jueves, julio 09, 2009

Rubem Fonseca. Mandrake


Son dos historias de Mandrake, que es un abogado penal, y resuelve casos criminales.
La segunda historia es mejor porque el caso queda planteado a la manera de Agatha Christie: un grupo acotado de personajes, y todas las pistas a la vista.
El problema es que la historia va demasiado rápido; parece un borrador, o apuntes para una novela policial.

Calificación: Regular.

miércoles, julio 08, 2009

Murió Gabriel Báñez

Murió con apenas 58 años de edad uno de los mejores escritores argentinos, casi desconocido por el gran público.

Honró estas páginas con su visita.

Libros comentados en este blog.




domingo, julio 05, 2009

Oliverio Coelho. Los invertebrables


Escenario surrealista. Trama caprichosa o alegórica (¿las alegorías son caprichos por definición?).
Con alegorías, con historias confusas y con metamorfosis imposibles pueden escribirse novelas geniales, entiendo que quedan dos caminos: uno, a fuerza de prosa, otro, llegar al corazón y emocionar por algún lado, sea risa o llanto, pavor, lo que sea.
Pero esta novela no brilla por el lado de la prosa y relatar cada suceso le lleva al autor muchas más palabras que las necesarias. A lo Mallea, digamos.

En cuanto a la eventual trama, tres seres no humanos del todo consiguen que una mujer venga a vivir con ellos, y entonces se transforman en perros.
Sinceramente, no le encontré sentido.

sábado, junio 27, 2009

Edmundo Paz Soldán. Palacio Quemado


Hay un protagonista -el relator-, unos sucesos, otros personajes, pero ¿hay una novela?
Cada momento en el libro peca de superficial y esquemático. La historia mayor, cercana y lejana, y las historias íntimas, todas son relatadas en el mismo tono y desde la misma distancia. Es muy parecido a leer un manual de historia.
No es que los personajes sean falsos, es que están contados sin arte ni sangre. Por ejemplo, así relataría Paz Soldán, "Raskolnikov mató a una anciana y se arrepintió luego".
La prosa es correcta, fluida, y legible. Totalmente mecánica. Las multinacionales deben estar investigando el desarrollo de un robot o un software que escriba a demanda. Mientras tanto preparan al público con novelas como esta.


Calificación: malo como novela, regular como apunte sobre la entrada de Bolivia al mundo global.

jueves, junio 25, 2009

Top 3 de novelas con aviones que se caen

¿Qué está pasando? No logro encontrar nada con menos de veinte años de antigüedad.


1.



2.



3.





Este no cuenta porque el avión no se cae

martes, junio 23, 2009

Andrea Camilleri. La muerte de Amalia Sacerdote

En esta novela todos saben o sospechan la verdad, y todos saben que todos saben o sospechan, pero todos actúan de otra manera, de insospechable inocencia.
Hay un crimen, la muerta es la hija de un banquero (primo de un capo de la mafia). El sospechoso es el novio, que es hijo de un diputado. El que relata es un periodista, separado de su mujer –que es hija de un senador- y que está cometiendo adulterio con la esposa de otro periodista –un subalterno.
Como se ve la madeja es intrincada. Cada paso que da cualquiera está medido cien veces, porque muchas veces se hace algo para que se piense otra cosa, como quien envida para que piense el rival que tiene lo que no tiene, o que piense que tiene y quiere hacer pensar que no tiene, etc. etc., hasta que se canse alguno de especular.

Es entretenida la novela. Hay mucho sobre el manejo interno de la noticia en la redacción, como cada uno se deja llevar por su padrino, como hay que prosperar en la carrera, nunca quemar las naves, respetar siempre el poder, olfatear los cambios de viento. Y también la policía se maneja así, y ni hablar de los abogados, los fiscales y los jueces. Todo es guardar las apariencias.
Calificación: buena.

domingo, junio 21, 2009

de la crónica diaria

Con unos pesos para gastar paso un rato en Yenny. Son muy caros los libros nuevos.
Está el nuevo de Samanta Schweblin, demasiado caro, y prefiero las novelas.
Hay uno nuevo de Gorodischer que recopila de distintos libros y -según la contratapa- tiene inéditos. Odio esa estrategia de los editores. Lo hojeo un poco, incluye una de las fantasías más preciosas de la literatura argentina, La perfecta casada, pero no lo puedo creer, en el índice y en el interior pusieron "La perfecta pasada", ¡que animales! que editores de morondanga; ¿qué harían con un clásico? "El fosforado de Notre Dame" quizás.

