miércoles, julio 23, 2008

Pedro Mairal. Salvatierra

Estimado lector del blog, ante todo, sepa que si lee un par de comentarios sobre Salvatierra habrá invertido más tiempo del que lleva empezar y terminar este librito.

Como muchos escritores argentinos jóvenes o al menos no muy mayores, Mairal escribe con destreza, pero a favor suyo resalta brutalmente sobre sus colegas por la ausencia de pedantería, de sermones, de párrafos vacuos ornamentados como reflexiones. Hay algo más que facilidad en su prosa. Es excelente. Tiene la palabra justa en cada instante, y no se excede nunca.
En cuanto a la novela, el relator es Miguel Salvatierra que trata de sacar del abandono la obra de su padre fallecido: cuatro kilómetros de lienzo al óleo. Sesenta años de pintura. Salvatierra fue un artista inspirado que pintó antes y después de ir a su trabajo en el Correo, y no le importó nunca el destino de su pintura, y tampoco salir de Barrancales, pequeño pueblo a orillas del hermoso río Uruguay. Mientras avanza en esos trámites, el relator reconstruye la historia de la familia, las circunstancias del país se cuelan, y todo transcurre en un paisaje pueblerino, de brillante evocación. Aparece una intriga, porque no se encuentra uno de los rollos pintados. Esa búsqueda llena los últimos capítulos, y provoca lo poco que hay de acción.
Como se ve, la estructura de la novela es clásica y convencional: una familia, un paisaje, un país (en decadencia), una intriga, protagonistas, personajes secundarios. Hasta la resolución, donde se anudan los hilos sueltos, y hay un epílogo que contiene herencia y herederos, responde al esquema de la gran novela. Todo envuelto en la pintura de Salvatierra, como si el contenido de esas largas telas cifrase la historia del país, los paisajes de Barrancales, y la vida de la familia sin olvidar al propio pintor. Esto reflejo es muy bien llevado por Mairal; cada episodio y cada personaje resulta revelado en la pintura, en otra dimensión, artística desde ya, pero también más verdadera, más exacta. Así, el recuerdo de la hermana ahogada vive en el óleo con más presencia que en la memoria de Miguel, inevitablemente desgastada.
Y ahora, un defecto: ¡es muy corta! No porque tenga pocas páginas sino porque todo está resumido. No como una novela japonesa, donde se hace literatura de indicios. El estilo de Mairal es convencional, pero todos y cada uno de los temas que desarrolla en realidad no los desarrolla sino que los despacha en brevísimos capítulos. Un crítico dijo que es Un clásico aguado; no diría yo exactamente eso, más que desleído es ligero. El autor escribe con precisión, atrapa al lector y zas, pasó a otro tema. Una escritura de mariposa: un suspiro y me voy. No es disperso pero parece porque avanza muy rápido.

Calificación: muy buena, nos deja con ganas de más.

viernes, julio 18, 2008

Reginald en Rusia

Todo está mal con nuestro sistema de gobierno ─continuó plácidamente la princesa─. Los burócratas piensan solo en sus bolsillos, y el pueblo es explotado y saqueado en todo sentido, y todo está mal administrado.
─Entre nosotros ─dijo Reginald─, un gabinete es usualmente considerado depravado e inútil más allá de los límites de la concepción humana, para el momento en que ha estado en funciones alrededor de cuatro años.
Saki

martes, julio 08, 2008

Dai Sijie. Balzac y la joven costurera china

Desconozco de la China hasta la cantidad de mi ignorancia. No obstante me parece dudoso que haya chinos que en 1971 actuen en su vida, sin desviación alguna, como personajes de una película de Hollywood. Entonces, paso de la página tres pensando que el autor tendrá que remar mucho para devolverme la credulidad.

