jueves, octubre 27, 2005

Una ganga

En Unicenter, haciendo tiempo antes de entrar al cine, me metí en la boutique del libro y pregunté por un par de libros que todavía no están en Argentina. Después recorriendo y de repente, encontré Grandes Esperanzas de Dickens, en una edición hermosa, por ¡28 pesos!
Por dentro saltando en una pata, la hice mía. Como objeto, es algo hermoso; 526 páginas cosidas, tapa dura, papel de calidad, tipografía apropiada, la tapa entera es un Turner e incluye cordón señalador. Un precioso libro como sabe hacerse en el viejo y primer mundo. En cuanto al contenido, hasta la página 80 vamos muy bien.
Acá se vende en la editorial, en España, hay que pagar 32 €.
Acá se puede comprar online el ejemplar que tengo yo. Quedaba uno en la mesa; guardados no lo sé.

ps: ví Tiempo de valientes, excelente.

pps monetario:
32 € equivalen a 116.8 $.
28 $ equivalen a 7.75 €.

miércoles, octubre 26, 2005

1 escritor y 3 maniquíes.

La foto es muy chiquita pero igual se puede ver: la elegancia al vestir es inversamente proporcional a la calidad del escritor. Je je je.
premio clarín de novela
Update: a Claudia Piñeiro (ganadora del Premio Clarín de novela 2005) no la leí, así que me pueden acusar de prejuicioso.

jueves, octubre 20, 2005

Humberto Costantini (1924-1987)

Acabo de empezar Una vieja historia de caminantes, que es un libro de 20 cuentos. Incluye El cielo entre los durmientes que fue lo primero que leí de Costantini, hace muchisimos años en una antología de Mirasol, y que es un cuento totalmente eficaz. Perfecto en su género.

Y también leí hace algunos años De dioses, hombrecitos y policías, una novela tierna, original y con mucho suspenso. En la noche es un libro de cuentos que no me gustó.

Pero este que tengo ahora empieza con Entrevista, donde un señor recién muerto, un señor de lo más prosaico (eso es importante) es entrevistado por Dios para que cuente su vida, y no acierta a recordar los cuatro detalles que lo hubiesen salvado, detalles sin importancia aparente, pero secretamente fundamentales. Y ahí termina la entrevista y el cuento.
Conocía de antes este relato porque Dolina lo contó una o varias noches, expresando lo que el cuento deja entrever y relatando también su emoción ante el acierto del autor. Es que es una idea extraordinaria: nuestra salvación depende de cosas que nadie más que nosotros podría adivinarlas, de objetos o sucesos puestos en el camino para ser reconocidas como inolvidables.
Y séame permitido un recuerdo personal. En la década del 90, festejando un 31 de diciembre, hice uso y abuso de esta idea para seducir a Paola. Una escena de lo menos original por cierto, pero aun hoy el recuerdo de esa tarea... es un lindo recuerdo. Quién sabe cuanto se acuerde ella, aunque esa noche no me fue indiferente. Gracias Humberto Costantini.

lunes, octubre 17, 2005

Bohumil Hrabal. Una soledad demasiado ruidosa

Al margen, el diseño de tapa, lomo y contratapa que más me gusta dentro de lo poco que conozco, lo tiene Ediciones Destino Colección Áncora y Delfín.

Esta novela corta de Bohumil Hrabal está muy bien escrita. Pero muy bien.
Tiene un defecto, una defección, una ausencia, una falta. Originalidad. Es el monólogo de un señor mayor, que hace 35 años que enfarda libros y papeles para ser hechos pulpa y luego papel nuevamente. Rememora su juventud, vive para y por los libros, pasea por Praga, no se entiende con los decadentes tiempos modernos, etc. Todo muy leído ya. Y sin demasiado suspenso, con final anunciado. Un poco se parece a "El sobrino de Wittgenstein" de Thomas Bernhard. Más amena. Y mejor escrita, ya lo dije pero lo repito: muy bien escrita.

martes, octubre 11, 2005

Ema, la cautiva

Esta novela es la primera publicada por César Aira, y según lo indica en su último renglón, fue terminada el 21 de octubre de 1978. Acabo de leer la edición de Editorial de Belgrano, 1981. La contratapa esta firmada por Aira, y es una buena prueba de la inteligencia y humor del autor. Empieza -la contratapa- con "Ameno lector:" y sí, bien puesto está el adjetivo. Esta lectura es esencialmente amena.
En cuanto a la novela podemos decir: ...ehhh, no es fácil de clasificar...

Una aproximación: es inverosímil todo. Pero no mientras se lee, mientras se lee la incredulidad se escapó por los desagues, y en el universo no hay nada más cierto que los soldados, los indios pintados, las cautivas, los faisanes, la nieve, los bosques, el desierto, el papel moneda, los dados y el humo de los cigarros. Mérito de Aira obviamente. Felicitaciones para él.
Entonces, ¿de qué se trata? Podría tratarse de la vida de Ema entre su primer y cuarto hijo. Pero no es Ema el tema central. Quizás de la vida de los indios; pero no es eso -además de ser esos indios por un lado fascinantes y por otro decididamente fantásticos-.

Esta novela es un canto edénico, es la calma descripción una utopía serena, es la enciclopedia de un universo fantástico, irreal, pero tan tan entrañable, que al pasar la última hoja nos dan ganas de llorar.

¿Qué más? La geografía, la botánica, la zoología, y todo lo que podría cotejarse contra el mundo real, contra la pobreza nuestra de cada día, no cierra ni pega. Es un universo construido con palabras, con libros y libros leídos. Y además, ¿a quién le importa que los indios cazen con flechas de bambú y beban sidra de loto, que midan en millas las distancias, que sean adictos a la adormidera, etcétera? Realmente es lo de menos.

La prosa es amena, exquisita, sencilla, clara. El tono es sereno, el grotesco y el disparate no tienen lugar. En cuanto al realismo mágico, no hay nada de eso a Dios gracias. Esta novela no le debe nada a nadie. Es original. Y de donde habrá sacado César Aira esos indios mansos, esa naturaleza bienhechora, no lo sé; pero vayan desde aquí hasta sus musas mi agradecimiento.

martes, octubre 04, 2005

Elizabeth Costello

Este es un libro de reflexiones, en forma de conferencias y charlas de intelectuales. El capítulo 8 es el más directo -aunque el más corto y el último- (y me gustó), y los demás quizás demasiado abstractos.
Pienso que sin el premio Nobel, a este libro le hubiese costado ser publicado, más ser traducido, y más ser editado o importado a la Argentina, y más todavía estar a la vista en las librerías, y sobre todo, hubiese sido imposible que yo lo comprase...pero lo compré. Agua y ajo.