Y me llevo El mal de Portnoy (de bolsillo), que nunca leí, más uno de Rubem Fonseca para leer algo entretenido y fácil.
Y llevo uno que no había sentido nombrar, Presagio de Carnaval de Liliana Bodoc. Una decisión arriesgada que puede salir bien o muy mal.

sábado, junio 13, 2009

Bohumil Hrabal. Yo que serví al rey de Inglaterra

Son las memorias de un joven y pobre, y de muy corta estatura, camarero checo, que comienza su carrera sirviendo en hoteles de primera categoría.
Luego los alemanes invaden Checa (segunda guerra, los nazis), justo cuando se casa con una chica alemana; conciben un hijo, los alemanes pierden la guerra y los checos toman revancha contra los colaboracionistas.
El tono es juguetón, báquico, y erótico. Claro, hay muchos banquetes, muchas chicas de la vida que atienden huéspedes y se amigan con los camareros. Y el tono se mantiene para describir lo que acontece cuando llegan los nazis. Entonces, describir con tono tierno y evocador, inocente, los afanes germánicos por lograr la raza superior produce un efecto devastador. Además los episodios son muy cómicos; la inspección prematromonial, la recolección del esperma oficial, cosas así.
Hay más avatares. Vendiendo estampillas robadas a los judíos por su mujer, el camarero logra tener su propio y magnífico hotel. También lo pierde todo al final y termina custodiando un solitario puesto en las montañas.

En esencia, un libro cómico lleno de ironía. Calificación, muy bueno.

La edición es muy buena, Ada Korn Editora. También la contratapa, aunque diga "He aquí un Kafka que ríe", irreprochable mención en tanto Kafka fue un escritor checo y no era muy risueño.

domingo, junio 07, 2009

Javier Marías. Corazón tan blanco

Javier Marías tiene su estilo, y es inconfundible. Escribe por ejemplo así:

No he querido saber, pero he sabido que una de las niñas, cuando ya no era niña y no hacía mucho que había regresado de su viaje de bodas, entró en el cuarto de baño, se puso frente al espejo, se abrió la blusa, se quitó el sostén y se buscó el corazón con la punta de la pistola de su propio padre, que estaba en el comedor con parte de la familia y tres invitados. Cuando se oyó la detonación, unos cinco minutos después de que la niña hubiera abandonado la mesa, el padre no se levantó en seguida, sino que se quedó durante algunos segundos paralizado con la boca llena, sin atreverse a masticar ni a tragar ni menos aún a devolver el bocado al plato; y cuando por fin se alzó y corrió hacia el cuarto de baño, los que lo siguieron vieron cómo mientras descubría el cuerpo ensangrentado de su hija y se echaba las manos a la cabeza iba pasando el bocado de carne de un lado a otro de la boca, sin saber todavía qué hacer con él.


Esta novela tiene doscientas buenas páginas en ese estilo.
Trata sobre la confianza que deben tenerse los amantes recién casados. ¿Pueden haber secretos? ¿Hay asuntos sobre los que siempre será mejor callar?
El relator es el recién casado. Y descubre que su padre tuvo tres matrimonios.
Por el medio la novela tiene bastante suspenso, ¿cómo enviudó tanto el padre?

En fin, una novela inteligente sobre el matrimonio.
Calificación: buena.

sábado, mayo 30, 2009

enlaces destacados de la semana

Una vida de aventuras: Reportaje a Robin Wood

[...] acordate que yo no tenía casa, yo dormía donde podía, y después empecé a trabajar en las fábricas, en Buenos Aires, que fue el período más terrible de mi vida. Pasé entre cinco y seis años en fábricas, con los sueldos de aquella época, viviendo en pensiones con cinco camas por cuarto, y había esas cocinitas que había que pedalear, con querosene. Entonces en esos cuartos cocinábamos ahí, vivíamos de eso. Hasta hoy en día mi hígado ha quedado... porque eran hamburguesas con huevos fritos, con la grasa y todo eso, y trabajábamos generalmente seis días a la semana. Desde las siete de la mañana hasta las seis de la tarde. Y vivíamos así, de eso. Yo era una bolsa de huesos, muy flaco, tenía granos por la mala comida, la mala alimentación, etcétera... Y yo quería ser dibujante. Era un pésimo dibujante.