Y la novelita sigue, decididamente mala. Dos jóvenes de la ciudad haciendo reeducación entre los campesinos serían los protagonistas, y la hija de un sastre también, digo, serían -potencialmente- porque no llegan a ser personajes de nada.
Hay algo parecido a una trama (en el final la costurerita da el mal paso y los abandona) pero todos los episodios son absurdos, irreales bajo cualquier criterio. Todo lo que pasa es disparatado, gratuito. Los personajes son absurdos. ¿Ya lo dije, no? Quiero ser más concreto: todo es falso, en esencia y en circunstancias. Ni un renglón es verosímil. Ni clichés tiene.
Huyan de Dai Sijie, falso chino.
Lean estos excelentes libros, que también son sobre campos de concentración: Un día en la vida Iván Denisovitch, y El imperio del sol.

sábado, julio 05, 2008

Carson McCullers. Frankie y la boda


Frankie tiene 12 años, no tiene madre y su hermano va a casarse. Frankie está por dejar de ser Frankie, y será Frances Jasmine Addams. Esto, tan breve y tan intenso, pasa en un pueblo del sur, cuando está EEUU por entrar a la guerra. Todavía optimistas, inocentes.

La novela es muy corta, son los días de Frankie que está rompiendo el capullo, abre las alas, y no tiene paz. Lo de siempre, la pubertad.

Me gustó, aunque el tema mujercitas no me interese de por sí. Más me atrajeron los acompañantes, la negra Berenice, el pequeño Henry.

domingo, junio 29, 2008

Cormac McCarthy. Meridiano de sangre

En el campo, al comentar el estado de los caminos, es común decir "está golpeado". Claro que el camino estará desparejo, lleno de pozos o zanjas, pero nadie lo golpeó hasta dejarlo así. Los golpeados son los transeúntes que por allí les toque pasar, o las carretas, las calesas, los sulkis, los coches, nunca el propio camino. Esa expresión es una hipálage. De la prosa de McCarthy me surge decir, está golpeada. Porque no fluye ni discurre, ni se desliza en paz. Va el lector a los tumbos. Entonces, si el camino no está bueno, importa saber por donde nos lleva. Y Meridiano de sangre (btw, hermoso título) nos pasea por un paisaje feroz, donde el hombre es el lobo del hombre, donde no hay nada que decir y los discursos son decoraciones que algunos (el juez Holden, por ejemplo) le dan a su persona, pero no tienen relación con los sucesos. También en nuestras vidas primero están los hechos, después las justificaciones. Aquí hay solo hechos. Así, tanto vale ganarse el pan domando caballos como matando mexicanos. Que los apaches después de masacrar un poblado decoren con las cabezas de los bebés un arbusto solitario, colgando cada una de ellas por la quijada para que queden las bocas abiertas, no los hace buenos ni malos. Cada cabellera india sigue valiendo lo mismo, y por eso la banda de Glanton recorre el desierto despenando indios: por las monedas que pueda cobrar. Copio un impresionante ataque comanche.

Una legión de horribles, cientos de ellos, medio desnudos o ataviados con trajes áticos o bíblicos o de un vestuario de pesadilla, con pieles de animales y con sedas y trozos de uniforme que aún tenían rastros de la sangre de sus anteriores dueños, capas de dragones asesinados, casacas del cuerpo de caballería con galones y alamares, uno con sombrero de copa y uno con un paraguas y uno más con medias blancas y un velo de novia sucio de sangre y varios con tocados de plumas de grulla o cascos de cuero en verde que lucían cornamentas de toro o de búfalo y uno con una levita puesta del revés y aparte de eso desnudo y uno con una armadura de conquistador español, muy mellados el peto y las hombreras por antiguos golpes de maza o sable hechos en otro país por hombres cuyos huesos eran ya puro polvo, y muchos con trenzas empalmadas con pelo de otras bestias y arrastrando por el suelo y las orejas y colas de sus caballos adornadas con pedazos de tela de vistosos colores y uno que montaba un caballo con la cabeza totalmente pintada de escarlata y todos los jinetes grotescos y chillones con la cara embadurnada como un grupo de payasos a caballo, cómicos y letales, aullando en una lengua bárbara y lanzándose sobre ellos como una horda venida de un infierno más terrible aún que la tierra de azufre de cristiana creencia, dando alaridos y envueltos en humo como seres vaporosos de las regiones incognoscibles donde el ojo se extravía y el labio vibra y babea. Oh Dios, dijo el sargento.
Sobre el traductor: En el primer párrafo en el medio del pecho nos atesta un par de leísmos, pero es un golpe que se puede superar, aunque cuesta:
La bebida le puede, cita a poetas cuyos nombres se han perdido para siempre. el niño le observa acuclillado junto al fuego.
En la página 111 conjuga mal:
[...] un número que Toadvine vería primero en una casa de baños de Chihuahua y después cuando rajaría el torso de un hombre colgado [...]
En resumen, una gran novela de acción (o de violencia). Además de la sucesión pura, hay quizás una línea conductora, que sería la oposición entre el chaval y el juez, que además son los que cierran el libro, pero el final tiene un tono diluido, un poco gris. Lo que da más fuerza a la moraleja: no hay verdad fuera de la acción. Las explicaciones están hechas de palabras, o sea de aire, y se van en el viento. Acá un comentario más extenso, de Diego Zuñiga, desde Chile.

