: antes que la niebla me lleve quiero dejar en el papel mis recuerdos verdaderos. Así que hay mucho de resumen final en estas líneas; de mirar hacia atrás y ver todo el camino ya hecho, ya firme, sin retorno ni recomienzo posible. Desde esa perspectiva definitiva nos habla de sus amigos, y de ella.

lunes, marzo 13, 2006

La presa. Kenzaburo Oé

Novelita muy corta, cuyo relator es un niño japonés y cuenta como en su aldea cae un aviador enemigo durante la segunda guerra mundial, negro para ser lo más extraño posible. Es encarcelado y los niños son los responsables de él mientras los adultos esperan que la autoridad japonesa se pronuncie.
En el medio de la novela el prisionero juega con los chicos; son unas escenas muy bien logradas. Pero después el protagonista pierde la visión infantil, y se desluce el relato. Quiero decir, es un niño pero reflexiona como un filósofo, hmmm...
Además de los sucesos narrados, creo que la historia puede ser vista como metáfora de un montón de cosas; pero a mí no me dijo nada más, sin duda por falta de instrucción.

sábado, marzo 11, 2006

Alfredo Bryce Echenique. La felicidad ja ja


La felicidad ja ja
Originally uploaded by ericz.
Libro de cuentos de Alfredo Bryce Echenique, de 1974, 4 años después de consagrarse merecidamente con Un mundo para Julius.

Son cuentos melancólicos, sobre jóvenes que quisieron ser felices -¿quién no?- y ahora ya no lo serán. Adolescentes y cosas así.
Hay un poco de vida peruana y otro poco de sudamericano en Europa.
Resumiendo, nada en especial.

domingo, marzo 05, 2006

Joseph Roth. Hotel Savoy.

Siguiendo una recomendación de Palimp leí Hotel Savoy de Joseph Roth.
Es una novela muy corta, sobre la vida civil, apenas terminada la 1ra guerra mundial, de un alemán, ex prisionero de los rusos, creo, porque no está tan claro, y 80 años antes me imagino que estarían mas cerca para todos los detalles de la época.
Es una buena novela.
De tono triste, amargo, y falto de esperanzas; y no les sobra suerte a los protagonistas, mas bien les falta.
La prosa es mínima, retacera. Pero eficaz. Atrapa. Lástima que nade sale bien, y están todos tan serios.

viernes, marzo 03, 2006

Delicias de la vida conyugal

Mi mujer arregla una salida de solo mujeres con sus amigas. Se retrasa cada vez más, y se cambia de ropa interminablemente repitiendo "¿así estoy bien?"
Y yo -en la paz del Señor- me rasco con toda tranquilidad.