La humillación
Pedro Mairal sobre Messi y Cristiano Ronaldo, sobre la vocación.
Además era fútbol 5 que, comparado al fútbol de 11, es casi lo que el golfito es al golf. Pero jugaban bastante bien. De todas formas fui, participé, durante un tiempo hasta logré divertirme. Me gritaban “¡bien, igual!”, me ayudaban a descolgar la pelota del árbol con paciencia, me integraban. Pero yo tocaba mal, salía mal, mis pases no eran confiables, mi única ventaja era que, como ya ni me marcaban, a veces me paraba solo cerca del arco y definía los pelotazos cruzados.

domingo, mayo 24, 2009

costumbrismo

Empiezo a ver una película que se llama Whisky, que me parece que es uruguaya. Y en seguida me doy cuenta que argentina no es, porque los actores hacen algo que jamás he visto en las películas argentinas. Comen con la boca cerrada.

viernes, mayo 22, 2009

Andrea Camilleri. La forma del agua

Una más de las novelas de Salvio Montalbano. La trama es buena pero no excepcional. Montalbano está lejos de Livia (su novia digamos) y mientras investiga el caso es tentado por veinteañeras y por suecas corredoras de rally. No contemos si resiste o qué.

La traducción está libre de la plaga de los leísmos. Gracias señora traductora, Gracias María Antonia Menini Pagès.

Calificación, buena.

miércoles, mayo 20, 2009

Ursula K. Le Guin. Los dones

Soy devoto de Le Guin y me animo a dividir su obra en tres partes: las historias del Ecumen, las historias fantásticas -Terramar- y otras historias en ámbitos cercanos.
Esta novela pertenece al grupo de la fantasía. En las Tierras Altas (por oposición a las llanuras donde se vive en ciudades) todavía la organización es feudal. Cada señorío es defendido por el mejor representante de la familia jefe. El mejor es el que con más arte domina su don. Su don es un poder sobrenatural, determinado, que se hereda de padres a hijos o de madres a hijas. Existe el poder de mandar a los animales, el poder de hacer fuego, el poder de deshacer (desde nudos a personas), y otros así. En ese ámbito Le Guin desarrolla su historia, la de un par de jóvenes que deberían ser los sucesores en sus respectivos señoríos. Que por otra parte son muy pobres. En las Tierras Altas son más pastores que otra cosa.

Calificación: muy buena. En su género, valga la aclaración.

viernes, mayo 15, 2009

Ted Chiang. La historia de tu vida

Calificación: excelente.

En la vida del lector existe la inocencia, y la primera vez que nos cuentan la historia del hombre que viaja al pasado y conoce a sus padres, podemos maravillarnos. Pero a partir de ese debut no es lo mismo. Y este fenómeno (la sensación de recorrer senderos conocidos) se extiende sobre la ciencia ficción como una sombra; entiendo que muchos lectores abandonan el género por este motivo.
Dicen que este libro de Chiang es absolutamente canónico, que en él se cruzan todas las líneas de la ciencia ficción. Concluyo que tendrá que ser muy bueno para revivir en mí lo que sentí al recorrer por vez primera los paisajes de esas invenciones.

En el prólogo de Crónicas marcianas, Borges dice "me ha sido dado revivir" trayendo a colación su lectura infantil de Wells. Algo parecido me ha pasado; volví al asombro.
Comento los más impresionantes.



La torre de Babilonia
La famosa torre de Babel no parece un tema muy original. Pero Chiang escribe un cuento maravilloso: construyen y construyen la torre, con ladrillo y brea. En los descansos los trabajadores especulan sobre Dios. Llegan la cielo, ¡tocan la bóveda celeste! No solo eso, arriban los mineros egipcios con picos, cuñas y escoplos para perforarla. Fantástico.

La historia de tu vida
Otro tema clásico: lo que vendrá, ¿está escrito? ¿ya lo sabe Dios?