jueves, junio 26, 2008

Stephen Vizinczey. En brazos de la mujer madura


De alguna manera en el imaginario popular Europa del este es una cuna de talentos, de artistas finos y originales; nada de esforzados trabajadores ni de perseverantes estudiosos. Nada de discípulos del mercado.
Este prejuicio se cae a pedazos después de leer esta elogiada novela. Es un libro insoportablemente común. Común y malo. Superficial recuento de anécdotas. Cero erotismo. Ni un personaje, ni el relator siquiera llegan a formarse; hacen algunas cosas pero no se sabe como son ellos.

Un párrafo típico. Donde el relator se separa de la que hasta el momento era la mujer que más había amado. A mi entender, pobrísimo.


A los pocos días, Nusi y yo tuvimos una fuerte discusión. Me acusó de estar cansado de ella, y yo aduje que la amaba tanto como siempre, que el único problema que teníamos era su suspicacia. Pero no se dejó convencer y al fin reconocí que tenía razón y le propuse terminar.


Es un libro que se liquida en unas horas y creo que el editor sabía de que se trataba, vean que novelas promociona en la solapa:

lunes, junio 23, 2008

Pasa esto

A veces, los comentaristas insultan al dueño del blog porque disienten con su juicio. Pero siempre el disenso es en este sentido: el crítico dice que X no le gustó, luego el comentarista (que probablemente admira a X) se las agarra con el crítico.
Cuando el crítico dice que le gusta Z nunca he visto a los comentaristas levantarse en armas contra el crítico (por más que aborrezcan a Z). ¿Cómo sé que odian a Z? Porque hay gustos para todos, X y Z, distantes o parecidos, van a tener admiradores y detractores. Bueno, si nadie los conoce no, hablemos de autores mas o menos conocidos.

Los que quieren a X, saltan como leche hervida cuando lo desmerecen.
Los que odian a Z, dejan en paz a los pobres infelices que lo admiran.

domingo, junio 22, 2008

Están majaretas [un exabrupto político]

El amigo Palimp nos pone en autos.

En España se aprobó una ley [el mal llamado Canon digital] que desafía la lógica cartesiana de punta a punta; de su aplicación, por año, cien millones de euros pasarán de los consumidores de ciertos productos, a un grupito de organizaciones, las que -obviamente- estaban atrás de la aprobación de esta ley. No son bobos esa gente.
Ahora bien, es para pensar, el camino que hay entre el que vota y lo que luego hace el elegido con ese voto, no?

Acá en Argentina se piensa parecido, que la libertad y la justicia serían concesiones del estado al pueblo, no el estado una organizacion creada para organizar la sociedad y que nada tiene que decir sobre la justicia y la libertad, ambos derechos propios de las personas. Pero bueno, acá somos los herederos de Mussolini; pensaba yo que España era un país más liberal.