De igual forma, el conocimiento del futuro era incompatible con el libre albedrío. Lo que hacía posible que yo ejerciera mi libertad de elección también volvía imposible que conociera el futuro. Y al contrario, ahora que conozco el futuro, nunca actuaría contra ese futuro, incluyendo decirles a los demás lo que sé: los que conocen el futuro no hablan sobre él. Aquéllos que han leído el Libro del tiempo nunca lo admiten.

Voy notando el método de Chiang. Intercala la crónica pura con una historia personal. Claro que la vida de los protagonistas no es ajena a los acontecimientos. En este una científica que ayuda a traducir el idioma de los extraterrestres, cambia radicalmente su manera de entender el tiempo y su vida. Cuando termina no diré que se me escapó una lágrima, pero sí que se me pusieron los pelitos de punta. Me emocionó. No pido más.


Setenta y dos letras
Mejunje genial y estremecedor: autómatas, cábala, universo lexical, genética, combinatoria, homunculus, termodinámica, Royal Society, mandrágoras, economía y política.
Tallados en esteatita y pulidos hasta quedar bien suaves, calentados a temperatura humana y recubiertos de aceites aromáticos, estos autómatas alcanzaban precios sólo superados por los que se ofrecían por íncubos y súcubos.



El Infierno es la ausencia de Dios
Es la historia de tres personas y qué tanto aman a Dios. Pero Chiang imagina un mundo donde los ángeles visitan la tierra muy seguido haciendo milagros a la vista de todos. Natael, Rashiel, Barakiel y otros. Hacen milagros y no dan respuestas.
las palabras de despedida del ángel, que habían resonado por todo el escenario de la visitación, fueron las típicas: Contemplad el poder del Señor.

También cada tanto pasan por la tierra ángeles caídos, dedicados a sus propios asuntos,
¿conocían las intenciones de Dios? ¿Por qué se habían rebelado? La respuesta de los ángeles caídos era siempre la misma: Decidid por vosotros mismos. Eso es lo que hicimos nosotros.

Algunos sitios alejados son visitados con cierta frecuencia, y se transforman en destino de peregrinos.
El aspecto del lugar sagrado era una lección práctica de lo que pasaba cuando los reinos celestial y terrestre se tocaban: el paisaje estaba cruzado por ríos de lava, anchas grietas y cráteres de impacto. La vegetación era escasa y efímera, pues su crecimiento se restringía al intervalo entre la llegada de tierra nueva por las inundaciones o los torbellinos y el momento en que ésta era arrancada de nuevo.

Los ángeles tienen una difícil entrada al mundo mortal: se rasgan los cielos y la tierra, la luz celestial es cegadora, tiemblan los suelos.
Existe el Infierno (todos los suicidas se hunden en él sin excepción), y cada tanto el suelo se transparenta y es posible ver a los condenados que sufren la ausencia de Dios, eternamente. Cuando muere alguien (hasta los nonatos) todos ven su almita subiendo al Paraíso o bajando al Infierno.


Notas sobre los relatos
Algunos comentarios del autor. Muy interesante. Cualquier dato que me permita entender como se ha inspirado Chiang es bienvenido.
Dice lo que había notado yo, el parentesco de uno de sus cuentos con Matadero 5.


PD: Este libro no ha llegado a Argentina, lo leí en una compu, lo cual no me place demasiado pero sabía que no tenía otra posibilidad. Se encuentra en un sitio con mucho material, quedelibros.com
¿Ya lo dije? Absolutamente asombroso.

miércoles, mayo 13, 2009

Top 3 de novelas con virus mortales

De mi biblioteca





martes, mayo 12, 2009

Aira responde sobre Canto castrato


—“Canto castrato” (1984) se desenvuelve en un ámbito que actualmente se considera alta cultura: la ópera barroca. Sin embargo, usted trata ese entorno operístico como un medio en el que impera el gusto por el simulacro, un artificio de apariencia sofisticada que se sostendría gracias a la improvisación y a que, en realidad, no interesaba realmente al público que asistía a las representaciones. ¿No hay en esta novela una crítica implícita a la situación alta cultura entonces y hoy en día?