Otra derivación: después de entender esta barbaridad que han hecho los legisladores, ¿no te dan ganas de revisar un poco todas las leyes? ¿Cuántos buzones de este estilo habrán aprobado?

sábado, junio 21, 2008

Enrique Vila-Matas. El mal de Montano

Por algún motivo que no recuerdo, Vila-Matas estaba exento de mis simpatías literarias. Y desde la solapa, me mira, afectado y mefistofélico, como un Christopher Lee petiso y gordo, mal peinado, muy mal peinado por Dios.


El mal de Montano, premio Herralde, es una novela poco común. El relator es un escritor que escribe su diario, y escribe diarios ficticios que tratan de los escritores que escriben diarios, porque las novelas ya no se le dan. Y todos estos escritores están enfermos de literatura, un mal que consiste en ver a través del cristal o del espejo de la letra escrita. Montano no puede dar un paso sin relacionarlo con un autor o con un libro; no puede dar una respuesta ni hacer una reflexión sin tamizarla de literatura. Y así, con muy poco movimiento, con apenas dos o tres personajes (pero bien hechos), y multitud innumerable de referencias literarias Vila-Matas completa una novela extraordinaria, sin trama importante más allá de la confusión -típica- que se produce cuando al pasar de capítulo el relato pasa del personaje al autor que acaba de escribir ese capítulo; mecanismo francamente popular a esta altura.

Entonces, muchas páginas llenas, repletas, colmadas, rebosantes de referencias librescas, conforman este libro.
El relato es muy ameno, la prosa es muy agradable. Por sobre todo es grata al oído. Leer este libro es darse una panzada.
Lo disfruté mucho.
Enrique Vila-Matas, entérate: tienes un admirador más; un converso nada menos.

martes, junio 10, 2008

Marte rojo

Este blog felicita a la NASA, a todos los ingenieros del mundo, y a los gobiernos que la financian. Y a los científicos también los felicitamos. Y a las universidades, y a los maestros que allí enseñan.

Estamos viviendo una época extraordinaria.

martes, junio 03, 2008

Rubem Fonseca. El cobrador

Otra vez Fonseca en este blog, sin que me haya anonadado, hasta ahora me gusta lo suficiente como para aceptar cualquier libro suyo en la pila. Este es un libro de cuentos, publicado en 1979.
Este libro tiene un mensaje: el horror. La vida está llena de cosas horribles. Con o sin remedio, pero por doquiera levantes la vista, un espantajo puede surgir. La vida no es Disney, sepánlo todos. Este es el mensaje de Fonseca.
En cuanto al contenido, en general, son cortos relatos de violencia, sin antecedentes, sin personajes, sin explicaciones.


Pierrot de la caverna

Un escritor lleva colgado del cuello una grabadora, no tiene ganas de poner en papel lo que tiene que decir. Y mientras avanza el cuento, se mezcla lo que queda en la máquina, lo que escribe, lo que no escribe. Este esquema del relator escritor que no puede escribir sin dudas se parece mucho a Diario de un Libertino, del 2005. Y no está mal, que haga mejores novelas con ideas y personajes ya publicados, más si son de él. Y si son de otros también.
Sigo; el escritor relator es un libertino con tendencias paidófilas, y el relato cobra acción cuando tiene que resolver un problema bien concreto que tiene su novia.

Sofía me preguntó si me casaría con ella cuando cumpliera los dieciocho. Faltaban seis años.
Está preñada, digámoslo ya. Y el cuento deja de especular con lectores y escritores, para transformarse en el relato del aborto en una clínica de Botafogo.
Muy bueno, y me gustó.

"H.M.S. Cormorant" en Paranaguá
De nuevo un escritor que duda sobre quién es él. Libros, papeles, un poeta invitado a recitar. El espectro de Byron rondando.
Un poco confuso, y no me gustó.

El juego del muerto
Un cuento corto que empieza con amigos jugando y sin demasiada explicación se transforma en una historia de violencia y de odio. De nuevo una chica de doce años, ahora asesinada.
Regular.