—En esa época yo hacía informes para una editorial, por lo que leía muchísima “comercial fiction” norteamericana. Estaban de moda, en la estela que había dejado el éxito de El nombre de la rosa, los “best sellers de calidad”: la “calidad” la ponían los temas, que casi siempre eran de tipo “cultural”, tomados del catálogo de la alta cultura. El tratamiento era de “baja cultura”, con filtro californiano. Cometí el error de pensar que yo también podía hacerlo. Esas cosas no se pueden hacer desde afuera. Se necesita mucha sinceridad, mucha convicción, para escribir mal. Además, ahí me demostré lo poco que me conocía a mí mismo y a mis posibilidades, porque lo mío es exactamente lo contrario: es el tratamiento de alta cultura de un material de la cultura popular. Esto me ha traído recuerdos. Aquella editorial para la que yo hacía informes (“lecturas”, se llamaban), era la más grande de la Argentina, y había hecho millones con Stephen King, Sidney Sheldon, Wilbur Smith y cosas así. Yo era amigo del dueño, que sabía perfectamente que cualquier cosa que estuviera por debajo del nivel de Henry James a mí me parecería malo, y aun así leía con el mayor interés mis informes, escandalizadamente negativos, sobre Stephen King, Sidney Sheldon, Wilbur Smith. Supongo que los leería “al revés”, y quizá toda la relación de alta y baja cultura se resume en esta inversión, y toda la teoría está de más.


A mí Canto Castrato me gustó. Parece que más que al autor.

fuente: Perfil El periodista pregunta sobre los libros de Aira como si los hubiera leído; no son las preguntas de siempre. Quizás las respuestas sean las de siempre, eso es normal.

domingo, mayo 10, 2009

Julian Barnes. Amor, etcétera

Diez años después de generar un triángulo amoroso y resolverlo, Barnes vuelve a sus personajes, y a su esquema de novela coral. El resultado es mejor que la primera parte.
Quizás la edad del lector es importante; entender los avatares de diez años de matrimonio (e hijos) no es pan comido para solteros inocentes. Para quien ha pasado ese desierto, el paisaje matrimonial de Oliver y Gillian es como el arroz para los chinos.

Si en la primera parte el rasgo principal es el romance, en esta es el suspenso. Hay mucho suspenso porque Stuart arma su juego -un plan impecable- para dinamitar el matrimonio de su ex mujer y ex amigo. Pero Oliver quizás tiene una carta en la manga. ¿Qué pasará?

Calificación: muy bueno.

sábado, mayo 09, 2009

Ariel Magnus. Muñecas


Un libro más de un joven argentino, breve, escrito en correcta prosa, del cual solo me puedo preguntar ¿qué quiso escribir Magnus? No lo sé.
Pasan algunas cosas, hay unos personajes, pero ¿hay una trama? ¿alguno de los personajes parece un poquito verosímil? No y no. ¿Escribe con algún estilo? no.

En un momento leo "cogí el sobretodo", sobresaltado busco los datos de la edición y descubro que ganó un premio en España; ¿Eso explica que use la acepción peninsular de coger? Puede ser.

Calificación: plomazo.

Mini biografía de McCullers

Literatura extranjeraCarson McCullers y la iluminación

Ráfagas de visión le revelaban a la escritora estadounidense el mundo de una novela o un relato. Esos instantes de poética lucidez le permitían recrear, a menudo, episodios de una vida dramática que enfrentó con entereza

lanacion.com | ADN Cultura | Sábado 9 de mayo de 2009

miércoles, mayo 06, 2009

Umberto Eco. El péndulo de Foucault

Séame permitido comparar con El nombre de la rosa, novela por otra parte para nadie desconocida.
Es muy parecida en cuanto al tono y la prosa. También son aventuras de libreros (o lectores al menos). Diría que El nombre... es más serio; este tiene momentos risueños o cómicos, y también de ternura.
En El nombre... la trama es perfecta, y en este no está bien definida; solo esa objeción me quedó: porque el final no parece plausible, ¿cómo es que se transforman esos nigromantes de pacotilla en una secta asesina? Medio raro. Por lo demás es muy entretenida. Tiene muchos episodios hermosos, quizás el mejor es la ceremonia umbanda. Solo el final -policial- no me gustó.
Sin tener una historia tan buena para contar, Umberto Eco demuestra estar afianzado como novelista.
Hay algunas páginas escritas por uno de los personajes, los files, donde Eco juega con su enorme cultura, pero esas disgresiones producen menos interés que aburrimiento. Y eso que todavía no existía la www, puesto hoy a relacionar información, no tendría límites.

Calificación: buena (no tanto como ELNDLR).