Encuentro en el Amazonas
Policial del subgénero "negro" que respeta los tópicos correspondientes. Una persecución por encargo, no sabemos por qué, ni para qué (claro, se sopecha que para cometer un crimen). El perseguidor sigue el rastro tratando de no llamar la atención, pese a lo cual tiene una cantidad de encuentros sexuales incompatible con el anonimato.
Bueno, en su género. Con bastante color local. Por esos años yo viajé también en barcos parecidos, cada uno con su hamaca, su "red", haciendo de camarote, armario y litera. Lindo viaje.

Camino de Asunción
Un combate, descripto desde los detalles que le dan veracidad (como recomendaba Borges).
Bueno, demasiado breve.

Mandrake
Un policial clásico. Investigador privado, policías honestos, un magnate corrupto con una hija hermosísima. El detective y su novia juegan al ajedrez en alto nivel; esto sí que es poco común. En cuanto a la trama -correcta- es de serie americana.
Se pelean el detective y su novia.
Berta tiró las piezas por el suelo. Era una mujer impulsiva.
¿Quién es esa mujer? Aborté, tuve un aborto tuyo, tengo derecho a saberlo.
Es la hija de un cliente.
¿Cuántos años tiene? ¿Cómo yo? ¿O es que ya estás bajando? ¿Dieciséis? ¿Doce?
Tu edad.

Mandrake habla con su amigo policía.
!Ah, León, estoy enamorado!
Bueno, siempre lo estás. Berta es una buena chica.
Pero es que es otra. La hija del senador Cavalcante Méier.
Amigo, parece que quieres tirarte a todas las mujeres del mundo...
Es verdad.
Era verdad. Tengo un alma de sultán de las mil y una noches. De niño me enamoraba y pasaba las noches llorando de amor. Por lo menos una vez al mes. Ya de adolescente, empecé a dedicar mi vida a trincarme mujeres. Las hijas de mis amigos, las mujeres de mis amigos, las conocidas, lo que fuera, sólo a mi madre la dejé aparte.

Bueno. Me gustó.

Crónica de sucesos
Tres episodios policiales. No llegan a ser cuentos, son relatos nomás.
Buenos.

Once de Mayo
Es el relato de un viejito internado en una residencia de ancianos. Todos abandonados o sin familia, destinados a la muerte pronta, faltos de cuidados. Pero el viejito quiere amotinar la residencia. En el momento crítico se duerme, como se duermen los ancianos, sin poder resistirlo. Es triste. Y sórdido.
Bueno.

Comida en la sierra el domingo de carnaval
Un joven va a conocer la familia de su novia, que resulta vivir en la mansión de su infancia, de donde se tuvieron que marchar cuando cayeron en la pobreza.
Lleva a la novia a los yuyos y la viola. Se retira llorando sin entender por que.
Bueno.

El cobrador
Decide que el mundo le debe, y que está harto de pagar, que quiere cobrar. Y pasa a la acción matando, violando. "El loco de la Magnum" según la policía. Hasta aquí una historia de violencia, luego se junta con una hermosa chica con plata, y juntos van a pasar del asesinato individual al terrorismo. Este paso es una falla porque un loco es creíble, pero que una nena mimada por la suerte lo acompañe no está bien. Porque no es un loco lindo, es un resentido feo.
Bueno.

jueves, mayo 22, 2008

Carson McCullers. El corazón es un cazador solitario


Examina durante un año a cinco o seis personajes, los más interesantes de la ciudad; un año importante para cada uno de ellos, durante el cual se relacionan haciendo eje en Singer, un sordomudo que sabe hablar pero prefiere callar y sonreír.
Personajes
Mick, una niña entrando en la pubertad.
Singer, sordomudo, cuyo mejor amigo es internado (porque está un poco loco).
Biff, el dueño del bar que no cierra ni de noche ni de día (su mujer muere este año).
El doctor Copeland, negro marxista, médico enfermo de cáncer.
Jack, anarquista o comunista, borracho.
La familia de Mick, la familia de Copeland; uno de sus hijos se llama Karl, la otra Portia -destinada por su padre a iluminar el mundo, pero trabaja de sirvienta con la numerosa familia de Mick, que por su parte gambetea la pobreza -sin éxito (esto siempre es patético).

Todo el tono de la novela es tranquilo, con la mezcla justa de acciones y reflexiones. Que así es como se crean los grandes personajes de la literatura: como la suma de los actos que el novelista nos deja ver, y algunas de las cosillas que le pasan por la cabeza.
Es una novela triste; de todos los episodios que día a día suceden para cualquiera, estas historias toman los menos felices (supongo que es más fácil hacer literatura con las desgracias, que con la felicidad).

Lo mejor: la relación de Mick con la música. Emocionante.

Recomendación: muy bueno.
Llegué a este libro leyendo esta reseña. De algo sirve la blogocosa.

Lila Carson Smith era el nombre de nacimiento de McCullers, y publicó esta novela a los veinticuatro años.

viernes, mayo 16, 2008

Bien dicho

El otro día, ordenando libros, encontré Los miserables. Qué maravilla, cuánto he disfrutado con esa novela. ¿Por qué un ser humano querría leer a Ruiz Zafón, o una novela mía, pudiendo leer a Victor Hugo?
A mí no me entra en la cabeza.

Rafael Reig

lunes, mayo 12, 2008

Andrea Camilleri. El miedo de Montalbano

Tres relatos largos y tres cortos protagonizados por el comisario Montalbano conforman este libro. No son grandes casos y lo mejor está en algunos personajes habituales, Cantarella, Livia.
Sin ser imperdible, mucho mejor que cualquier caso de Wallander, o de Pepe Carvalho, o de Isidro Parodi, sea esto dicho con ánimo de polemizar.

domingo, mayo 04, 2008

Jhumpa Lahiri. El buen nombre

Es la crónica Gogol Ganguli, desde el casamiento de sus padres en India, su nacimiento en EEUU, hasta llegar a los treinta y tres años de edad.
Muy fácil de leer, es siempre superficial. Es un relato ajeno a cualquier artificio literario, y a cualquier sutileza. Si Gogol está triste escribe "estaba triste".
Entonces, como novela, fácil y floja.

Interesante para conocer este cachito de la humanidad: los emigrantes bengalíes que adoptan a los EEUU como nueva patria. Un gran cambio sin duda.
También entendí un reconocimiento: el american way of life, como una buena cosa. No sé si al autora lo hizo con intención o sin, pero es la moraleja.

martes, abril 29, 2008

Patricio Pron. El vuelo magnífico de la noche


No sabemos demasiado del Imperio Turco excepto, quizás, que saber sobre él es imposible.

Así empieza un pequeño libro de cortos relatos, y esa oración es una clara señal de lo que sigue: inteligencia, claridad, y justeza. Así es la prosa que sigue, ajustada a la corta verdad que quiere indicar. La fantasía está a en las ideas, en la prosa solo hay precisión. Se agradece.
Hay de todo un poco, y borgiano no es un mal elogio para este conjunto de variados relatos, misceláneos, que incluyen mitos pampeanos(recién paridos por la imaginación de Pron) y oníricos paisajes de Sarajevo en guerra.

Invento yo que en algún momento el autor se dijo a si mismo ─má sí, lo voy a copiar al Viejo, que se cree ese─ y en esa borrachera de valor escribió La arquitectura de la historia, que empieza así:
En el "Phases of Irish History" de Eoin Macneill, publicado por Gill and Son en Dublín en 1919, leí por primera vez en 1966 la historia de Inbhear Scéin y la olvidé. No fue sino cuatro años después cuando una persona me la recordó, en la penumbra de una habitación llena de libros. Era un hombre bajo y moreno llamado James O'Donnell.
Nos conocimos en el Irish College de Berlín. El enseñaba gaélico y yo español. "El número de nuestros alumnos es un claro indicio de que somos profesores de lenguas muertas" me dijo la primera vez que lo vi. Recuerdo que nos presentaron en el hall del College y que me impresionó vivamente la sombra que su cuerpo proyectaba sobre el piso. Era larga, pese a que eran las doce del mediodía, y parecía la de una grulla sostenida en un solo, delgado pie.


Resumen facilista: bueno. Muy bien escrito. No es para lectores de best sellers.

jueves, abril 24, 2008

Gabriel Báñez. Paredón paredón

La contratapa advierte sin errar "Absurdo, humor y grotesco se combinan[...]".
Se trata de la ridícula puesta en acciòn de las ideas de purificar el mundo que tiene el teniente Mandarino, al cual le faltan varios jugadores (o sea, está medio tocate un tango).
Se agrega un ciego, su hermana -del gremio docente- y un par de albañiles borrachos, más otros participantes menores.

─Sí sí, nunca me trató como no vidente, siempre como ciego.


Cada oración es perfecta. El conjunto es sofocante. Pero para leer en módicas cuotas, son divertidos los disparates del grupo que piensa en corregir los males del mundo a fuerza de palos.

─¿Es viscosa, le da sensación de reptil mi mano?
Mandarino no entendió.
─Le pregunto ─aclaró el Ciegotito─ porque acabo de leer en un libro que los ciegos tenemos manos de reptil.
─La limpieza tendría que empezar por los escritores.


"Sarnoso ciego infame", estas tres palabras trajeron a mi mente otras memorables, de 2666 (Roberto Bolaño), "Pinche escuincle mamón"; no sé con certeza que significan pero ¡que bien suenan!

miércoles, abril 23, 2008

Rubem Fonseca. Diario de un libertino


Rufus es un escritor que ya no vende, y decide practicar los diálogos escribiendo un diario. Mientras no puede empezar su nueva novela, sí puede retozar de mujer en mujer, pues es un garañón, un amante amoroso que no encuentra motivos para estacionarse en una sola mujer. Casi siempre tiene dos al mismo tiempo y sus afanes son los del amante secreto. Estas peripecias llevan la primera mitad del libro, en conjunto con la historia de su vida, de sus libros, y -esto es lo más agradable del relato- reflexiones sobre la vida y obra de sus colegas.
La escritura no puede ser más liviana, se lee como se devora un souflé, un budín, un flan con caramelo. Deliciosa y fugaz.
Luego la historia se complica con un crimen y se resuelve en cuatro páginas sin profundidad.

En resumen, deliciosa novelita que afloja mucho al final.

Acá la elogian más.

martes, abril 15, 2008

Palabra de González

Si las personas no se avinieran a formar parte de una tribu, o una nación, y aspiraran a formar parte nada menos que del universo, ¿ustedes creen que habría guerras? Si la gente quisiera ser no como el saltimbanqui electrónico de turno sino como Juan Sebastián Bach, ¿no piensan ustedes que habría menos ruido y la vida sería más llevadera? Hay demasiada modestia, miren, y es una desgracia. No nos animamos a ser sabios, nos achicamos a ser ricos, y así nos va: no somos ni lo uno ni lo otro, y lo poco que somos lo somos con harta tristeza.

Samuel Schkolnik. Salven nuestras almas

lunes, abril 14, 2008

Fui a comprar libros

Fui a comprar libros, con plata para gastar, a Distal que es una cadena bien grande de librerías. Un fiasco.

.-Nada de Connie Willis.
.-Nada de Calvin y Hobbes.
.-Ni rastros de El lamento de Portnoy.
.-Nada de Zarraluki.
.-Nada de Dinesen.
.-De Annie Proulx, solo uno.
.-Uno de Fabián Casas.
.-Nada de Lahiri.

Compré algo, pero me sobró dinero. Señores libreros, media pila.
Otra observación: está desapareciendo de las librerías porteñas el sector de ciencia ficción.